julio 28, 2026

EL GAÑÁN

 


Carlos Arturo Gamboa Bobadilla

Escritor colombiano

 

Cuento corto e incorrecto, inspirado en cierto personaje que sube videos en calzoncillos mientras lanza billetes al aire para bañarse en popularidad y mal gusto.

 

En el barrio donde vive mi madre habita un gañán, de los clásicos. Ha estado preso varias veces por hurto, lesiones personales y microtráfico.

Debe tener cerca de 50 años y, como suelen decir los ancianos, "aún no sienta cabeza". Lo distingo desde la época de mi juventud, cuando su ímpetu desbocado lideraba la patota de energúmenos del sector que se aglomeraban en una temida pandilla llamada "Los Pelechos".

"El Piojo", como le han llamado desde siempre, vive con su madre, una adorable anciana que sobrevive con los subsidios del Estado y alguna que otra moneda que una hija que migró a México le envía sacramente.

Hoy, cuando pasé a visitar a mi madre, "El Piojo" se acercó y me pidió un cigarrillo. Le dije que hace años dejé de fumar. Entonces me pidió la liga. Busqué en mi cartera y le pasé cinco mil pesos, más por miedo que por caridad.

—Gracias, profe —me dijo—, usted es un bacán.

Antes de irse, me sorprendió con una pregunta que nunca esperé de este gañán curtido en el arte de la vagancia:

- Profe, ¿no sabe de algún trabajito para mí?

— No, nada, mi viejo —le respondí ipso facto, sin abrir más espacio a inútiles explicaciones.

Entonces, sin decir más nada, se fue rumbo a la tienda de la esquina, batiendo al aire el billete de cinco mil.

Mientras tocaba en la puerta de la casa de mi madre, pensé: “Debí decirle que enviara la hoja de vida al nuevo gobierno; con ese prontuario que tiene, de seguro algo de altura le consiguen”.