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marzo 23, 2020

LAS BONDADES DEL CORONAVIRUS O LOS PODERES DE LO INVISIBLE


Nelson Romero Guzmán
Profesor Universidad del Tolima –IDEAD-

Lo que ya todos sabemos del coronavirus es que, en efecto, “mata”. Y en el mundo ya hay pruebas contundentes. La muerte, el temor a que el Coronavirus venga por nosotros y nos lleve como en los cuentos maravillosos, es algo que nos atemoriza más como individuos, que como especie. El cercano, el prójimo, el próximo a nosotros, al que debemos saludar a dos metros de distancia y con la ceremonia del codo, se ha convertido en una amenaza de muerte. Sin embargo, lo que no hemos querido entender, es que la sociedad no ha desaparecido por causas de pandemias, pero las pandemias sí deben servirnos de purgación o limpieza como en la tragedia clásica, donde el personaje del drama se ubica en el punto medio de los extremos entre lo tremebundo (el temor a las fuerzas superiores) y la conmiseración (el espíritu de lástima por el sufrimiento ajeno). En la época clásica, los hombres echaban la culpa de todas las ruinas al Destino; en la Edad Media, el culpable de los males era el Demonio; en la contemporaneidad, el Capitalismo, que algunos adjetivan como salvaje. El Destino, el Demonio y el Capitalismo, sin duda, han sido superiores a los poderes de muerte del Coronavirus y todas las pandemias registradas a lo largo de la historia. Entre todos estos males, resulta siendo el más noble.  No hay registros en la historia de que le hayamos hecho cuarentena a ninguno de esos tres males (el Destino, el Demonio y el Capitalismo), pero son los que más muerte han causado en la historia de la humanidad, pues han originado las Guerras desde las edades más antiguas hasta hoy, con cifras alarmantes de víctimas. En la Edad Media la Cruzada de los Niños fue letal en toda Europa y en Oriente. Así que, entre los males peores, el Coronavirus es el que menos debe alarmarnos.
En el contexto de la historia colombiana, nos damos el lujo de elegir los mecanismos más crueles de matar o desaparecer al otro y, sin embargo, no nos causa mayor pánico, y se convierten más bien en un hecho que asumimos como normal, que produce a las empresas publicitarias y demás, un capital enorme en términos de publicidad televisiva, literaria, cinematográfica, teatral… Para esos eventos de muerte y destrucción, tenemos ya establecido un fármaco efectivo: el silenciamiento, el sistema judicial, la máscara, el espectáculo, la cultura del entretenimiento, el reality, la caída, el evento efímero, lo pasajero, el montaje…Mostramos en el espectáculo televisivo al mutilado por la mina quiebratas representado por el actor para que la serie genere consumo, y el consumo, capital. La muerte y la cultura del espectáculo van de la mano como una industria que genera grandes dividendos económicos, a lo que se enlaza la pauta comercial de las grandes empresas.
En estos momentos, el Coronavirus es más digno que el capitalismo y su control territorial. Y también es más digno que las políticas sociales del Estado en Leyes y Decretos. Por lo menos, el Coronavirus es más selectivo: no mata a los niños, los respeta porque atiende a lo biológico y a la prolongación de la especie humana, por lo que no los convierte en medios para la corrupción Estatal ni en capital humano de los grupos violentos. Como es selectivo, se lleva con pesar a los viejos, y es poco agresivo con los menos de 60, aunque en esa escala algunos nos digan adiós. Quiero decir que da un margen amplio de posibilidades de vida a la mayoría de los individuos de una sociedad. No ocurre así con la guerra política, económica y armada, que no respeta edades, pues sus mecanismos son de destrucción masiva, tanto así que una bomba puede acabar en instantes hasta con cien mil vidas o más. El Coronavirus ataca no a los más débiles por su condición económica, ni por creencias religiosas o políticas, ni por cuestiones de género, sino que obedece a un reclamo muy natural: Las defensas de tu organismo responden, justamente, a la manera como esas posibilidades de existencia económicas, religiosas o políticas, se han administrado y distribuido entre todos.
Si el Coronavirus fuera cínico como en políticas estatales y atacara sólo a las clases más desfavorecidas, a los que no tienen posibilidades de educarse, a los de izquierda, a las familias pobres, a los relegados a la periferia por su condición sexual, racial o de creencias, el Estado no lanzaría medidas de emergencia con fines de protección ni de acuartelamiento en casa, sino que ocultaría sus atrocidades y presentaría a la Pandemia en los discursos presidenciales y ministeriales, como un fenómeno normal y, en el fondo, hablaría de un virus más bien benevolente y controlado (“todo en control, se pide a las familias no alarmarse”). Pero como el Coronavirus no es político, puede llevarse sin discriminación a cualquier individuo de cualquier clase social, sin estratos, tanto al hombre de la calle como al de alta alcurnia. De ahí la política de aislar a los otros para no contaminarnos nosotros. El aislamiento, por tanto, no responde a una política pública de protección social en salud, sino a una lógica absurda de protección política ante lo inerme en que se encuentra el control de poderes.
Es así como se entiende que el virus no sabe de política y solo atiende a su ley natural, y entonces cunde alarma Estatal y el otro, cualquiera que sea, se convierte en un agente contaminante, porque el Corona no es de reyes, nos somete a la igualdad en condiciones de salud. El Estado carece de fármacos para atacarlo y en esa medida todos somos vulnerables. Por eso, la pandemia desenmascara nuestro cinismo histórico como seres sociales del simulacro capitalista en el mundo contemporáneo.
Todo lo anterior lleva a pensar que si Cuba en estos momentos produjera la vacuna contra el Coronavirus, creo que nadie dejaría de aplicársela y, después de salvados, nuestra manera de ver a los cubanos seguiría siendo igual: los enemigos de la humanidad, los fachos, los de izquierda; incluso, le inventaríamos cualquier fábula para no reconocerlos y borrarlos de la Historia.
El Coronavirus nos hace entender lo débiles que somos frente a la muerte y lo fuertes que somos frente al Poder. Nos enseña la necesidad no de unirnos, sino de separarnos como una forma de defendernos ante la amenaza de nosotros mismos. El Corona no anda en campañas buscando adeptos, ni los adeptos son sus enemigos: nos dice que todos debemos unirnos en familia y que somos, realmente, una familia universal. Pero nunca haremos caso a su moraleja, a su narrativa, a su fábula. Una vez termine la amenaza, la vida seguirá normal.
–Y nos cobrarán caro esta pérdida de tiempo.

julio 07, 2016

LA PUERTA

Por:  Carlos Arturo Gamboa B.

Cuento publicado en la desfinanciada y virtual revista El Salmón No 26

Nadie sabe a ciencia cierta quién propuso construir la puerta, lo único certero en esta historia es que hubo tiempo en que la entrada estuvo libre de ese obstáculo para los transeúntes.  Como suele suceder con las cosas o fenómenos que trastocan nuestra existencia, una mañana la puerta estaba ahí. Los primeros en advertirlo fueron los vigilantes, quienes se vieron supeditados a cuidar un lugar que ninguno reverenciaba. Si a nadie le preguntan sobre la conveniencia de una puerta, nadie la respetará, aunque todos sabemos que desde niños el sistema nos enseña a obedecer a todo, menos a las puertas. Las puertas sirven para entrar, pero también para huir, en ambos casos deben estar abiertas.
La primera puerta era de metalistería rudimentaria. Salió de algún taller sin haber sido favorecida por la pintura, aunque pasaba inadvertida para la mayoría. Fue un lunes lluvioso cuando tomamos conciencia de la puerta como un lugar de referencia. Tres muchachos con cara desleída y cabellos largos la habían bloqueado con cadenas y candados, a cambio de abrirla pedían tres balones de voleibol y una malla. La puerta duró bloqueada medio día.
Mucho tiempo después la puerta empezó a usarse como medio de comunicación. Sobre sus columnas oxidadas se pegaban carteles invitando a una fiesta, a un evento o a cualquier tipo de acto que estuviese destinado a hacerse de puertas adentro. Después supimos de la puerta porque una noche un anarco-funcionario borracho la franqueó ante la negativa de los vigilantes, entonces comprendimos que las puertas no solo se abren y se cierran, sino que también se saltan.
Para un 8 de junio la vieja puerta llegó a su fin. Una tanqueta de la policía la hirió de muerte, mientras por sus fisuras corrían despavoridos muchachos en busca de refugio. Sus escombros quedaron a la deriva de las miradas durante días. Con nostalgia recordamos que parados en esa puerta algunos muchachos consiguieron recursos para ir a conocer el mar, otros lograron tapar las goteras de sus dormitorios, las damas ganaron una falsa promesa de futuro y muchos otros elaboraron sus listas y peticiones, mientras extendían cadenas y candados en su estructura.
Un mes después la nueva puerta dominaba el paisaje. Esta vez el forjador de hierros había invertido mayor esfuerzo en su tallaje. La pintura que cubría su resplandor era de un negro sólido, como las columnas que sostenían los anclajes. Pero el negro fue reemplazado por el color de los hombres de verde que la asaltaron el lunes siguiente. A los quinces días fue pintada de rojo por los hombres del mismo tono. Un mes después se tornó amarilla y al mes siguiente fue pintada de blanco por un grupo de mujeres que exigían apoyo para un proceso de paz; y así, de mes en mes, de quincena en quincena, la puerta se fue pintando de mil colores, hasta que ya no le importaba a nadie. Los transeúntes solo se limitaban a mirar de lejos el color de la semana, suspiraban profundo y luego se devolvían, sabían con certeza que esa puerta garantizaba siempre un ilusorio triunfo para sus ocupantes.
Hace un par de meses la cálida mañana nos sorprendió con la noticia: la puerta no estaba. Nadie supo qué pasó. Nadie sabe de su paradero. Lo cierto es que desde entonces ninguno volvió a protestar. No hay lugar para la disidencia y los transeúntes habituales ya no distinguen si están entrando o están saliendo. La mayoría parece feliz en medio de un paraje sin colores. Anoche, el anarco-funcionario borracho llegó con el ánimo de franquearla, al no encontrar obstáculo alguno se devolvió. En su cara se dibujaba una tristeza.
Mirando la puerta de la Universidad del Tolima
Ibagué, Febrero 18 de 2016.


marzo 07, 2015

MARZO CULTURAL EN LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA

Por: Carlos Arturo Gamboa B.
No más iniciado el mes de marzo se tuvo conocimiento de la amplia agenda cultural alternativa disponible en la Universidad del Tolima, liderada por distintas expresiones y variados colectivos. Hacemos aquí un breve recuento con el fin de promover la participación en cada una de ellas.

Palabra realizada y su tercer  número.
Esta revista de corte literario está direccionada desde el Centro Cultural y se alimenta especialmente de los textos producidos en el Taller de Literatura y Escritura Creativa Hugo Ruiz Rojas, dirigido por Omar González. En ese sentido, se ha convertido en un espacio para las nuevas apuestas escriturales, idea que se ha mantenido desde su creación. El lanzamiento del último número de la revista se realizó el pasado 3 de marzo en el Auditorio de la Academia en la Universidad del Tolima, acompañado de otros actos artísticos. Quienes lo desee, en la oficina del Centro Cultural se pueden adquirir algunos ejemplares disponibles.
Cátedra Libre abre su séptima temporada.
La denominada Cátedra Libre: temas y problemas de nuestro tiempo, coordinada por Jorge Gantiva Silva, profesor de la Facultad de Humanidades y Artes, inicia el próximo miércoles 11 de marzo. Este espacio que combina política, cultura, filosofía y educación, entre otros temas, nos ofrece este semestre una variada programación. El espacio siempre se construye desde la apuesta de uno o varios conferencistas que presentan el tema y luego se abre un espacio al debate, la conversación y la participación de los asistentes. Esta Cátedra se celebra los días miércoles, a las 6:00 pm, en las instalaciones del Aula Máxima de la Universidad del Tolima. Esta es la programación:
Proceso de paz: alcances y retos de la sociedad y la universidad. Profesor Jairo Estrada. Universidad Nacional de Colombia. Ibagué, 11 de marzo de 2015.

Poesía y vida. Homenaje a Nelson Romero, poeta y profesor, Universidad del Tolima, ganador premio Casa de las Américas en Diálogo con Carlos Gamboa, poeta y profesor Universidad del Tolima. Ibagué, 18 de marzo de 2015.

La epistemología insurreccional de Guamán Poma de Ayala. Profesor Pierre Díaz Pomar, Universidad del Tolima. Ibagué, 01 de abril de 2015.

La universidad Shock: del despojo a la sociedad de la ignorancia. Profesor Jorge Gantiva Silva, Universidad del Tolima. Ibagué, 15 de abril de 2015.

El capital del siglo XXI de Piketty. Aproximaciones e interpelaciones. Profesor Darío Restrepo, director de posgrado de Economía. Universidad Nacional de Colombia. Ibagué, 22 de abril de 2015.

El maestro ignorante de Jacques Ranciére: pistas para construir la paz. Profesor Jorge Wilson Gómez. Universidad del Tolima. Ibagué, 13 de mayo de 2015.

Gramsci y América Latina. Combates de un pensamiento abierto. Profesor, Jorge Gantiva Silva. Universidad del Tolima. Ibagué, 20 de mayo de 2015.

Ciudades rebeldes: entre Harvey y Lefevre. Territorios, bordes y conflictos. Profesor Jorge Luis González. Ibagué, 03 de junio de 2015.


Revista Ústelee: hojas para reciclar, una nueva apuesta estudiantil.


Un colectivo de estudiantes del programa de Comunicación Social-Periodismo, de la Universidad del Tolima, presentan el primer número de este proyecto escritural. La idea consiste en reciclar todo tipo de trabajos académicos que los estudiantes realizan pero que luego van a parar a la basura, por lo tanto lo que se busca es reciclar la escritura mediante un proceso de formación para salvarlas y ponerlas a circular.  El lanzamiento del primer número de esta revista se realizará el miércoles 11 de marzo, en el Auditorio de la Academia, a partir de las 5:30 de la tarde. Igualmente se estará abriendo la convocatoria para el segundo número. Esta publicación cuenta con el apoyo de la Dirección del Programa y la Facultad de Humanidades y Artes.


El Salmón sigue resistiendo.

La Revista Contracultural El Salmón realiza la entrega número 24 de su versión impresa, esta vez dedicado al tema de la guerra y la paz. Igualmente, aprovechará el espacio para ofrecer una rueda de prensa en donde informará y denunciará las amenazas de las que ha sido objeto por parte de paramilitares del Bloque Capital, junto a una veintena de publicaciones culturales, críticas y alternativas del país.
Esa misma noche y en el mismo espacio, se hará entrega del libro Memorias del III Foro Nacional Interuniversitario Poder Constituyente, realizado a finales del año 2014 en la Universidad del Tolima y organizado por la Asociación Sindical de Profesores Universitarios (ASPU- Tolima). Además se obsequiará un calendario ambiental y el evento tendrá expresiones culturales de resistencia musical. La cita es en el Auditorio de la Academia, el 20 de marzo, a partir de las 6:00 pm.






Rigoberta Menchú, presente en la Universidad del Tolima.

La reconocida luchadora indígena guatemalteca, premio Nobel de Paz en 1992, nos visitará y el 12 de marzo, a las 3:00 pm, en Auditorio Mayor de la Academia compartirá la disertación titulada: El buen vivir, cosmovisión amerindia en la construcción de la paz, y el jueves 13 de marzo participará en conversatorio: El papel de la mujer en la construcción de la paz en América Latina, en el mismo auditorio, a las 3:00 pm.

enero 27, 2015

CONVOCATORIA: #elsalmonsomostodos

Por: Carlos Arturo Gamboa B.
La revista contra-cultural El Salmón Urbano es una publicación surgida de distintos escenarios del pensamiento crítico en campos tan diversos como los movimientos estudiantiles, la cultura, las artes, la política y la vida académica. Durante cerca de dos décadas le ha aportado, inicialmente al contexto de la vida de la Universidad del Tolima y la ciudad de Ibagué y luego al país, reflexiones en torno a un sentir de los diversos, los del común, los de abajo, los que no tienen voz, los acallados, los sin techo, los sin pluma, los que escriben en los bordes de las paredes de la ciudad, los que navegan en la dirección distinta del sistema; pero sobre todo los que tienen algo que decir para la construcción de otro país.
Así mismo, la revista El Salmón Urbano en sus 23 números impresos, en sus múltiples actividades culturales, en sus publicaciones virtuales y en sus espacios de reflexión, ha contado con la participación de distintos sujetos: estudiantes, campesinos, músicos, artistas, académicos reconocidos, escritores, intelectuales, líderes de movimientos sociales, entre muchos más. Por ese motivo, hoy cuando en Colombia se habla de “desacelerar el conflicto”, grupos de extrema derecha, reunidos bajo el mote de Águilas Negras, han decidido “acelerar sus acciones” y pretenden acallar este espacio alternativo surgido en las mismas entrañas de la Universidad del Tolima, pero que hoy dialoga con el país en la búsqueda de la paz, la igualdad social y la transformación cultural, educativa y económica.

Por esta razón, y sabiendo que en estos largos años son muchos los intelectuales, académicos y artistas que hemos expresado nuestras ideas en la revista, estamos convocado a que nos unamos a la convocatoria #elsalmonsomostodos, la cual consiste en participar en la próxima edición impresa de El Salmón, cuyo tema central es “La guerra y la paz en Colombia”. La idea es muy sencilla pero profundamente solidaria: escribiremos una o dos cuartillas sobre el tema y sus concomitantes, lo remitimos antes del 15 de febrero al correo: elsalmonurbano@gmail.com. Los textos serán publicados en el número 24 de la revista y con esto enviamos un mensaje a quienes mediante las amenazas y la muerte quieren impedir nuestro sueño colectivo y multitudinario de una Colombia distinta, porque cuando nos quieren acallar es necesario gritar que EL SALMÓN SOMOS TODOS.

diciembre 05, 2014

NI EL OLVIDO NOS DETENDRÁ



Por: Carlos Arturo Gamboa B.
“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa; el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar”
 Horacio Verbitsky
Mientras el aparato militar estatal se resiste a construir escenarios de paz, pues la guerra siempre será más lucrativa, y el “uribismo recalcitrante” (expresión redundante) se va de gira por el mundo para conversar con los señores de guerra, en Colombia el proyecto paramilitar sigue vivo y creciendo…
Por su parte los medios de comunicación privados siguen plegados a los discursos oficiales, tapando muertos con farándula, haciendo eco de la economía depredadora, interesados más por lo que pasa en Venezuela que por las atrocidades diarias que azotan las mayorías en Colombia, viendo la paja en ojo ajeno y desconociendo la viga que los enceguece.
Pero los medios alternativos cada día toman más fuerza, porque dicen la verdad, muestran ese “realismo sucio” que nos agobia. Destapan las ollas podridas de la corrupción. Evidencia el crecimiento de la desigualdad. Denuncia las locomotoras depredadoras de la minería y los proyectos energéticos que consumen nuestros territorios. Se erigen como voces de lo común, de la mayoría, por eso se tornan peligrosos, por hacer periodismo de verdad.
Y Colombia sumida en la oscura noche de la sangrienta historia, se ve frenada a la transformación social por esa élite egoísta y mezquina, élite que aceita la maquinaria paramilitar, la cual nunca se desactivó, algo que el uribismo y sus “ciego seguidores” no quieren recordar.  Hoy deambulan por todas partes, el ruido de sus motosierras aún despierta las noches rurales, el tronar de sus fusiles horrorizan las calles de las ciudades, mientras el dinero de las multinacionales aceita su devenir. Colombianos a sueldo que se ensañan con otros colombianos quienes desean un futuro mejor para sus hijos. Hijos de Caín que siguen matando a Abel. Ciclo del horror.
Porque esa minoría del poder tiene miedo a que el país se transforme en uno más incluyente, más democrático, más equitativo, menos entregado a los depredadores del mundo, más educado, más justo y con mayor futuro, es que sigue alentando a los mezquinos de las sombras, derruidores de sueños.
Ahora han emprendido un plan de amenazas contra el pensamiento transformador, porque saben que su turno se termina, que el tiempo de la esperanza en Colombia se asoma en la esquina de la historia; por eso se ensañan contra todo el que desee “decir la verdad”. El denominado Bloque Capital “Águilas Negras” ha emprendido este “trabajo sucio” y mediante panfletos intimidan a los colectivos de comunicación alternativa, acusándolos de ser servidores de los grupos alzados en armas, vieja estrategia del terror que encarnó Uribe cuando gritaba a los cuatro vientos que todo aquel que pensara diferente era “terroristas de las far…”. No reproduciré las palabras de ese panfleto intimidatorio, porque hacen parte del inventario de horrores que debemos curar. Solo nos queda la solidaridad, la noche es oscura, pero no es eterna. Resistiremos y seremos la generación que por fin cambió la historia de barbarie.
A todos los colectivos amenazados el profundo abrazo solidario e invito a una campaña nacional para evitar que los buitres vuelan a poblar nuestras esquinas. Al colectivo cultural El Salmón, al colectivo Techotiba, a la Galería de laMemoria, al Periódico el Turbión, al Canal Capital, a Kinorama, MarchaPatriótica,  y a cada uno de los señalados por tener sueños distintos al del fracasado sistema, el aliento y la fuerza para resistir este nuevo embate. Este es el tiempo de la transformación, ya ni el olvido nos detendrá.

octubre 27, 2014

TRANSCURRIR UT (OCTUBRE 27 DE 2014)



Por: Carlos Arturo Gamboa B.
“La lucha del hombre contra el poder
 es la lucha de la memoria contra el olvido.”
Milán Kundera
I
En días recientes se realizó en la Universidad del Tolima el recital “poéticas de la resistencia”, en el marco del IX Festival Ibagué en Flor y el III Foro Nacional Interuniversitario Poder Constituyente. A pesar de la inclemente lluvia de octubre se logró darle espacio a la palabra, ejercicio fundamental en tiempos de agudos silencios. Los estudiantes y docentes de Escrituras Creativas, del programa de Comunicación Social-Periodismo, participaron leyendo algunos textos de su creación y de autores universales, así como otros escritores jóvenes del medio. El evento se realizó en el denominado “salón de los estudiantes”.
II
Encontrar un espacio llamado “salón de los estudiantes”, en el campus de la Universidad del Tolima, es al menos una paradoja. ¿Acaso no todos los salones públicos son espacios para ellos? Al ingresar a dicho salón nos sentimos transportados a un escenario propio de la dimensión desconocida. Techo derruido, trastos viejos, ventanas rotas, ausencia de sonido, por no enumerar más carencias. No puede ser que un salón en donde se reúnen los estudiantes a construir acciones alternativas sea una cloaca. Invito a los estudiantes que recuperen ese espacio, le exijan a la administración a que lo dote de equipos y elementos necesarios para la reconstrucción y que elaboren una agenda permanente para que lo llenemos de significado. ¿Será acaso ese espacio reflejo de la crisis estudiantil? Sospecho que sí.
III
La Universidad del Tolima sufre de hacinamiento. No hay espacios suficientes para el desarrollo de la academia, de la vida cultural y de las alternativas. Hace una semana nos visitó Aleida Guevara, la hija del Che. Los cerca de 400 o más asistentes tuvimos que hacinarnos en un salón cuyo cupo no supera los 200. Mientras tanto en el Auditorio Mayor de la Ciencia, el cual puede albergar cerca de 400 asistentes, estaba ocupado en un evento con no más de 50 personas. ¿Quién planea el uso de estos espacios?, mejor aún sería preguntar ¿hay planeación de espacios en la UT? No es extraño que en la cotidianidad encontremos espacios subutilizados y privatizados (con llave de propiedad). Conseguir un espacio para un evento en la Universidad del Tolima se volvió una odisea, peor aun si el acto no pertenece a la oficialidad.
IV
El pasado sábado 25 de octubre se realizó el IV Foro de Investigación Formativa del IDEAD. En el marco de dicho evento se presentaron tres publicaciones claves para la divulgación de la vida académica y cultural del instituto: Revista Entre Líneas, Revista Ergoletrías y Revista Ideales.
Hay que recordar que la primera de ellas (Entre Líneas) es una revista de corte estudiantil, la cual surgió por iniciativa del Colectivo MED (Movimiento Estudiantil a Distancia). Hasta fue necesario hacer un conato de paro, con toma de puerta y todo, para que el entonces director Germán Rubio, accediera a destinar una partida para la revista. Hoy ya podemos contar con la edición número tres. Cosas increíbles que suceden y forman parte de la historia que no debemos olvidar.
La segunda (Ergoletrías), es una revista especializada en literatura, la cual aporta a la visibilización de voces locales en los temas de la creación y la crítica literaria, pero sin abandonar el diálogo con lo universal. Aparece hoy el segundo volumen.
La tercera publicación (Revista Ideales), llega a su volumen No 5; y es un espacio para la difusión de trabajos de corte académico, resultados de investigación y diálogos de saberes de la comunidad del IDEAD. Esta revista también tuvo su momento de crisis, cuando el mismo director Germán Rubio impidió su circulación con el argumento de que quería una revista indexada, dejándola a la deriva cerca de dos años. Hoy es la revista que más posibilidades tiene de indexación en el IDEAD.
VI
No es concebible que una revista de la importancia de IDEALES no cuente con el respaldo de la política de publicaciones del Instituto de Educación a Distancia. El número anterior (Volumen No. 4) se editó con un tiraje de 2000 ejemplares, y ahora por una decisión inexplicable reducen el número a 300. ¿Así es que se busca fortalecer la divulgación de la vida académica del IDEAD? ¿300 ejemplares para una comunidad de más de 30.000 personas? La incoherencia no puede seguir siendo nuestro lema.

octubre 03, 2014

CONVOCATORIA III FORO NACIONAL CONSTITUYENTE



III FORO NACIONAL CONSTITUYENTE
EDUCACIÓN - PAZ - MEDIO AMBIENTE
Universidad del Tolima -Noviembre 13-14-15 de 2014-

Colombia se encuentra en el vórtice de la coyuntura, pensarnos hoy significa existir como país mañana. Tres ejes nos convocan a continuar construyendo los derroteros necesarios para fortalecer el poder constituyente: educación, paz y medio ambiente.

Con ese marco de fondo nos daremos cita en Ibagué en el III Foro Nacional Constituyente, para que desde distintas miradas tejamos iniciativas para afrontar los retos que agobian la realidad colombiana. Una nueva estocada sufre el sector educativo después de la fracasada intentona de reforma a la Ley 30, esta vez reflejado en un inconsulto plan reformista que busca de nuevo imponer la lógica del mercado, mientras las universidades públicas y demás instituciones educativas naufragan en sus cotidianidades. El proceso de paz camina, pero necesitamos replantear la participación del sujeto constituyente en las determinaciones fundamentales, no seguir asistiendo como espectadores. La paz no es solo la dejación de los fusiles, es la posibilidad de la vida misma, la justicia y la igualdad. El medio ambiente, depredado, dispuesto a las máquinas del extractivismo, también nos convoca a actuar, porque mientras el planeta agoniza Colombia permite que sus recursos sean subastados en las bolsas de valores.

En ese sentido, queremos convocar a los distintos sectores universitarios y a la población en general a hacerse partícipes. El foro se realizará los días 13-14 y 15 de noviembre.  Nos gustaría contar con su asistencia y sus apreciaciones para terminar de diseñar el encuentro, las cuales pueden enviarse al siguiente correo: cgamboa@ut.edu.co. El plazo máximo para ajuste de programación es el 15 de octubre.

Carlos Arturo Gamboa B.
Equipo Coordinador. Celular 317-5880816