mayo 25, 2012

LA PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA Y SU RELACIÓN CON LA EDUCACIÓN

  POR: ESTANISLAO ZULETA

* El presente texto fue publicado inicialmente en el libro Estanislao Zuleta 1935-1990, editado por el Grupo de Estudios Interdisciplinarios de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Tunja en junio de 1990. DISPONIBLE EN LA RED.

LA DEMOCRACIA, aunque tiene una larguísima historia, es difícil de definir. Antes de ofrecer una definición de democracia es importante hablar de sus dificultades, de sus exigencias, y de todo lo que cada uno de nosotros tiene en contra de ella. En estas condiciones un criterio de democracia reclama mucho de nosotros.

DIFICULTADES DE LA DEMOCRACIA

En primer lugar la democracia implica la aceptación de un cierto grado de angustia. Dos ejemplos muy antiguos podrían servir para tratar de explicar esta primera y curiosa exigencia de la democracia. Grecia, a pesar de ser una sociedad esclavista, tenía a su modo una democracia, y desde el punto de vista ideológico era una sociedad pluralista. Se podía ser partidario de un materialista o de un idealista (de Heráclito o de Parrnénides)  sin que por ello pasara algo, aunque había limitaciones.

Sócrates, quien fue demasiado lejos en su dureza racionalista, fue condenado a muerte. El caso de Anaxágoras no fue tan grave; fue expulsado por haber afirmado que el Sol no era más que una piedra ardiente, y como éste estaba ligado a todos sus mitos, la definición resultó demasiada dura para el público griego. Sin embargo la democracia griega, a pesar de ser funcional e importante, era supremamente limitada ya que estaba restringida a una parte minoritaria de la población.

Muy probablemente en la democracia griega se encuentre una de las razones que explican el origen de la ciencia. El hecho de que los griegos no tuvieran un dogma intocable, un gran texto sagrado (el Corán, la Biblia, los sermones de Buda o cualquier otro) con relación al cual pudieran ser tratados, ya no en términos de verdad o falsedad, sino de herejes u ortodoxos, contribuyó a no limitar su pensamiento.

Existían desde luego religiones en Grecia y, sobre todo, la mitología exaltada por los poetas (Homero, Hesíodo, etc.); pero no había dogmas en manos de una casta que tuviera un poder real. Esto es interesante porque es la libertad la que hace posible la lógica y da lugar a la ciencia, y no al revés. La idea expresada en la afirmación "la verdad os hará libres", expuesta en el Evangelio de San Juan, sería mejor invertirla. Es la libertad la que nos obliga a ser verdaderos en los juicios; como no podemos imponer una autoridad intocable,  tenemos que aprender a discutir y a demostrar. La necesidad de discutir genera la lógica que termina por ser la matriz de todas las ciencias. Aprender a demostrar, porque no se puede imponer, es un criterio decisivo para el desarrollo de la ciencia.

Antes de los griegos ya había ciencias; los egipcios tenían una geometría práctica, conocían la manera de reducir áreas de diversas dimensiones a una unidad de medida y manejaban muy bien la geometría plana y la geometría espacial como lo demuestran sus canales y sus pirámides. La practicidad de estas ciencias, no fundadas por los griegos, y la necesidad de la demostración (como ocurre en la geometría euclidiana, que procede sistemáticamente, y resulta accesible para cualquiera que siga el proceso) sirvieron para que el saber no fuera propiedad de una casta ni estuviera escondido en libros herméticos, sino para que, por el contrario, fuera un saber abierto. La idea de "ciencias ocultas" es una contradicción en los términos, como el hielo frito. La ciencia es abierta y accesible y no puede estar en las manos de una casta cerrada.

LA DEMOCRACIA ES FRÁGIL

La libertad no solamente hizo posible la aparición de la ciencia en Grecia sino también de la tragedia. La carencia de un texto sagrado que haga las veces de referente absoluto o de dogma produce angustia, porque cada cual tiene que buscar en qué creer, una guía para su acción o para decidir su vida. Es muy fácil elogiar la democracia, pero es muy difícil aceptarla en el fondo, porque la democracia es aceptación de la angustia de tener que decidir por sí mismo.

La tragedia no consiste en que ocurra una cosa triste, horrible o espantosa: la muerte de un niño amado es algo dolorosísimo, pero no es una tragedia. La tragedia ocurre cuando se
enfrentan dos alternativas igualmente válidas, pero que resultan contradictorias e incompatibles y entre las cuales hay que decidir. Si la situación de Antígona resultó trágica fue precisamente porque tuvo que enfrentarse a dos alternativas incompatibles: su creencia en las leyes de la ciudad, y la situación del entierro de su hermano (y padre) Edipo. Las leyes de la ciudad prescribían que Edipo no podía ser enterrado, y tenía que ser abandonado a las aves en el campo; ella, movida por su amor, quería hacerle los honores del entierro, llorarlo y ejercer su derecho a hacerlo. Los griegos tenían un aprecio inmenso por la ciudad; ésta era parte del propio ser. La ciudad era un referente de definición de la identidad más hondo y más íntimo que la familia, como nosotros hoy difícilmente podríamos imaginar.

Entonces, Antígona se enfrentó al rey de Tebas, con palabras inolvidables, a sabiendas de que su enfrentamiento podía costarle la vida: "Sé que está prohibido hacer lo que hice, pero las leyes que seguí no son las leyes de la ciudad; también sé que no son las leyes que tú dictas, porque no son ni de hoy ni de ayer sino de siempre, porque están escritas en el corazón humano".

Abraham, por el contrario, vive en un contexto diferente. El judaismo antiguo es un mundo donde existe la tranquilidad y la seguridad de una autoridad indiscutible, garantizada y definida. Allí no hay tragedia. Abraham tiene una guía absoluta: la voluntad de Dios, de quien se siente acompañado y elegido para ser guía de su pueblo. Cuando llega a Egipto, ocurre un hecho sobre el cual los griegos habrían producido quién sabe cuántas tragedias. Al faraón le gusta Sara, su esposa. Frente a este hecho, la hace pasar por su hermana y la entrega al harén del faraón, porque su deber era llevar a su pueblo a Egipto para que allí pastaran sus ganados y no perecieran en la sequía. Su deber era muy claro porque era una orden divina. Abraham no tenía dudas y no tenía tampoco que inventar su conducta ni decidir entre dos alternativas -ambas amadas- porque estaba guiado por una palabra sagrada, que decidía por él. Pensar por sí mismo es más angustioso que creer ciegamente en alguien. Nombrar algún líder, algún guía, cualquiera que sea el nombre que le demos (Hitler, Mao Tse-Tung, Khomeini, etc.), genera un entusiasmo enorme porque libera de la angustia, de la responsabilidad, de la duda sobre si lo que estoy haciendo realmente está bien hecho o no. La palabra del líder nos economiza todos esos problemas.

El hecho de que un pueblo tan evolucionado como el alemán, salga como un solo hombre detrás de Hitler, después de haber producido la mejor cultura -Goethe, Marx, Beethoven y Kant entre muchos otros- nos permite ver que la democracia es frágil. Su fragilidad procede de que es difícil aceptar el grado de angustia que significa pensar por sí mismo, decidir por sí mismo y reconocer el conflicto.

DEMOCRACIA ES MODESTIA

En segundo lugar la democracia implica igualmente la modestia de reconocer que la pluralidad de pensamientos, opiniones, convicciones y visiones del mundo es enriquecedora; que la propia visión del mundo no es definitiva ni segura porque la confrontación con otras podría obligarme a cambiarla o a enriquecerla; que la verdad no es la que yo propongo sino la que resulta del debate, del conflicto; que el pluralismo no hay que aceptarlo resignadamente sino como resultado de reconocer el hecho de que los hombres, para mi desgracia, no marchan al unísono como los relojes; que la existencia de diferentes puntos de vista, partidos o convicciones, debe llevar a la aceptación del pluralismo con alegría, con la esperanza de que la confrontación de opiniones mejorará nuestros puntos de vista. En este sentido la democracia es modestia, disposición a cambiar, disposición a la reflexión auto-crítica, disposición a oír al otro seriamente.

En realidad, no hay ninguna teoría, de cualquier clase que sea, que pueda pretender un enfoque total, ni mirada alguna que globalice el paisaje humano en su complejidad. Los enfoques sobre un mismo objeto, cuando provienen de un pensamiento propio, se completan y se combaten a la vez.

Kant, que para su época y para la nuestra fue un gran maestro de la democracia, no amaba en absoluto el concepto de tolerancia; le parecía que era muy pretensioso porque parecía implicar la idea de que era inevitable tolerar las opiniones de otros, pero sobre la base de la convicción inmodificable de que "yo sé que tengo la razón". El concepto de tolerancia no le parecía especialmente fuerte ni adecuado para hablar de democracia; ésta, por el contrario, consiste en sentir alegría por las diferencias que puedan existir entre nosotros, en la certeza de que los conflictos son inevitables, y de que, a pesar de que no nos van a conducir a unanimidad alguna, nos van a enriquecer. En tercer lugar la democracia implica igualmente la exigencia del respeto. Respeto no quiere decir lo que cierta ideología liberal imagina: dejar que todo el mundo piense lo que le venga en gana y hacer uno lo propio. Este tipo de respeto con-duce a un mosaico de microdogmatismos, en el que cada cual tiene su punto de vista y respeta el ajeno con tal de que no se metan con el suyo. Así ocurre en ciertas fastidiosas conversaciones de café en que hay tres personas con ideas distintas y fijas y toleran que uno hable de su manía, cualquiera que sea, con tal de que después se calle y deje hablar al otro de la suya, y después al otro, que oye bostezando. Allí, por consiguiente, no hay ningún diálogo: hay tres monólogos.

Respeto significa, en cambio, tomar en serio el pensamiento del otro: discutir, debatir con él sin agredirlo, sin violentarlo, sin ofenderlo, sin intimidarlo, sin desacreditar su punto de vista, sin aprovechar los errores que cometa o los malos ejemplos que presente, tratando de saber qué grado de verdad tiene; pero al mismo tiempo significa defender el pensamiento propio sin caer en el pequeño pacto de respeto de nuestras diferencias. Muy a menudo creemos que discutir no es respeto; muy por el contrario, el verdadero respeto exige que nuestro punto de vista, sea equivocado total o parcialmente, sea puesto en relación con elpunto de vista del otro a través de la discusión. Esta idea es tan antigua que ya está enunciada por Platón en la Carta séptima a los amigos de Dión de Siracusa.19

En un debate seriamente llevado no hay perdedores: quien pierde gana, sostenía un error y salió de él; quien gana no pierde nada, sostenía una teoría que resultó corroborada. Esta es una disputa muy distinta a la que se presenta en las guerras, en las que el que pierde nunca gana.

En cuarto lugar debemos reconocer que en el hombre existen profundas tendencias arcaicas, contra la democracia y, si queremos defenderla realmente, comencemos por reconocer una de sus mayores dificultades: nuestros orígenes no fueron democráticos. 20 En este sentido la democracia es maduración, superación de nuestros orígenes y afirmación contra nuestras tendencias a regresar a lo arcaico, que están siempre presentes. Los psicoanalistas sostienen que el dogmatismo está inscrito en nuestro origen, porque los padres -seres que para nosotros son esenciales- nos inscribieron en un mundo que ya estaba fijado de antemano. El lenguaje, por ejemplo, no es neutro. Nunca es simplemente denotativo. No se reduce a nombrar las cosas. Está cargado de interpretación. Nos ofrece un mapa del mundo completamente valorado. El lenguaje es, pues, nuestro dogma inicial.

Tal vez siempre conservaremos la añoranza de una palabra inobjetable a la que podamos atenernos como alguna vez lo hicimos, al aprender a hablar, a la palabra de la madre. En algún momento todos pasamos por una crisis que Piera Aulagnier llama "la prueba de la duda": el descubrimiento progresivo y doloroso de que los padres, aquellos "monstruos sagrados" de nuestra infancia, eran personas comunes y corrientes, que podían equivocarse y que muchas de sus opiniones eran dudosas o sencillamente erradas.21 Este descubrimiento nos puede provocar resentimiento, rebelión, dolor, o llevarnos simplemente a buscar un reemplazo en el líder que elijamos. Por esto afirmamos que el dogmatismo es lo arcaico y la democracia no nos viene espontáneamente, sino como resultado de una conquista, como aceptación de la angustia, de la duda, de la duda sobre sí mismo y de pasar por "la prueba de la duda". Se han hecho descripciones muy notables sobre este punto. No pienso extenderme en él porque amerita una larga disertación. Quiero indicar solamente que nuestro origen mismo es el dogma, independientemente de dónde nacimos y del trato que nos dieron, por bondadoso y libertario que haya sido.

En el desarrollo progresivo de la democracia, es necesaria una afirmación positiva, no una afirmación resignada. La unanimidad nunca se consigue, se impone, y en realidad ni siquiera se impone, porque hay cosas que no se pueden imponer. Alguna pequeña reserva de libertad tiene el hombre en las peores circunstancias, bajo la dictadura más atroz o bajo la tortura. Un tirano puede, en esas condiciones, obligarnos a decir o a hacer cualquier cosa: arrodillarnos, llorar. Pero hay dos cosas a las que nadie puede obligarnos: a pensar y a amar. Todo  tirano fracasa en esta empresa cualesquiera que sean los métodos que emplee. Puede obligarnos a pensar como él, pero no lo logrará si no lo deseamos; si por temor a la angustia que significa pensar por nosotros mismos, llegamos a pensar como el tirano, lo convertiremos en un nuevo ídolo. Fue Dostoievski quien dijo que los hombres no habrían padecido tanto la esclavitud si no amaran tanto sus cadenas.22

Hay que comenzar por reconocer que la adhesión a la democracia sólo la lograremos en lucha contra nosotros mismos: contra nuestra formación arcaica, contra nuestros anhelos de seguridad o de dogma, contra el afán de idealizar a alguien de tal manera que no nos quepan más dudas, contra nuestra tendencia a despojarnos de la responsabilidad de la decisión y de la dificultad que implica el pensar por nosotros mismos.

Por todo ello la lucha por la democracia es frágil, ya que se trata de algo difícil de alcanzar. Es mejor comenzar por reconocer que es así. Muy probablemente conocer la vulnerabilidad y la fragilidad de la democracia, que la historia nos muestra de manera tan dramática, nos prepara para amarla. Cuántas bellas causas han terminado en la idolatría por un caudillo. Formuladas las exigencias de la democracia es posible preguntarse entonces cómo la educación podría ser democrática.

Comencemos por observar que en nosotros no sólo hay un anhelo de dogma, como ya lo hemos observado, sino también un principio de pensamiento y un principio de lógica inscrito en el lenguaje y en el diálogo. Las formas que desarrolla ahora la ética política más elevada, en los últimos libros de Agnes Heller o de Habermas por ejemplo 23 también están en nosotros. Hay muchas cosas que se imponen a los niños, que también nos impusieron a nosotros y que, aunque son perfectamente arbitrarias, son necesarias. Hay normas que son comunes a todos porque son prerrequisitos para podernos entender. Con respecto a ellas no podemos tomarnos la libertad de aceptarlas o no, como ocurre por ejemplo con la sintaxis. Si digo "ayer iré aquí", aunque hablé muy libremente, no dije nada, porque la sintaxis me obliga a usar la coherencia; puedo decir: "mañana vendré aquí" o "ayer fui allá", pero debo escoger una coherencia normativa.

El léxico es impuesto y arbitrario. El niño preguntará, "¿por qué se llama a un vaso así?", y uno puede explicarle que puede llamarse de otras mil formas, pero es necesario que se llame de algún modo si queremos entendernos. Nos imponen un nombre, pero sería peor que no nos pusieran ninguno y nos permitieran su escogencia en la juventud. Prescindir del nombre sería la prepararación de un esquizofrénico, porque la construcción de la identidad misma nos lo impone por identificación y por oposición con los demás.

Platón encontró que había cosas efectivamente indiscutibles, como por ejemplo, la teoría de la contradicción, piedra angular de la lógica. Al final de El Sofista, dice así: “Dos proposiciones contradictorias sobre el mismo objeto, al mismo tiempo, desde el mismo punto de vista y en las mismas relaciones, no pueden ser ambas verdaderas”.24 Esa es la primera proposición que Platón consideró innegable. Al hablar de objetos distintos, podemos decir cosas contradictorias, verdaderas ambas, porque estamos hablando de cosas distintas. En casos simples, esto es evidente. En casos complejos no lo es tanto, y hay que saber si se trata realmente del mismo objeto. En una polémica entre un marxista y un liberal, por ejemplo, ambos son partidarios de la libertad. Sin embargo continuamente formulan proposiciones contradictorias porque no están hablando del mismo objeto y le dan el mismo nombre a concepciones distintas. El marxista llama libertad a un desarrollo de las posibilidades humanas basado en una determinada organización económica que permitiría a todos cierta igualdad y ciertas condiciones de vida. El liberal llama libertad a la libertad de expresión, a la libertad de prensa.

Este tipo de diferencias es posible que resulten, al final, menos incompatibles de lo que hoy se cree. Cuando Platón dice "el mismo objeto", es necesario definirlo bien. Podemos decir de un ser que es muy pequeño o que es muy grande porque pudo haber crecido; pero no podemos decirlo al mismo tiempo y desde el mismo punto de vista, porque las cosas pueden resultar completamente diferentes si están vistas desde distintos ángulos. Para ilustrar esto, me gusta contar la siguiente anécdota: "Animales inofensivos: el tigre, el león y la pantera; animales altamente peligrosos: la gallina, el ganso y el pato", decía una lombriz a sus hijitos. Se puede decir que un hombre es muy pequeño o que es muy grande: si lo relacionamos con un elefante, es muy pequeño; si lo hacemos con una hormiga, es muy grande; pero, estableciendo relaciones de ese hombre con un mismo objeto, no podemos decir ambas cosas.

La lógica, como la gramática, es una ciencia reflexiva, porque nos hace conscientes de algo que todos implícitamente sabemos. En este sentido es muy interesante hacer la práctica (Alguna vez lo intenté) de enseñar lógica a los niños. No les estamos enseñando lógica propiamente, sino haciéndolos conscientes de algo que saben. Hay varios juegos y muchas preguntas posibles para realizar esta práctica. Es importante hacerlo con niños del mismo nivel lingüístico, que generalmente son de la misma edad o de edades muy parecidas, para mantener vivo su interés en los problemas que les planteamos.

Los niños conocen las 16 proposiciones de Aristóteles, maravillosa conquista del genio griego, matriz de toda ciencia, tan importante como para que, según Bertrand Russell, toda la matemática moderna siga funcionando con ellas. El problema planteado es hacer al niño consciente de que sabe lógica en concreto. Por ejemplo, a un niño de cuatro años, que está sentado al lado de su madre, si llaman por teléfono, le decimos: ¿Por qué no vas a contestar, que debe ser tu mamá? El niño se ríe y dice que la madre no puede ser porque ella está allí. Él conoce la no ubicuidad, no la conoce con ese término, pero sabe que la misma persona no puede estar en dos lugares al mismo tiempo. La compleja teoría de la causalidad, que Aristóteles plantea en su física, la saben los niños y, si se les expone de una manera suficientemente sencilla, pueden generalizar y comenzar a hacer el juego de clasificar el mundo por las causas. En una forma muy sencilla podría formularse así: hay cosas que nacen: los pollitos, los niñitos, los arbolitos; hay que cosas que se hacen: los pocillos, las sillas, las mesas, los vasos; y hay cosas que se forman: las piedras, los ríos. Sólo hay tres tipos de cosas: las que nacen, las que se hacen y las que se forman. En el bachillerato presentan la lógica de Aristóteles como algo muy complicado cuando en realidad no lo es. Cualquier niño la sabe y puede estar a su alcance generalizando a partir de lo que ya está en él. Un problema de primera importancia es la racionalidad en la educación. El discurso del maestro no debe ser dogmático. Cualquier discurso puede serlo independientemente del tema. No es necesario que sea la religión. Si al enseñar las leyes de la multiplicación y exponer que menos por más da menos, el alumno pregunta, “¿por qué?”, y no sabemos responderle, estamos haciendo una enseñanza dogmática.

Somos dogmáticos cuando no hacemos el esfuerzo por demostrar. La demostración es una gran exigencia de la democracia porque implica la igualdad: se le demuestra a un igual; a un inferior se le intimida, se le ordena, se le impone; a un superior se le suplica, se le deduce o se le obedece. La demostración es una lección práctica de tratar a los hombres como nuestros iguales desde la infancia. El niño necesita, por una parte, que su  espontaneidad se exprese sin temor y, por otra, que le pongan tareas en las cuales pueda fallar. Cierta educación libertaria puede tender a convertir la educación en un "dejar hacer", por ejemplo cuando se propone a los niños "que pinten lo que quieran y como lo quieran".Eso está bien en un primer momento. Pero no insistamos en que todo lo que hacen es sensacional, muy expresivo y muy bello.

Aprender a fracasar es algo importantísimo en la vida. Una enseñanza que no enseña a fracasar -dice Freud- es cómo "mandar a alguien en una expedición al polo norte con un mapa de los lagos italianos". Si no se tiene la oportunidad de fracasar, tampoco se tendrá la oportunidad de triunfar, de vencer una dificultad y sentir satisfacción por ello. Es importante que dejemos actuar a los niños con espontaneidad, pero debemos decirles también, con toda franqueza, si lo que han hecho les quedó bien o no, para que puedan tener la alegría de que triunfaron sobre sus dificultades. En la educación es importante adquirir el amor a vencer las dificultades reales. Aquel que lo logra está más lejos que nadie de la tentación de la droga, porque no hay píldora alguna de la victoria que sustituya la felicidad de haber vencido con esfuerzo, con trabajo, una dificultad. Quien ama ese tipo de felicidad no la buscará en el consumo ni en el dinero como en un dios que lo permite.

19 PLATON, Carta Séptima en Obras Completas, Madrid, Editorial Aguilar, 1977, pág. 1569. (N. del E.).
20El lector puede consultar sobre el tema el ensayo del mismo autor Tribulación y felicidad del pensamiento, publicado en Elogio de la dificultad y otros ensayos, FEZ, págs. 17-43. (N. del E.).
21 AULANGIER, Pierü: Les destins du plaisir aliénation-amour-pasion, PUF, Paris, 1979. (N. del E.).
22 DOSTOIEVSKI, Fedor. Los hermanos Kurumazov. Existen múltiples ediciones. (N. del E.).
23 HELLER, Agnes, La revolución de la vida cotidiana, Editorial Materiales, Barcelona. 1979. HABERMAS, Jurgen, Teoría de la acción comunicativa, Taurus Humanidades. (N. del E.).
24 PLATON, El Sofista. o del ser, en Obras Completas, Madrid, Editorial Aguilar, 1977, pág. 1011. (N. del E.).

mayo 21, 2012

PAVOR A LA DEMOCRACIA: SÍNDROME DE LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA


Por: Carlos Arturo Gamboa B.
A menudo no se aprecia cuán profunda y fuertemente arraigado está el descontento por la democracia en la cultura de élite, y el miedo que genera.
Noam Chomsky. El miedo a la democracia.
I                                                               
Las palabras terminan por agotar el significado de lo cotidiano.  Las multitudes acaban hablando con mucha propiedad de lo que ignoran y convencidas de que sus sentencias posee dimensiones de certezas. De ese modo se evita el esfuerzo mental que requiere “pensar la cosa en sí”, se evade la agonía de confrontar el mundo y sus consecuencias, se fragua la verdad en la mentira y se tranquiliza la imposibilidad de construir. Este es el escenario propio de lo que podríamos llamar “el debate sin debate”, que surgió a la posterior caída de la reforma a la Ley 30, y que otorgó  al gobierno nacional una nueva estrategia para retomar el espacio universitario, ya demostrado con su proceder en diferentes universidades en donde ha im-puesto rectores que le garantizan maniobrar desde adentro mismo de la universidad pública, en contra de la Universidad Pública. El Caballo de Troya de la educación superior colombiana.
Para evitar que la Universidad se autogobierne y empiece a pensar el por qué la presencia de un Consejo Superior Universitario tan anti-universitario, el Estado, ante la amenaza de la consolidación de un movimiento estudiantil de dimensiones históricas, sabe que debe jugar en dos escenarios: ofrecer (seudo) garantías al movimiento para que elabore y presente un propuesta de ley y, por medio de su poder burocrático, evitar que esto suceda instaurando una lógica de imposibilidades de acción. Si el Estado le cede sus deberes al movimiento, garantiza el fracaso del mismo y justifica su accionar reformistas a futuro. El tema por supuesto se centra en la Autonomía, lo demás es concomitante. Si se sigue teniendo el control de los Consejos Superiores en las Universidades, y además, los rectores responden al interés reformista, a la vuelta de dos años se habrá evitado que el movimiento estudiantil se convierta en provocador de cambios profundos, aunque los cambios profundos se habrán logrado, pero dentro de la lógica estatal. Veamos estos movimientos en clave local.
II
El caso de la Universidad del Tolima es un prototipo para entender la importancia de las limitaciones a la Autonomía que generan los procesos de supuesta democracia universitaria, como se recoge en la siguiente tabla:
FORMAS DE PARTICIPACIÓN EN LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA
Órganos de Gobierno
Formas de elección
Problemas
Representantes del Gobierno y el MEN al Consejo Superior
Discrecional del gobierno
No se posee ninguna forma de control que le permita garantizar la presencia de sujetos defensores de la universidad.
Representante del sector productivo al Consejo Superior
Designación por pactos entre sectores privados
Los intereses del sector productivo se mueven en la lógica de lo privado, no de lo público.
Representante de los ex-rectores
Concertación entre reducidas fuerzas de poder.
La presencia de este sector garantiza estructuras de poder e impide la renovación.
Presidencia del Consejo Superior
El gobernador de turno
Sus políticas macros determinan su accionar en la Universidad, y por lo general consideran la Universidad más como un problema, que como una potencia.
Representante Egresados al Consejo Superior
Votan los representantes de las asociaciones.
Se viola la participación de miles de egresados y se privilegia la creación de asociaciones electoreras que no dinamizan la cohesión real con los egresados.
Representante Directivas al Consejo Superior
Se eligen entre los miembros de la comunidad académica, pero su proceso no es abierto.
No existe la garantía de que un académico que no esté en el entramado del poder de turno, pueda acceder a dicha representación.
Representante Profesoral al Consejo Superior
Lo eligen los profesores de planta, mediante votación.
No participan en las votaciones el profesorado ocasional y de cátedra que representa cerca del 80%. Pueden votar los docentes en comisión administrativa, lo que crea conflictos de intereses.
Representante Estudiantil al Consejo Superior
Los eligen los estudiantes mediante votación.
Se elige un sólo representante para cerca de 50 mil estudiantes. La presencia de la universidad de diferentes partes del país, recrea un modelo de politiquería tradicional en su accionar.
Decanos a Facultades
Se elige mediante votaciones de estudiantes, egresados y profesores.
Los perfiles privilegian lo administrativo en detrimento de lo académico. Se niega la participación de los profesores de cátedra.

En este modelo lo que se puede observar, sin necesidad de análisis profundos, es que la Universidad del Tolima posee un sistema obsoleto para la construcción de una democracia real, primero porque se mueve en la idea de una democracia construida en formas simples de representación que no garantizan las voluntades de la comunidad académica en su mayoría, sino que privilegia el interés  particular o de pequeños grupos de poder; y segundo, porque no hace uso de la autonomía para debatir y concertar formas de democracia deliberativa, que consoliden el proyecto de la construcción y la defensa de lo público. Veamos ejemplos de las paradojas que este modelo provoca:
EJEMPLOS
FACTOR DE CRISIS
Cerca de 220 profesores de planta deciden su representante sin consultar a los cerca de 1500 docentes de cátedra
Ilegitimidad
10 egresados eligen el representante de los egresados, sin tener en cuentas la mayor población universitaria existente
Ilegitimidad
Se crean asociaciones de egresados que operan en el papel, mientras se vota.
Desinstitucionalización
Se elije un representante para cerca de 10 mil estudiantes de presencial y 38 mil de distancia, pero se centralizan las decisiones en la Sede Central.
Crisis de representatividad
Los Centros Regionales de Educación a Distancia se vuelven importantes para capturar votos en época electoreras.
Politiquería y clientelismo
Para ser decano se debe tener ostentar un “mejor” perfil que para ser rector.
Ingobernabilidad
La experiencia administrativa tiene mayor peso en la hoja de vida de un aspirante a decano, cuando su mundo de acción es la academia.
Menoscabo de la Misión Pública.
Los sectores externos del Consejo Superior Universitario terminan condicionando el destino de la Universidad.
Pérdida de Autonomía
La unidad académica más grande la universidad, el IDEAD, no elige director por medio de consulta a su comunidad.
Ilegitimidad
Un docente catedrático no puede elegir ni ser elegido como representante profesoral.
Violación a un Derecho Constitucional.

En este escenario de aguda crisis, la comunidad debe pensar en su responsabilidad como sujeto universitario y replantear el esquema para avanzar hacia una democracia real; el problema consiste en que ese mismo ejercicio implicaría una consolidación ética de lo colectivo, por lo cual se hace casi imposible en una comunidad en donde ha hecho carrera el privilegio individual, y en donde se escudan estos intereses en falsa enunciaciones como: “es que la norma así lo estipula”, como si las normas fueran imposiciones divinas y no construcciones de burócratas de turno que acomodan la ley a su antojo.
Entonces sólo queda esperar que las mayorías hagan realidad su clamor y se activen la transformación radical de la democracia universitaria, que es política vertebral de la MANE, La Constituyente Universitaria y la Asociación Sindical de Profesores (ASPU); o de lo contrario se limite a ver como los intereses particulares y privados delinean el mundo universitario, cayendo en la sin salida, a manera de un grupo de profesores que por proteger sus intereses particulares, o sus deseos de poder, han avalado un candidato a representante profesoral que promueve los convenios con las multinacionales que destruyen la vida y creen ciegamente en la empresarización de la Universidad del Tolima. Una cosa es negarse a construir democracia por miedo a la democracia profunda y sus consecuencias, y otra es la ausencia de un sentido real del mundo universitario; y el ritual de las votaciones, más que hacernos demócratas, nos recuerda, cada cierto tiempo, nuestra constante estupidez.

mayo 16, 2012

CRONOLOGÍA DE OTRA INFAMIA



Por: Carlos Arturo Gamboa B.
En el año 2007 inició el mayor operativo de control que haya vivido una dependencia en la Universidad del Tolima, liderado por la Oficina de Control de Gestión, procedimiento que duraría dos años, y el cual culminó con el cierre arbitrario del Fondo Rotatorio, hecho que tuvo la siguiente apoteosis argumentativa: el cambio de la chapa de la oficina y el desalojo de los empleados, a quienes nos esparcieron por los rincones universitarios, como si tuviésemos la marca cainesca. Durante cerca de un año aquellas oficinas permanecieron selladas, mientras el polvo daba cuenta de los libros que dormitaban su soledad en la bodega. 
Los argumentos administrativos de este cierre nunca existieron, ni siquiera hubo un acto institucional que así lo ordenase, sólo, como es común en estas tierras de nadie, se crean y descrean dependencias al antojo de los burócratas de turno. Pero lo que todos supimos es que el problema consistía en que allí, según rumores esparcidos por los siervos del poder, se gestaban acciones que iban en contra de los entonces gamonales de turno; el entonces rector Rivera Bulla y el Ex-Vice-administrativo Evelio Guzmán, cuyas sombras aún siguen pululando por los pasillos de la hacienda universitaria. Terminado la acción todo se fue por el ducto del olvido y pareciera que todos vivieron felices.
En enero del año 2010, ya dicha dependencia había desaparecido del escenario universitario, aunque aún permanece en el organigrama, y no contentos con ello, el rector solicitó que se abriera un proceso disciplinario contra los funcionarios que allí laboraron, por supuestos desórdenes administrativos. La eficiente Oficina de Control Interno Disciplinario, creada por los magos del escapismo, procedió a obedecer, oficio que saben hacer con gran entusiasmo.
Sin embargo, nadie supo qué pasó con los cerca de 6.000 millones que entonces manejaba la División del Fondo Rotatorio. ¿En qué gavetas irían a parar? ¿Será que los eficientes funcionarios de la Oficina de Control de Gestión y la Oficina Control Interno Disciplinario, debido a su eficacia llevarán estos procesos en marcha? ¿Auscultarán el destino de ese dinero público? Sospecho que sí, ellos fueron tan eficientes con la revisión de las cuentas en nuestro caso, que no cabría dudar de su entereza. ¿Y qué pasó con los cerca de 350 millones (18 mil unidades) en textos universitarios que estaban en su bodega y que luego de permanecer en el ostracismo, (como cualquier docente crítico), y deteriorarse por la humedad, fueron enviados a la Biblioteca Central? Me imagino que estas oficinas adalides del cuidado de lo público tramitarán sendas investigaciones por el posible detrimento patrimonial que esto acarrearía. Ahora cuando anuncian el nacimiento de unas librerías universitarias, como si fuese el gran logro del maestro de los trucos, la comunidad debería recordar que un día fue cerrada la del Fondo Rotatorio ante el silencio de la mayoría.
Hoy, cerca de 5 años después de iniciar esta cronología infame, la Oficina Control Interno Disciplinario ha llegado a brillante y justa conclusión, se ha cometido una falta grave que merece suspensiones, pero la falta la cometimos nosotros los que fuimos expulsados del Fondo Rotatorio. Extraño caso dirán algunos, pero no es extraño cuando uno de los veredictos recae sobre quien ha venido liderando la lucha por la reivindicación del trabajo docente de los catedráticos, de quien desde su escritura y la voz ha denunciado las prácticas antidemocráticas que subsisten en la Universidad del Tolima, de quien desde la Secretaría de la Asociación Sindical de Profesores (ASPU), ha contribuido a levantar la bandera de la dignidad profesoral ante tanto adormilado y acomodado profesor que transita los caminos de la ignorancia esparciendo diplomas, de quien desde la Constituyente Universitaria ha contribuido a destapar la olla podrida de la seudo-democracia.  No es extraño que los sujetos, cuya ética es inherente al ser universitario, sean golpeados, despedidos, acosados, denunciados, vilipendiados, mientras los lacayos con sus sonrisas serviles y su castración mental, siguen aumentando el índice de la superficialidad en aquellos parajes otrora llamados Universidad del Tolima. La lista de los primeros es ya bastante larga, sólo que la memoria también fue vilipendiada; la lista de los segundos seguirá creciendo exponencialmente, más aún ahora en épocas de elecciones y sumisión.
Para quienes crecimos en esta Colombia arrojada al vacío de la banalidad nos ha tocado aprender a no temerle a las maquinarias que cosechan miedo,  y enfrentarnos a la mediocridad y la leguleyada, hijas bastardas de la in-justicia. A quienes desde el aula y fuera de ella hemos construido un discurso y una acción alejados de los entramados acomodaticios del poder, y un debate constante por una idea de Universidad Pública, sólo nos queda resistir. Resistir mientras por estos parajes se asoma la justicia, quien no ha venido por miedo a ser juzgada por intento de sospecha, y el mensaje para el poder y sus sirvientes, hoy acomodado en los discursos de la seudo-igualdad y la falsa democracia, es que no les queda más que aceptar que “si no me cosen la boca, no van a hacerme callar” y aún con la boca cosida gritaré y, afortunadamente, ya son muchos que desean gritar conmigo.

mayo 09, 2012

DE MÚSICA Y ATROCIDADES


Por: Carlos Arturo Gamboa
¿Qué tienen en común Schubert, Albéniz, Debussy y las empresas de la depredación de la vida? Nada. Los primeros cultivaron la sensibilidad al extremo para exaltar la esencia humana, la existencia, la composición en piano y el culto a la estética musical. Sus interpretaciones hacen parte del agónico inventario de los orgullos humanos y permiten recordar que, aún medio de los más altos horrores, el arte puede redimirnos. Las segundas están guiadas por la avaricia, la codicia, la alevosía de un tiempo que olvida a los primeros pero los usa para engrandecer discursos efímeros de desarrollo, disertaciones que ocultan el oscuro deseo de la apropiación y el despojo tras su falsa máscara de bienestar.
Los primeros se pasearon por el Auditorio Mayor de la Música de la Universidad del Tolima, rescatados del reino de los privilegiados por las serenas y vertiginosas manos de Katia Mitchell, concertista cuya delicadeza nos hizo recordar que piano significa «suave» y que la poesía es una forma elaborada que hace presencia en los sonidos. Sus aladas manos cautivaron, su técnica exaltó los espíritus y la serenidad para alterar el arpa cromática, pudieron haber hecho del espacio un escenario propicio para construir una  noche de ciudad musical.
Sin embargo,  para aquellos quienes consideramos que arte y existencia, música y vida, estética y humanidad son elementos simbióticos, nos parece contradictorio que El festival Internacional de Piano cuente entre sus auspiciadores con AngloGold Ashanti, una empresa cuyo deseo de devastación del medio ambiente nada tiene que ver con Schubert, Albéniz, Debussy y Katia Mitchell, quienes desde los sonidos del romanticismo, el expresionismo y la contemporaneidad nos invitan al disfrute de los sentidos, al rescate de la vida.
Otra diferencia radical entre los primeros y las empresas depredadoras, es que ninguno de ellos cambiaría una de sus partituras por toneladas de oro. Ellos habitan el mundo del arte, de la estética; AngloGold Ashanti sólo desea destruir la vida y la belleza a cambio de la rentabilidad y el consumo; ante tal antinomia, lo cierto es que, como dijera Tchaikovski, “si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco”. Gracias Katia Mitchell.

mayo 01, 2012

¿DÍA DEL TRABAJO O DEL ESCLAVO?


Por: Carlos Arturo Gamboa B.
El trabajo, esa acción histórica de transformación que le ha permitido al hombre evolucionar y modificar su habitad, se ha convertido desde antes del siglo XX en nueva y elaborada forma de esclavitud. El capitalismo ha transformado el trabajo en un medio, por eso las sociedades se miden hoy por el índice de empleo, arrojando a los excluidos a los mayores dramas sociales. Tener empleo hoy en día implica hacer parte de un entramado de relaciones que no se corresponden a la dignidad humana, sino que por el contrario están supeditadas al valor monetario. Cada vez son más las extrañas formas de empleo en donde el sujeto desaparece de la relación laboral, para que entre a primar su valor de uso. Hoy con el auge del capitalismo líquido las sociedades han retornado a ciertas prácticas esclavizantes como la maquila, sin que el sistema de mercado se frunza con tales desvaríos. El trabajo hoy, en su gran mayoría, es la marca de que el valor de lo humano es una cifra, de que la dignidad habita en el olvido y lo peor de todo, de que la mayoría de empleados están dispuestos a aceptar los más grandes vejámenes con el fin de sostenerse en su lugar. Es como si los esclavos amaran sus cadenas. Hoy ya no hay obreros, o lo hay en muy pocos casos, hoy los seres de oficina remplazaron a los sudorosos de las fábricas, padecen el latigazo de un tiempo anómalo y su resignación es lamentable, pues se hacen esclavos para poder dar rienda suelta a sus deseos de consumo. El mayor enemigo de nuestra libertad es nuestro miedo a ser libres, es el deseo del confort, de eso se alimenta el sistema.
El cortometraje titulado El empleo, del argentino Santiago Bou Grosso, de manera irónica nos dibuja este panorama, y las descripciones sobran. Espero que estos 6 minutos animen vuestra resignación.


abril 23, 2012

LOS DÍAS DEL IDIOMA


Por: Carlos Arturo Gamboa
Las fechas son simples argucias de aquellos cuya fe ciega en el tiempo les atormenta; y hoy, 23 de abril, es otra de esas fechas. Muchos recuerdan hoy que existe un idioma llamado castellano, unos para clamar que las nuevas tecnologías lo están acabando, otros para invitar a leer un insoportable libro de auto-superación y algunos, como la mayoría de docentes de lengua castellana, para poner a sus estudiantes a realizar trabajos inanes.
Aprovecho la fecha para recordar que en las instituciones educativas poco a casi nada cambia cuando de fechas se trata, porque no hay nada más estólido que una institución educativa. Antes de que Gabriel García Márquez fuera premio nobel, en las escuelas y colegios se celebraba el día del idioma dibujando pancartas de Miguel de Cervantes Saavedra, pancartas en donde aparecía la imagen del manco de Lepanto (eso lo aprendí leyéndolas u obligado a hacerlas) y su biografía, extraída de cualquiera de esas cartillas de guía escolar, ahora reemplazadas por Wikipedia. El colmo de la originalidad consistía en dibujar el demacrado Quijote y el abultado Sancho. Algunas instituciones aprovechaban para convertir el día en semana del idioma, y terminábamos parados frente a la filas de estudiantes asoleados, recitando sonetos de Quevedo o haciendo parodias del Duelo del mayoral, que los docentes solían (y suelen) confundir con poesía. Las profesoras de estética diseñaban extrañas dramatizaciones moralizantes en donde los estudiantes, muertos de pánico, tenían que enfrentar la burla disimulada de sus compañeros. No faltaban las mímicas para darle cabida a la rubia con proyecto a futuro de modelo, imitando a Yuri y su Maldita primavera, o al muchachito precoz que ya anticipaba el paso lunar de Michael Jackson.
Algunos de esos días eran bastante alborozados para los muchachos y extrañamente coincidían con los torneos de microfútbol, pero el encanto era destrozado por la izada de bandera en donde siempre aquel que se había torturado aprendiendo algún fragmento del Mio Cid era premiado. En esa semana pasaba casi de todo en las instituciones: danzas folclóricas, charlas sobre la importancia de la tilde en las palabras esdrújulas, discursos religiosos del capellán sobre el verbo, no sobre el sustantivo, niñas disfrazadas de hadas madrinas embardunadas con el labial de su orgullosa madre, niños escenificando el siempre tema de Rin-Rin Renacuajo cuyo valor narrativo era considerado poesía por los despistados docentes, concursos sobre canto (los reality en Colombia son tan antiguos como la ausencia de concepción estética en los docentes). En fin, pasaban muchas cosas, lo que casi no pasaba por los colegios la semana del idioma, era la literatura.
Después de 1982, cuando Gabo se inmortalizó la cosa cambió radicalmente. Ahora las semanas del idioma se llenaron de pancartas en donde deslumbra su bonachón bigote y la lista de las obras literarias que casi nadie ha leído, pero que todos consideran de un realismo casi mágico; fue así como Cervantes cedió terreno, lo que si no ha cedido terreno es el resto del espectáculo inane. Por eso considero que las fechas son simples argucias de aquellos cuya negación del tiempo les atormenta, como a mí.

abril 14, 2012

CARTA DE UNA ESCRITORA WAYUU A SANTOS

Mientras la farsa de la cumbre en Cartagena muestra su brillo porque esconde los pobres y la miseria, mientras con una nueva ley (ley rodi-lleras) se construye el estado totalitario -ahora también en lo virtual-, mientras las pantallas de televisión celebran que un presidente norteamericano pasará una noche en su finca (porque quizás ya construyó su cabaña), mientras todo esto pasa una mujer wayuu envía esta carta al presidente Santos, en donde nos recuerda el verdadero país que habitamos, ese país que los medios apenas registran, ese país que debemos defender a toda costa del acecho sigiloso pero contundente de las multinacionales.


La carta de una escritora wayuu a Santos
Doctor Juan Manuel Santos. Presidente de la República de Colombia. Respetuoso saludo.

Le escribo desde Pancho, una aldea wayuu con casas de barro y techos de zinc, que se levanta en la margen derecha del río Ranchería, el único río de la Media y Alta Guajira. Decenas de rancherías circundan Pancho porque los wayuu vivimos diseminados por este desierto que Dios nos dio.
Las gentes por aquí viven de la pesca. Aún los niños capturan lizas, bagres, bocachicos y camarones que son nuestro alimento. Las mujeres recogen cerezas, iguarayas, mamoncillos cotoprix, coas silvestres para venderlas.
El otoño, con sus truenos escandalosos nos avisa de las lluvias, y se preparan las huertas para el frijol, la patilla, la auyama y el maíz. Recoger la cosecha es un gozo indescriptible.
Algunos wayuu tienen rosas permanentes junto al río. Con gran esfuerzo, cargan el agua con valdes y riegan mata por mata. Otros toman barro y agua del río para fabricar ladrillos destinados a la construcción de viviendas citadinas.
Como en la orilla del río hay espesa vegetación, un grupo corta las ramas de los árboles de trupillo y hace carbón de madera. No tenemos gas domiciliario, ni estufas eléctricas.
Algunos hombres van a la ribera del Ranchería y cazan cangrejos azules para vender sus muelas. Luego los devuelven a sus cuevas.
Criamos chivos, y los rebaños van al río a tomar agua.
El Ranchería es el único río de los wayuu. La única corriente de agua que atraviesa este territorio ancestral. Al río vamos a bañarnos. Es una diversión exultante. Allí, los jóvenes se enamoran y fundan lazos de amistad. Las mamas lavan ropa y los pequeñitos aprenden a nadar.
Con el barro blando de las orillas las niñas fabrican muñecas, tacitas y platicos que secan al sol.
En un libro del Cerrejón titulado: ‘Resumen del proyecto de expansión para grupos de interés’, en su página 60, dice que el cambio climático global (CCG) nos afectaría: ‘El clima en la Guajira podría tornarse más cálido y seco, con una disminución en la pluviometría de 5 a 10 %. Los glaciales de la sierra nevada de Santa Marta podrían desaparecer hacia el año 2050, lo que afectaría la disponibilidad de fuentes de agua en la región’. ¿Cómo será la vida del wayuu sin el río Ranchería?
A Pancho llegaron el día 28 de marzo de 2012 funcionarios del Cerrejón e informaron a la comunidad que tienen proyectado desviar 26 kilómetros de nuestro río. Advirtieron que éste se va a secar en verano y añadieron que posiblemente construyan un embalse en el río Palomino (Barrancas) Entonces, ¿Cómo nos proveerá un arroyo seco?
Anunciaron que los 500 millones de toneladas de carbón bajo el río generarían regalías. En 30 años de explotación del mineral, las regalías del departamento le han servido para nada.
Los hospitales permanecen en paro y la educación ocupa el último lugar del país: según una investigación del Banco de la República el 50% de los niños wayuu padecen desnutrición. Este año informaron que la Guajira ostenta el más alto nivel de pobreza e indigencia en Colombia, con un 64%. Veo que las regalías no han ayudado en lo fundamental.
¿Por qué cambiaríamos nuestro único río a cambio de regalías?
Al final de la reunión concluyeron que sería una gran obra de ingeniería y que las cosas seguirían igual. A lo que una jovencita de la comunidad preguntó.
‘Si todo permanecerá Igual ¿Por qué nos quieren compensar? Nuestro transcurrir en la península Guajira gira alrededor del río, él es la gracia y la vida aquí’.
Señor Presidente, por favor no permita que la empresa extranjera Cerrejón destruya el acuífero que mantiene el Ranchería y seque la única fuente de agua que poseemos.
Si se licencia el traslado y empezamos a padecer los perjuicios, no podremos volver atrás, el daño es irreversible.

abril 09, 2012

MANUAL DE PROCEDIMIENTOS PARA MULTINACIONALES



Por: Carlos Arturo Gamboa
Durante la primera década del siglo veintiuno las grandes corporaciones mundiales desbordaron el Estado y, bajo el slogan del libre mercado, emprendieron la fase final de un neo-colonialismo mercantilista, un estrategia de despojo de los bienes y servicios de los países denominados en «vía de desarrollo». Como el nuevo discurso seudo-democrático que ostenta el capital se basa en supuestos principios de respeto, estas corporaciones no pueden arrebatar las riquezas de los países a sangre y fuego, como otrora era su procedimiento, sino que deben elaborar una estrategia discursiva, eso sí sin descartar el uso de la fuerza armada, como quedó demostrado claramente en la guerra por el dominio del petróleo en el Medio Oriente.
En esa fase de elaboración discursiva de poder, juegan muchos aspectos estudiados por los equipos de científicos y humanistas al servicio del capital (que desafortunadamente cada vez son más cualificados), y que elaboran métodos que le permiten jugar en los contextos, para socavar la resistencia y, si es posible, llevarse los recursos ante el aplauso impávido de las poblaciones despojadas. Entre los procedimientos más usados por las multinacionales podemos enunciar:
1.       1. Rastreo geo-planetario de fuentes de recursos minerales, naturales y nichos para venta de servicios. Backup proporcionado por el Banco Mundial, Unesco, etc.
2.       2. Alianza con grupos de dominación en los contextos a despojar, no importa si se hacen llamar democráticos, tiranos, reyezuelos o salvadores populares, el mercado no discrimina, a todo se le puede llamar democracia o búsqueda de la misma.
3.      3. Estrategia de engaño a incautos con la proliferación de conceptos como: desarrollo, avance tecnológico, bienestar, compromiso social, etc. Esto garantiza ayudantes gratuitos a la causa de la expropiación, nadie defiende más una idea que a quien se le ha vendido-convencido de ella, así sea la más grande de las mentiras.
4.       4. Entrega de prebendas a las clases dominantes, a los corruptos de las localidades, a unos pocos ambiciosos de las clases en ascenso, a las fuerzas de control, a los administradores de las regiones; de esta manera se elimina los diques legales y se garantizan cómplices que callarán porque se involucran en la red de corrupción.
5.      5. Reparta pequeñas dádivas entre la población de escasos recursos, apoyando proyectos culturales, dotación de escuelas, campos deportivos, etc. La gente que nunca ha tenido nada desea algo sin importar que luego lo pierda todo.
6.     6.  Invierta fuertemente en los medios comunicativos del contexto como periódicos regionales, emisoras locales, canales de difusión interna de las localidades. Si es posible capture los medios alternativos con pautas, apoyos a propuestas novedosas. Invierta en los pequeños sueños de la gente, ellos estarán dispuesto a entregar el futuro a cambio de un barato presente.
7.      7. Alíese con las comunidades religiosas, ellos poseen el control mental sobre gran parte de la población, sobre todo si esta se encuentra en niveles bajos de formación. Done dinero para campañas altruistas, teletones, niños marginados, ancianos, etc. Haga como el astuto ladrón que primero se gana la confianza y luego obtiene la entrada a la casa que va a despojar.
8.     8.  Aproveche el espíritu festivo de los pueblos, patrocine sus ebriedades, aplauda sus reinados, aporte dinero para los carnavales, incluya en el rubro de sus gastos a los gestores culturales, ellos saben adormecer el pueblo.
9.      9. Si aparecen brotes de resistencia trate de cooptarlos en algunos de los ítems anteriores, si es resistencia calificada ofrézcales contratos con altas remuneraciones, si aún continúan en su terquedad, contrate equipos especializados que desbaraten sus discursos desde cualquier óptica. Recuerde, esto es una gran inversión y debe ser protegida para el bien de los miles de inversionistas, la imagen de la empresa está en juego a cada momento.
10   10. Invierta en proyectos de investigación, sobre todo en las entidades públicas, en las Universidades, ponga el conocimiento al servicio de la producción de capital.
11    11.   Finalmente no olvide que los países en vía de desarrollo, o tercermundistas como ellos mismos se llaman, son naciones con fragilidades sociales, que presentan enormes injusticias y descontentos, esto crea violencia social y proliferación de grupos armados. No dude en aliarse con algunos de ellos para el bien de la corporación, al fin y al cabo ya fue dicho que la violencia es la partera de la historia.

RECOMENDACIÓN ESPECIAL
Si nada de lo anterior funciona, salga rápido de esa región, estamos frente a un extraño caso de concientización no observado antes, y no se puede poner en riesgo el capital de nuestros accionistas.

marzo 30, 2012

LA UNIVERSIDAD TOMADA


Por: Carlos Arturo Gamboa B.
Los hechos confirman las hipótesis, el juego del gobierno colombiano frente a la Universidad Pública está claro, quiere desposeerla de su abolengo y dejarla al servicio del mercado. Lo que se denomina ambiguamente como reforma no es más que una vulgar adaptación al sonsonete del constante cambio. ¿Cambiar para qué? Lo que la Universidad pública requiere es una transformación desde sí y para sí, recuperar su sentido existencial en un mundo profundamente desigual que no le da respuesta a los dramas sociales. Desposeer a la Universidad de su reto de construir saber y enmarcarla en los mecanismos de producción, no es más que otra estrategia del marketing para «condicionarla».
Como lo expresa Derrida: “Esta universidad sin condición no existe, de hecho, como demasiado bien sabemos. Pero, en principio y de acuerdo con su vocación declarada, en virtud de su esencia profesada, ésta debería seguir siendo un último lugar de resistencia crítica -y más que crítica- frente a todos los poderes de apropiación dogmáticos e injustos”. Esa es la tensión central, lo que hoy está en juego es la existencia de la Universidad como bastión crítico. La «Universidad tomada», como en el cuento de Cortazar, cerrará el espacio a las mentes críticas y albergará definitivamente a los sujetos sin criterio quienes trabajan desde hace años, escuetamente, en la consolidación de la relación: Universidad-Empresa-Mercado; muchos de ellos sin valorar el modelo desigual que atenaza el mundo y cuya crisis encenderá las llamas del descontento general.
Para el Estado, o lo que queda de él, la lógica es impuesta desde afuera, desde los planes globales cuyo imperativo es que: “No es suficiente con adecuar la Universidad a las exigencias del mercado, es necesario también que la institución entre en el ciclo productivo. La Universidad es un lugar evidente de creación de valor. En una economía basada en el conocimiento, tanto la educación especializada como la investigación avanzada son elementos que producen valor”. (Xulio Ferreiro Baamonde), y allí el pensamiento crítico se convierte en una barricada, por lo tanto la estrategia se basa en apropiarse del espacio intelectual, cercenar la autonomía y condicionar la Universidad a los indicadores de la falsa calidad. Los tres elementos se ven en la estrategia actual del Ministerio de Educación en Colombia.

De los indicadores de calidad mucho se ha hablado, creando la falsa ilusión que al cumplirlos la calidad aparecerá por obra y gracia de los discursos; nada más falso, el simulacro del Consejo Nacional de Acreditación (CNA) consiste en validar programas sin profesores de planta, sin currículos que respondan a problemas reales de la sociedad, sin los mínimos soportes, lo importante allí son conceptos como cobertura y puntos de equilibrio.

Por otro lado, la apropiación intelectual se ha venido gestando desde antes de la promulgación de la Ley 30, pero se hizo más evidente cuando mediante un antiguo postulado conductista se empezó a manipular al docente universitario con prebendas económicas por su “producción intelectual”, pero no es el saber crítico quien recibe el reconocimiento, sino aquel que responde a las demandas, indicadores y simulaciones, como sucede en la mayoría de los casos de la tan mentada indexación. Si hablamos de la «Universidad condicionada”, uno de los sujetos que la habita y la hace realidad es el “docente condicionado”.

Con respecto a la autonomía, parece ser un concepto que sólo existe en el mundo de las ideas, porque en las prácticas universitarias el CNA con sus dispositivos de control y el entramado burocrático de la financiación y gobierno, han sumido la Universidad bajo los cordeles de la manipulación. No es la comunidad universitaria la que define el rumbo de la Universidad, de nuevo el afuera condiciona el adentro, y mucho de ese mundo externo está presente en la Universidad y su objetivo es terminar de someterla. Si la Universidad decide pensarse a sí misma, lo que estaría haciendo es recuperando esquirlas de la autonomía fragmentada.

Como dije al inicio, los hechos confirman la hipótesis. El Ministerio de Educación Nacional seguirá manipulando los gobiernos Universitarios para que cumplan la tarea de adocenar las pocas expresiones críticas que sobreviven. Los casos de las elecciones de rectores recientes en la Universidad de Antioquia y La Universidad Nacional, lo demuestran claramente. Los mayores contradictores en el debate nacional frente al proyecto de reforma, y que tenían apoyo suficiente de la comunidad académica para ser representante de sus derroteros, fueron excluidos bajo la lógica de un gobierno que desea instalar sus alfiles para la partida final. Así lo seguirá haciendo en las otras Universidades Públicas, debido a que los Consejos Superiores están al servicio de esa maniobra.

En ese escenario y develando el sendero premeditado del Ministerio y el Gobierno, cabría preguntar si tiene sentido el diálogo y la concertación, la construcción de una nueva ley de educación superior y la apuesta al debate abierto cuando ellos decidirán el contenido final. ¿Podrá la MANE ejercer una fuerza de trasformación real, o será un convidado de piedra? ¿Acaso el proyecto nacional para la paz no condicionará el tema de educación superior a una agenda, como un punto aislado del gran drama social que vive el país?

La Universidad Pública una vez más está amenazada, no es ya para condicionarla, ya lo está, esta vez es para despojarla de sus últimos intersticios de pensamiento crítico, para someterla definitivamente al mercado, y no se ahorrará esfuerzo en ello, incluso renovarán sus discursos sobre terrorismo y vandalismo que tanto apego tiene en el mundo de la seudo-democracia. Quizás debamos recordar aquí la idea de la Constituyente Universitaria como: “Una acción política de autodeterminación de la comunidad para la transformación de la educación universitaria, a través de la participación directa de todos y cada uno de nosotros; con el fin de construir un espacio educativo autónomo, fundamentado en la democracia profunda”, porque ante la amenaza debemos recordar que  “Incurrir en el pecado del silencio cuando se debiera protestar, hace cómplices y cobardes a los hombres” (Zhou En-lai)

marzo 26, 2012

PENSAR EN Y CON LOS JÓVENES

Por: Carlos Arturo Gamboa B.
Por estos días un amargo hálito se pasea por los rincones de la Universidad del Tolima entre estudiantes atareados por la conclusión del semestre, docentes calificando trabajos finales y empleados alistando el trajín de lo cotidiano. Pero el hálito sigue ahí, porque dos jóvenes intentaron suicidarse y una lo logró, y para que el acto no se quede en la mirada amarillista de los medios o el enfoque moralista de los demasiado vivos, es necesario pensar en los sucesos, no para descubrir en su totalidad el porqué, como si tuviésemos la posibilidad de entender las complejidades del alma humana, sino para recordar que somos habitantes cotidianos de un escenario universitario en donde el principal ingrediente es el pensamiento.
Pensar en y con los jóvenes, entonces, es una tarea primordial de la academia, porque de la comunidad universitaria son la mayoría, porque ellos cada vez son más jóvenes cuando ingresan a cursar estudios superiores, porque cada vez son más los que huyen de la posibilidad de formación superior inflando las cifras de deserción, porque una universidad que no piense en los jóvenes sería una paradoja. Los jóvenes que transitan o añoran el campus no son proyecciones nuestras, han sido paridos en un tiempo distinto, sus cuerpos crecen entre pulsiones subjetivas de otros calibres, sus mentes sueñan otros lugares, por eso necesitamos re-conocerlos, entablar un diálogo real más allá de las trajinadas estrategias pedagógicas que cada vez más  parecen recetas de auto-superación, olvidando la idea de Krishnamurti quien afirmara que "no es síntoma de buena salud el estar perfectamente adaptado a una sociedad enferma"
Hace algún tiempo un grupo de docentes, no tan jóvenes pero preocupados por la pulsión de la juventud, decidimos conversar alrededor del tema partiendo por explorar el sentido epistémico de ser joven y su relación  alrededor de algunos de tópicos como la identidad sexual, el uso de las drogas, los consumos culturales y muchos otra categorías, que a la postre originaron la creación del Observatorio de juventud, el cual durante un par de años, y auspiciado por un trabajo solidario de docentes y estudiantes, lograron entablar algunas conversaciones que permitieron un acercamiento más real sobre ese rizomático mundo. Se gestó una revista: Multitudes invisibles, de cual aparecieron dos números y un tercero quedó en la lista de esperas burocráticas; se realizaron conversatorios sobre drogas, sobre violencia, sobre barrismo, sobre tribus urbanas, pero desafortunadamente la dirección de la Universidad del Tolima no entendió la dinámica de este grupo y retiró el apoyo que consistía en el pago de un funcionario, los demás que trabajamos en ese proyecto lo hacíamos sin exigir honorarios. Sin embargo, como resultado de este esfuerzo próximamente saldrá publicado el libro Los jóvenes: umbrales de un devenir. Huellas del observatorio de juventud de la Universidad del Tolima, de Boris Edgardo Moreno, documento cuya vigencia y proyección debería ser auscultado por la comunidad, y retomado en las políticas universitarias.
El punto es que los problemas son reales y están en nuestro radar, conviven con nosotros, la Universidad es una expresión micro-social de la complejidad societal que atravesamos, y en ella, toca pensar, como lo dijera Oriana Fallaci: “…en nuestros jóvenes deteriorados por el bienestar, por la escuela, por sus familias, por una sociedad que ni siquiera es capaz de conjugar los verbos e hilar la concordancia de los tiempos” (La rabia y el orgullo, 2004). Ojalá se entienda la importancia de re-conocer las nuevas subjetividades, de abrir espacios para intentar respuestas a nuestras pulsiones y abandonar la falsedad de la mirada y el asombro cuando los hechos nos recuerdan que también tenemos piel.

marzo 20, 2012

UN PROBLEMA PARA EL ALCALDE LUIS H sin 2O

Por: Carlos Arturo Gamboa
Desde tiempos inmemoriales a los ibaguereños nos quieren quitar la sed con paciencia. No hace mucho, cuando por la tercera se paseaba el supuesto mejor alcalde de Colombia, palabras como turbiedad, potabilización, bocatoma y agua; eran parte de las pesadillas del mal premiado burgomaestre.
El agua, ese bien preciado por el cual se han desatado guerras fílmicas, es consustancial a la vida. Los países que se hacen llamar desarrollados cargan el estigma de contaminarla, de hacerla escasear, de haberla derrochado. Los países en vías de desarrollo poseen reservas acuáticas de gran valía, pero como en el caso de Colombia, no se le da el valor social y cultural que merece, por eso se está cambiando agua por minería. Las políticas de agua en Colombia son paupérrimas, ya que se invita al ahorro por parte del público, pero se ceden los páramos a las multinacionales. En el caso del Tolima han sido otorgados títulos mineros en la zona de la cuenca del Combeima, principal eje acuoso de la región; lo que viene a aumentar la controversia sobre el suministro de agua para la ciudad y la región.
La campaña a la última alcaldía estuvo pasada por agua. Mucho se dijo sobre el problema: que la calidad de agua del Combeima es cada vez más crítica, que una nueva bocatoma allí, que acueductos comunitarios acá, que se debe ahorrar agua, queísmos y ambigüedades. Al final, la ciudad sigue sometida a las lluvias que alteran el suministro, mientras el mejor alcalde es historia y el nuevo, el señor Luis H sin 2O, se ahoga en el problema.
Muchas familias se levantan en los amaneceres ibaguereños a bañarse con totuma, a recoger baldados de agua para el almuerzo, a comprar bolsas de agua de 5 litros para poder tener una reserva. La resignación de los ibaguereños es sacra, tal vez un día de estos el arzobispo no tendrá agua bendita para sus oficios. Mientras tanto el mejor ex alcalde debe nadar en elogios y el señor Luis H sin 2O, tener pesadillas húmedas, porque siempre hay una gota que rebosa el vaso.