abril 29, 2011

VOCES COMO RIZOMAS


Por: Carlos Arturo Gamboa.

Libro: Ensayistas contemporáneos: Aproximaciones a una valoración de la literatura latinoamericana. Biblioteca Libanense de cultura.  Bogotá, 2011. 234 p. Vol. 7.

En un esfuerzo de la Biblioteca Libanense de Cultura y su director Carlos Flaminio Rivera, del Ministerio de Cultura, La Secretaría Cultural del Tolima y la Alcaldía del Líbano, será presentado el libro Ensayistas contemporáneos: Aproximaciones a una valoración de la literatura latinoamericana; en el marco de la 24 Feria Internacional del Libro de Bogotá, el día 14 de mayo.

La idea surgida de las conversaciones académicas de algunos estudiantes de la Maestría en Literatura de la Universidad Tecnológica de Pereira en convenio con la Universidad del Tolima, fue liderada por Albeiro Arias, quien se dio a la tarea de convocar 21 voces, distantes en espacios pero cercanas en preocupaciones académicas, para debatir mediante un ejercicio ensayístico sobre las preocupaciones literarias de diferentes latitudes latinoamericanas. Esta mixtura resulta atractiva al encontrarse agrupados académicos de larga trayectoria universitaria, creadores de varios géneros y nuevas voces que se disponen desde el ejercicio crítico literario a profundizar en las obras de autores latinoamericanos.

Por lo tanto, en este libro encontrarán de entrada a personajes tan experimentados como Lauro Zavala, escritor y académico mexicano conocido internacionalmente en el campo teórico del minicuento, pero también como semiótico y cinéfilo; y Fernando Cruz Kronfly de la Universidad del Valle, cuya larga trayectoria en el campo de la literatura lo convierte en una de los grandes narradores colombianos del momento. De otro lado, encontramos variadas voces del ámbito universitario como Cristo Rafael Figueroa, Óscar Torres Duque y Jaime Alejandro Rodríguez, docentes de la Universidad Javeriana; César Valencia Solanilla, Diana Vela, Rigoberto Gil Montoya y Alfredo Abad de la Universidad Tecnológica de Pereira; Betty Osorio de la Universidad de los Andes; Betuel Bonilla Rojas de la Universidad Surcolombiana; Wiston Morales Chavarro de la Universidad de Cartagena; María Mercedes Jaramillo de la Fitchburg State Collage. Igualmente la Universidad del Tolima aporta un buen número de ensayos con los docentes Libardo Vargas Celemín, Jorge Ladino Gaitán y Leonardo Monroy, profesores de planta; así como Gabriel Arturo Castro catedrático de la Facultad de Educación, Nelson Guzmán Romero y Carlos Arturo Gamboa, tutores del Instituto de Educación a Distancia de la misma universidad. Completan el panorama Albeiro Arias (Compilador) y Celedonio Orjuela Duarte.

Este variado collage de escrituras, se convierten entonces en un buen pretexto para rastrear las diferentes miradas sobre el quehacer literario desde la crítica, pero también desde el oficio mismo de escritor, ya que en su totalidad, los autores presentados han transitado por el mundo de los diferentes géneros literarios como creadores.

Los temas abordados son tan variados como las procedencias, edades y preocupaciones de los ensayistas, quizás intentar una línea semántica entre ellos sea vano, lo que si se puede decir es que reflejan una constante preocupación por revivir el asunto de los estudios literarios en tiempos cuando lo humano parece relegado al olvido. El esfuerzo de unir voces distantes, de apostarle a los rizomáticos encuentros entre académicos de las universidades, de abordar la literatura por los cuernos, son los que hacen posible una invitación a la lectura de Ensayistas contemporáneos: Aproximaciones a una valoración de la literatura latinoamericana; luego los textos, en su inevitable designio, circularán y serán ellos quienes dialoguen  o hagan enmudecer a los lectores.

El siguiente es el contenido del libro:

Formas de metaficción en el cuento hispanoamericano Lauro Zavala

La aldea encantada Fernando Cruz Kronfly

Necesidad y vigencia de la teoría literaria/debates y reformulaciones contemporáneas en Hispanoamérica y Colombia Cristo Rafael Figueroa Sánchez

La ciudad de los sujetos liminales: Una aproximación a la novela Opio en las nubes de Rafael Chaparro Madiedo Albeiro Arias

El rol de la mujer en los contratos sociales María Mercedes Jaramillo

La ontología diseminativa de Funes el memorioso Alfredo Abad T

El pensamiento del indio que se educó dentro de las selvas colombianas de Manuel Quintín Lame. Etnopoética e historia Betty Osorio

Infancia masculina y exilio. Una lectura de lo marginal en las primeras novelas de Virgilio Piñera, Reinaldo Arenas, Manuel Puig y Fernando Vallejo Óscar Torres Duque

José Eustacio Rivera: Un escritor de Latinoamérica para el mundo Betuel Bonilla Rojas

Cada uno en su lugar: Segregación urbana en la narrativa corta de Enrique Congrains Martín Diana Vela

Tragedia y humor en Augusto Monterroso y Julio Cortázar Jaime Alejandro Rodríguez

Como una pintura nos iremos borrando: la lírica y el legado de Netzahualcóyotl  Jorge Ladino Gaitán Bayona

Tomás Eloy Martínez: Por los caminos de Walsh Rigoberto Gil Montoya

Las relaciones entre sociología, literatura e historia en la obra de Rafael Gutiérrez Girardot Leonardo Monroy Zuluaga

Literatura precolombina: la visión de los vencidos César Valencia Solanilla

Realismo mágico, humor, conflicto de género y violencia en La aldea de las viudas Libardo Vargas Celemín

La visión de América a través de la novela El árbol imaginado de Carlos Flaminio Rivera: Ficciones de la real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada  Nelson Romero Guzmán

Ramos sucre: Estética y metafísica Winston Morales Chavarro

Horacio Quiroga: La selva del escritor Gabriel Arturo Castro

Las ciudades reinventadas: Construcción de un imaginario a través del rock Suramericano Carlos Arturo Gamboa Bobadilla

112 días sólo un hombre. Vallejo tras las rejas Celedonio Orjuela Duarte


abril 27, 2011

DE LA FEALDAD DE LA VIDA, A LA BELLEZA DE LA MUERTE

Artículo publicado en Facetas, Magazín del Nuevo Día (Ver Aqui)
Por: Carlos Arturo Gamboa B.
En uno de sus magistrales cuentos Borges lanza una sentencia., como todas las suyas, contundente y ambigua: “La muerte (o su alusión), hace preciosos y patéticos a los hombres”. Lleva a pensar esta frase que enfrentado el ser humano a su última hora, el mundo retorna a él como una visión fantasmagórica, desposeída de tiempo y espacio, como si en aquel momento pudiera acceder por fin a una mirada total de su existencia, el Aleph de su vida. Este es el tema central del cuento Lateral sur del escritor ibaguereño Elmer Hernández Espinosa, quien mediante el juego total de las palabras reconstruye el mundo fragmentando de un adolescente enfrentado al rito final de la existencia: la muerte.
La voz que narra en Lateral sur , es una voz agonística construyendo su ulterior diálogo con la vida, con su madre y consigo mismo. Una voz que retorna a su cotidianidad y al mundo de la vida para expresar con el miedo y la alegría propios de quien está frente al mayor reto de su existencia. Ambientado en la ciudad, el cuento deja entrever las tensiones propias del joven marginado, aficionado al fútbol y sometido a los trances propios de una época desencantada. ¿Qué sentido tienen ser joven en una pequeña ciudad alejada del mundo seudo-civilizado pero marcado por su devenir? Hernández parece dar cuenta de manera directa a este interrogante. La voz principal, desprovista de un nombre, como millones de jóvenes que hacen parte de esa multitud invisible que puebla los parques de la modernidad, va tejiendo su vida al ritmo de la secularidad del adulto; por ello se enfrenta a las normas establecidas: “…cuando salté a la pista tres policías trotaron hacia mi con los bolillos en la mano. Y corrí, corrí mucho y los dejé atrás, bien atrás...”, pequeño triunfo, rebelde suceso que marca la vida cuando se es joven y se lucha ante la imposición del adulto. Esta escena viene de nuevo a la mente del joven que agoniza en el asfalto, y allí se contempla realizado, aplaudido por la muchedumbre del estadio quien ve en esa pequeña trasgresión un acto liberador, acto que todos quisieran realizar pero que personificado en aquel joven se convierte por un momento en la liberación de todos.
El eje central es la imagen-símbolo de la madre concebida desde una retrospección de esos segundos de agonía, los cuales la narración expande para lograr un instante discursivo que el lector puede concebir mayor al tiempo del suceso narrado. Tomar una instantánea y la ampliarla para extraer de ella todo el mundo significante que la construye, es el juego que el autor nos propone; y allí, la figura materna abre el relato y lo cierra, logrando una totalidad discursiva que ata los hilos de la narración y provocan al lector de entrada: “Cómo explicarle, mamá, ese afán que me oprime el pecho y que me empuja…”, indicio ineluctable del ser enfrentado a su destino, sin escapatoria porque ese día debería enfrentar los ojos de la muerte/belleza: “Yo me quedo con los ojos. Si yo tuviera que coleccionar algo coleccionaría miradas”
De frente a su destino pero aún ignorando su suerte, el protagonista sabe que detrás de las miradas hay un misterio, más allá del cuerpo como metáfora del consumo a él le interesa el lenguaje de los ojos: “Me gusta mirarles los ojos a las muchachas y dejar que la mirada se escurra de los ojos a los pies. Pero me gusta empezar y quedarme un rato en sus ojos, aunque ellas no me miren, y no me miran, mamá, o me miran con desdén”
Y al mirar-se en los ojos de esa joven universitaria y descubrir el origen mismo de su existencia (aquellos ojos eran remembranza de los ojos de su madre), el protagonista intuye, quizás por un momento, que ha logrado descifrar la razón de su existencia y por eso dice sentir “unas ganas raras de irme y de quedarme”. Entonces la muerte cabalgando sobre ruedas irrumpe aquel segundo de belleza y empieza el juego atemporal del relato, para finalizar rodeado de una muchedumbre, como aquella tarde en el estadio cuando todos aplaudían su osadía.
El relato enmarcado en el destino trágico no permite al protagonista degustar un segundo de felicidad más allá de esa risa final de la joven que acepta el cumplido de sus palabras; como en el mundo real, la brecha social impide que aquellos destinos vayan más allá del simple encuentro para luego alejarse, y en vez de la derrota total frente a esa realidad el destino trae la muerte como solución. Sólo queda entonces el miedo de la reacción de su madre, los recuerdos de su breve existencia, su mundo juvenil truncado, pero sin ninguna queja interior, sin ningún resentimiento, como quien acepta de golpe su destino.
Sólo le acongoja la imagen recobrada de su madre en este instante ulterior, cuando reciba la noticia, cuando él no pueda regresar “para terminar de hacer las arepas”, entonces concibe el futuro porque ya está en el sin-tiempo: “Creo que usted se quitará el trapo de la cabeza y que rodarán las tajadas de papa por el piso. Creo que usted llorará y le dolerá la cabeza. Pobre mamá”
Lateral sur está construido desde la lectura de lo cotidiano, del mundo del joven, de una mirada rápida sobre nuestras realidades sociales, pero a la vez quedan sus ecos retumbando en los oídos del lector. Hernández logra sintetizar con fuerza la existencia breve, la atemporalidad y el enfrentamiento al destino desmitificado, características propias del mundo que denominamos moderno, y a través de giros poéticos hacer ver esa preciosidad del ser ante la muerte de la cual Borges nos hablara.

Referencias bibliográficas
BORGES, Jorge Luis. (1980) “El inmortal” En: Nueva Antología personal. Club Brugera. Barcelona.
HERNÁNDEZ ESPINOSA, Elmer. (2009) "Lateral sur". En: Revista IDEALES. Universidad del Tolima. IDEAD. Año 2. No. 3. Ibagué.

abril 25, 2011

PUBLICAR PARA QUÉ?


Artículo publicado en Facetas, Magazín del nuevo día.
Versión digital I y II
Por: Carlos Arturo Gamboa B.
I
Han llegado a mis manos los ejemplares recién editados de la Colección Soledad Rengifo: Antología poetas inéditos y Antología cuentistas inéditos, que según las especificaciones están patrocinados por la Alcaldía Municipal de Ibagué, La Secretaría de Cultura de Ibagué y La Corporación Festiva de los Ocobos y son diseñados e impresos por Caza del Libro, con un tiraje de 1000 ejemplares de cada título. Debo decir que de entrada el diseño de la carátula con sus multivariados colores, que pretenden jugar a la invocación de un rancio amor por la ciudad, no atrae a los lectores; en una breve lectura, encuentra un lector precoz, que hay descuido textual, errores de transcripción y casi que un nulo diseño, los textos parecen más que editados, amontonados.
Ahora bien, ignoro la forma en que se realizó esta convocatoria, las bases y criterios de selección, si es que los hubo; pero algo queda claro en los títulos, se trata de escritores inéditos, lo cual no necesariamente significa jóvenes, con estas premisas leo y deseo que un esfuerzo tan loable como el de editar libros, impulsar escritores inéditos e invertir los dineros públicos en cultura, tuviesen un aceptable resultado.
II
La Antología poetas inéditos, es un compendio de cinco voces (bueno muchos ruidos), cuyo patrón de agrupamiento no se puede inferir en la lectura, porque cuando se selecciona una antología la variable estética debe ser tenida en cuenta, al menos como pretexto. De entrada el prólogo, desmedido como todos, anuncia un trabajo con la presencia de: “Las frases sorprendentes, las metáforas insólitas que designan lo innombrable, las imágenes veladas en donde se alude”, con este preámbulo uno no espera menos que encontrar en esas páginas siguientes los poetas de la ciudad letrada del futuro. Pero que desencanto, de entrada un joven aspirante a poeta, cuyas cartas de Rilke parece nunca haber recibido, nos sorprende (por haber sido incluido) con versos como:
Así eras para mí
Si no la desgracia de mi realidad
Cómo te has metido en mí
Sin ni siquiera tu pecho he podido tocar. (Pág. 11)
Basten estas líneas para preguntar de nuevo: ¿Cuáles fueron los criterios de selección? Conozco mejores poemas de niños y jóvenes, que seguramente hubiesen podido llenar con algo de poesía esas 28 páginas iniciales que pertenecen a Diego Fernando Moya, cuyo oficio de juntar palabras es excusable, pero no la de los compiladores que lo incluyen dentro de un nuevo panorama poético. Es que el arte de la poesía necesita evadir el lugar común o al menos evitar el ritmillo de balada de Raphael, como en el poema Estar enamorado es:
Estar enamorado es
Mirarle, morirte y morderte los labios
Estar enamorado es
Jamás decirle que la amas
Estar enamorado es cruel. (Pág. 27)
Como cruel sería seguir hablando de estos 28 textos que parecen extraídos del diario alucinante de un hombre que quiere ser poeta, pero que jamás lo será, si no es capaz de re-construir las palabras y reducir su verborrea.
Después encontramos a la autora María del Rosario Laverde, cuyos textos cortos al menos permiten respirar y tomar impulso para continuar la travesía por el libro. Incluidos como poemas, algunos textos, o casi todos, parecen más pertenecer al género de la minificción, como el titulado Samsa:
Has amanecido convertido en un insecto,
Acostado sobre tu caparazón
Mueves tus ocho patas en señal de auxilio
Nadie ve en ti al que solías ser
Tu metamorfosis ha finalizado con éxito
La escoba asesina se precipitará sobre tu cabeza
En cualquier momento. (Pág. 39)
Si en Rosario hayamos más estética, creo que su trabajo debió ser incluido en la Antología de Cuentistas.
Encontramos luego los trabajos de Damián Guayara, quien se atreve en 15 textos a desafiar mi parsimonia lectora, que ya a estas alturas se debate entre abandonar el libro y olvidar este comentario. El nihilismo urbano de sus textos algo abona a su descuido en el uso de las palabras en estribillos tan poco logrados como el siguiente:
Rasgando las pieles, debajo de las pieles
Lamiendo el edén, lamiendo el edén. (Pág. 45)
O su intento iconoclasta, tan trajinado, que por posicionar la moraleja olvida la esencia, como en A un dios abyecto:
Señor, recoge tus cosas
Tus santos y tus angelitos
Toma unas largas vacaciones
O por favor pégate un tiro! (Pág. 47)
Sin embargo, en sus textos hay una muestra de un mayor esfuerzo por la búsqueda de la palabra, por huirle a las imágenes petrificadas y es quizás en el poema titulado A una mujer, en donde mejor lo logra:
Porque llevas la sangre de Lilith
Y no la de la sumisa Eva
No sufres de sueños impuestos
Ni eres coleccionista de cadenas.
Sobre las fálicas reglas  tus deseos vuelan. (Pág.57)
El cuarto trabajo, perteneciente a Alfonso Durán Rincón, sorprende por ciertos giros del lenguaje que logra en momentos renovar las imágenes, reflejando con ello la aspereza de ser un habitante de estos tiempos, como en el poema titulado Canción de la mañana:
Se me hace tarde para
Salir a la esfera
Debo peinarme la columna vertebral
Lavarme las muecas
Vestirme con baldosas
Y desayunar olvidos. (Pág. 58)
Los poemas de Durán atraen al lector, casi siempre contienen una imagen renovadora, pero en ocasiones se expanden demasiado, la concreción será un buen camino.
Finalmente encontramos la obra poética de Alirio Quimbayo, y aquí si podemos hablar con seguridad de poesía. Textos madurados por el tiempo, imágenes pulidas por la no prisa de la publicación:
La sombra digiere la luz
Que la hoja convirtió en sangre
Para que la hormiga
Indagara el verso. (Pág. 69)
La mayoría de sus 27 textos exhalan poesía, para hablar de la ciudad, como en La calle y su doble:
La calle es la celestina gratuita
De las sombras que se aman
Cuando se asaltan a besos
En sus laberintos y espejos. (Pág. 84)
O para presentar la voz poética de nuestras profundas realidades:
El poder copula en su sarcófago
Con la prostituta ley.
Su traje de camaleón oculta su soledad
Y todo lo que toca con su lengua desparece,
Menos la miseria de los pueblos. (Pág. 83)
En general, la Antología se cierra como debió haberse abierto, con poesía. Sólo que a veces las mixturas resultan lamentables.
III
De entrada la Antología cuentistas inéditos presenta un panorama distinto, con 18 autores incluidos brinda un panorama más amplio de los muchos seres que juegan a la narración en estos lares, aunque con los mismos descuidos de edición que se refleja en párrafos repetidos, cortes de texto, constantes errores de ortografía e inclusión de algunos textos que no son cuentos, ni siquiera relatos, quizás anécdotas. Al no existir un trabajo mínimo de unidad los textos se presentan de manera que un lector, que quisiese bucear en la nueva narrativa, se podría asfixiar muy pronto.
Los temas recurrentes son la ciudad, el desencanto y las tramoyas del amor, algunas veces bien abordados desde historias en las que resuenan antiguas escrituras del mundo de lo mítico, intertextualidades y asuntos cotidianos que logran cierta tensión narrativa. Para evitar palabrerías acotaré sobre aquellos en los que se pueden detener con gusto los lectores.  En el texto titulado Carácter de los dioses, de Daniel Mauricio Montoya, el tema de la dialógica cultura se hace presente, para llevarnos  a reflexionar sobre imposibilidad de un destino cosmogónico; y en Los dos moribundos, el autor juega a establecer conexiones metafísicas que tejen el destino en sus esencias: la vida y la muerte. En placenta, Daniel Padilla nos enfrenta a un tríptico de relaciones entre la historia de Jonás expulsado, una relación de erotismo dependiente y un monólogo interior femenino; igual relación mítica se presenta en su cuento Sibila por medio del cual se recrea el mundo del cristianismo en confrontación con el paganismo antiguo. Así mismo, en esa constante intertextualidad de los relatos, Fredy Hernán Díaz nos ofrece un relato corto titulado Troya.
Otro escenario narrativo que se asoma entre los textos es el de elaboraciones de corte policiaco, con asuntos psicológicos, con protagonistas asesinos o en tránsito de serlos; a ellos pertenece relatos como La vida de la cigarra, de Edgar Mauricio Romero; Bendita, de Jorge Homez Villegas y Venganza de las flores, de Omar Alejandro González, en este último la técnica de la novela negra se encuentra bien asumida presentando un relato por episodios que tejen una trama y al final el lector puede dilucidar aquella cuidadosa arquitectura; suerte que no corre otro texto suyo, Pétreos silentes, en el cual el final parece extraído de un mundo menor al de su trama narrativa.
En los textos de Fabio Andrés Bastidas; El edén y Artista, se encuentran buenos escenarios narrativos, pero historias no concretas, quizás por aquello que Roberto Rubiano nos aclara: “El arte de contar cuentos está muy relacionado con el encantamiento, con la suspensión de la credulidad”. Los temas del amor frustrado, la ciudad y los trajines que niegan los cuerpos, hace su aparición en el cuento Cronología de Jorge Isaac Romero, y El espíritu o el miedo de Carlos Augusto Vargas; ciertos sarpullidos de nihilismo en Rolling Around y Candilejas, de Leonardo Arturo Mora; y la búsqueda de un lugar y el tema del amor o más bien del duelo perpetuo, se hallan en los relatos de la única mujer (extraño suceso, pero esperado) de la antología, Carolina Uribe Salas.
Los demás textos poco o nada dicen de las nuevas fuerzas narrativas que inundan la ciudad y de las cuales muchas voces debieron estar presentes en esta antología si el trabajo de selección hubiese sido más serio.
La existencia de nuevas voces requieren los esfuerzos de lugares de enunciación, pero es imperativo la decantación, para que quienes asumen el trabajo de la escritura como una responsabilidad con la palabra, puedan ofrecer sus permutaciones al escaso público lector, además, si de cuentística se trata no se puede olvidar aquella sentencia de Ricardo Piglia: “El cuento es un relato que encierra un relato secreto. No se trata de un sentido oculto que dependa de la interpretación: el enigma no es otra cosa que una historia que se cuenta de un modo enigmático.”
IV
Hay que apoyar los nuevos y viejos narradores, las inevitables voces poéticas en construcción y es vital publicar para asumir el reto de otro lector, pero toca tener cuidado de, como dicen en los círculos de escritores, no pasar del anonimato al desprestigio. Entonces es inevitable preguntar: ¿publicar para qué?
Referentes bibliográficos
COLECCIÓN SOLEDAD RENGIFO. (2010) Antología cuentistas inéditos. Caza del Libro. Ibagué.
COLECCIÓN SOLEDAD RENGIFO. (2010) Antología poetas inéditos.  Caza del libro. Ibagué.
BONILLA ROJAS, Betuel. (2009) El arte del cuento. Trilce Editores. Bogotá.

abril 19, 2011

VIACRISIS...


Por : Carlos Arturo Gamboa
Como en el mito del diluvio, las aguas parecen desbordar los límites previstos y ningún Bochica vendrá con su vara sagrada de arco iris a salvar los habitantes de un país anegado en aguas y en una historia de mil desidias. Recordar que hace apenas cuatro meses los pueblos flotaban ante la mirada atónita de los burgueses amotinados frente a los plasmas, sería banal. Recordar las promesas de apoyos, de obras y de infraestructura es apenas risotada acuosa de una multitud que olvida y que como manso rebaño agita su miseria de pueblo en pueblo.
¿A qué se debe esta catástrofe anunciada, como tantas otras en el mundo desastroso del colombiano? Primero, y así lo aceptó recientemente el viceministro de medio ambiente en RCN, al deterioro de nuestro entorno natural, la depredación de los bosques en las cuencas de los ríos, la tala indiscriminada de árboles que sostienen la capa vegetal y el ataque a los páramos. Segundo, el cambio climatológico mundial producto de un mundo que privilegió la depredación del ecosistema a cambio de ahorros monetarios y mercancías. Tercero, a la responsabilidad política y social de una clase dirigente que durante años se ha negado a construir un país para la mayoría, en donde las necesidades de vivienda adecuada, de infraestructura y apoyo a los programas de desarrollo estables sean la prioridad.
¿Para qué le sirve, al desmantelado general Uribe Vélez, haber invertido la mayor parte del presupuesto nacional en un programa de seguridad democrática durante diez años hoy cuando el país naufraga en la desidia? Hubiese sido mejor construir un Plan Nacional de Desarrollo pensando en las prioridades de la gran población expuesta a estas catástrofes, no porque ellos lo deseen, si no que por falta de vivienda se ven abocados a construir sus ranchos en los desfiladeros, en las orillas de las quebradas o a la sombra de montañas inestables.
Hoy cuando cerca de 19 mil familias se encuentran damnificadas ante la arremetida invernal, es necesario preguntarle al heredero general Santos si en la misma lógica se negará la oportunidad de plantearle a Colombia un verdadero Plan de Desarrollo que responda al grito de los millones de pobres que sobreviven en un país, o si por el contrario seguirá apostándole a sus locomotoras Made in USA, más aún cuando una de ellas, la mega-minería, contribuye a desforestar y profundizar los problemas ambientales.
Un gobierno premeditado para la democracia y el verdadero desarrollo social debería estar pensando en tres prioridades para esta inmensa mayoría desprotegida:
1.       1.Planteamiento de una locomotora social como negación a la locomotora de los megaproyectos que se llevan los dividendos y dejan sumidas las poblaciones en una desigualdad abismal, con gran impacto en el medio ambiente y en la seguridad alimentaria.
2.       2. Proyecto de dragado del río Magdalena, que incluso puede ser aprovechado para activar su navegabilidad, el comercio fluvial y el turismo.
3.       3.Fuerte inversión en las zonas desprotegidas mediante planes alternativos de desarrollo potenciado las particularidades de cada región, apostándole a un modelo de economía comunitaria que sirva para activar los desgastados aparatos productivos de miles de rincones en Colombia que no se movilizan dentro de la lógica de la economía global.
Por el contrario, si la terquedad de un Estado des-imbricado de la cultura de su pueblo, de sus profundas necesidades y de sus dramas, continúa por el camino que le dictan las grandes organizaciones internacionales, esperemos más inundaciones, más muertos, más televisores repitiendo en vivo el drama de los pobres. Pero recuerde presidente Santos que la miseria también anega las almas, incluso las de millones de nobles colombianos, que naufragan en medio de las aguas, pero que tienen sed de justicia.

abril 09, 2011

Y DESPUÉS DE CAMINAR, ¿QUÉ?


Por: Carlos Arturo Gamboa

Alienta ver los ciudadanos transitando asfalto, defendiendo los escasos derechos que aún no han sido devorados por la máquina del capital. Alienta el sentido mismo de la vida, los colores, las consignas, los sueños de la juventud. Al final, cuando todos han regresado a sus lugares, el silencio ulterior a la protesta nos hace preguntarnos: Y después, ¿qué?
En Ibagué caminaron los estudiantes de la Universidad del Tolima, algunos profesores (quizás los que no han sido encantados por las sirenas del seudo-mundo académico), los estudiantes de los colegios que añoran algún día ingresar a la universidad, pero que saben muchos fracasarán en sus intentos. También caminaron algunos transportadores denunciando la precarización laboral a la que son sometidos y los habitantes del barrio Castilla a quienes el gobierno local les incumplen, los pensionados con sus dramas y los desprevenidos. La ciudad camina, se desplaza, va a los centros de poder, vitaliza el ritmo de sus sueños y en masa exige respuestas. El problema es que el poder es sordo, no es interlocutor del pueblo, duerme bajo el influjo de su insensatez. Y después, ¿qué?
Los noticieros hacen sus balances superfluos, confunden protesta con terrorismo, a las víctimas con los victimarios, a los sueños de cambio como obstáculos al desarrollo. Los policías llegan sudorosos a sus casas porque lograron contener los “revoltosos”, sin entender que muchos de sus hijos necesitan la universidad que ellos no entienden. Los ESMAD blanden orgullosamente sus maquinitas de represión. El mundo girará igual. Y después, ¿qué?
Después pensar, para volver a caminar. Los cuerpos que se mueven alteran el ritmo del mundo de la vida, le impregnan otra sinfonía al derrocado planeta de los sin rostro, de los sin voz, de los sin parte. Pero el pensar deber ser paralelo al caminar, quien camina a la deriva es un zombi, quien camina bajo el influjo del pensamiento, es un ser que transforma sus pisadas y le propone al mundo otras posibilidades.

abril 07, 2011

INNOVAR PLAGIANDO, INVESTIGAR MENDIGANDO: MENTIRAS, SIMULACROS Y TRUQUITOS

Por: Carlos Arturo Gamboa
¿Qué balance puede hacer un participante al foro internacional de educación superior, realizado los días 5 y 6 de abril en Bogotá? Más allá de cifras que ocultan discursos, de discursos que esconden cifras, de modelos que invitan a la innovación y apenas logran ser copias borrosas de un paradigma macro que se duplica en el mundo, de los mismo viejos problemas de la educación superior que se pretenden solucionar desde el escritorio de algún burócrata viejo o un nuevo tecnócrata; más allá de ese gigantesco lugar común, parece existir sólo un vacío, que debe ser llenado por el mundo del saber, pero que ahora está copado por el mundo del mercado.
Una propuesta de reforma ambigua, como sus diseñadores, se pretende vender al mejor estilo de tele-marketing, usando personajes impostados, traídos de lejanas tierras, porque creen que a los colombianos aún nos sorprenden sus espejos de colores. Muchos discursos y un solo dios verdadero, el mundo del gran consumo, ahora con ganas de penetrar las profundidades del saber, para extraerle la esencia y convertirlo en bonos transables en la bolsa, eso es todo; lo demás formas paródicas de lo mismo. Y esos personajes, puestos en la escena exótica de un país por donde circulan Volkswagen y zorras tiradas por famélicos caballos por el mismo carril de la autopista, apenas pueden medio inferir que lo hecho es parte de la venta de sus servicios educativos, su gran contribución desde la sociedad del conocimiento al desarrollo tercermundista. Luego abordarán sus vuelos y apenas recordarán que existe un lugar del mundo llamado Colombia, en donde los dueños del mundo quieren seguir cosechando sus larvas.
Mentiras en subasta, simulacros alejados de nuestras realidades, truquitos del mercado, diapositivas en serie, unas tras otras, mostrando el mundo ideal de una reforma, que no es tal, sino un cambio profundo de la concepción de universidad, que en muchas partes ya es un hecho y que busca legalizar el concubinato de universidad y mercado, porque a la pobre universidad pública ya se le nota mucho la preñez. Mentiras, dicen que la universidad con ánimo de lucro no es privatización, ahora resulta que el mundo económico descubrió nuevas formas de capital, porque a estas empresas privadas que entrarán al mundo de la universidad no les interesa la rentabilidad, no subirán precio del “servicio educativo”, (ni para qué recordar que era un derecho), no afilarán los currículos para su beneficio privado, sólo serán unos señores altruistas, sin rostro y donantes de desarrollo. ¿Alguien quiere voltear su mirada hacia lo que antes era la salud pública y descubrir la misma lógica? Simulacros, que el Estado entiende la importancia de la educación superior, pero la pobre viejecita no tiene para invertir en la potencia del desarrollo de un país, entonces toca llamar a los hermanos de la caridad del gran capital para que hagan ese esfuerzo; y ¿de dónde entonces salen los dineros para sostener la política de la guerra y de la corrupción? Truquitos del mercado, que las multinacionales que llegarán a invertir en investigación son los prohombres del futuro, que aportarán a los índices de desarrollo de la región, que harán que nuestras universidades ingresen al ranking mundial; pero olvidan contarnos que ellos están socavando nuestra riqueza, depredan nuestros recursos y además ahora nos van a comprar en cómodas cuotas nuestro saber.
Y así, entre cuenteros coreanos, deslucidas parisinas, despistados colombianos y paquetes chilenos, la función deja una lección: que no hay peor ciego que los que no quieren ver. La llamada reforma es un embeleco que no puede ser creída ni por la Ministra María Fernanda Campo, cuyo cyborg-discurso es siempre el mismo, así las preguntas y los escenarios cambien. Detrás de este nuevo intento por sodomizar la universidad pública, no hay más que la continuación de un proyecto de país pensado desde los cafetines de Miami, otra imitación histórica y otra negación a construir desde nuestras realidades, nuestros sueños, necesidades y fortalezas. La muletilla es la misma, la de la Ministra durante sus casi dos horas de diapositivas, “por último pero no menos importante…” Si, por último la estocada final al bravo toro de la educación pública.
Foro abierto a puertas cerradas e imposibilidad de confrontación, cada vez que alguien rompía el protocolo, la policía ingresaba lenta y sigilosamente, como cualquier estrategia de mercado, y se hacía al lado del “sospechoso” participante, es decir alguien que no se tragaba los cuenticos chinos. ¿Esa será la lógica del debate nacional? Quizás por eso Nyet Ngo Lee, (UNESCO) no se atrevió a desarrollar esas críticas que dejó en punta sobre la responsabilidad social de la educación, el acceso democrático y la equidad, pero es que uno viniendo de Malasia, no puede arriesgarse a ser rodeado por un pintoresco grupo de uniformados quienes tienen claro, igual que muchos señores del gobierno, que la educación superior lo que necesita es más control y poca inversión.
Al final un panel en donde los participantes intentaron desnudar lo ladino de la propuesta, pero que sólo servirá para anunciar que la comunidad académica ya fue escuchada, el cinismo en sus apogeos. Innovar plagiando, investigar mendigando, bienvenidos al futuro, decía otro presidente que hoy es recordado como unos de los primeros en entender que la soberanía es una marquilla comercial. Afortunadamente los universitarios de verdad (no los gestores del capital) entendemos que una nueva argumentación es posible y que las fórmulas del capital no alientan nuestras profundas enfermedades, a ellos sólo les interesa el copago que les pueda generar la educación.

abril 04, 2011

UN ESTADO CANALLA MUY SANTO


Por: Jorge Gantiva Silva
Editorial de la Revista Izquierda. No. 10 (abril 2011).
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A diferencia de quienes simulan una paz nacional, un nuevo estilo y un nuevo ambiente por parte del gobierno del presidente Santos, hoy el país no parece recuperarse de la horrible noche a la que ha sido sometida por la violencia y la corrupción. Más allá de la maquinación santista, el desangre entre los colombianos continúa; la filtración y el control de las mafias, de la parapolítica y de los carteles de la corrupción convierten a Colombia en un estado canalla que ha socavado profundamente el ya precario Estado social de derecho, y sigue postergando la posibilidad del bienestar y la prosperidad, el respeto de los derechos fundamentales y la dignidad de los colombianos. Al Estado colombiano no le fueron suficientes sus victorias militares; sino que ahora se empeña en completar su estrategia eliminando derechos, conquistas sociales, territorios ancestrales, privatizando el agua, los recursos naturales, la educación pública; acompañada de una nueva ola de violencia contra comunidades, líderes sociales, jueces, periodistas, defensores de derechos humanos, víctimas de los crímenes de estado. Este ambiente santista no deja de sorprender al mundo democrático, pese a la “santurronería angelical” de querer pasar gato por liebre con la simulación de la conciliación y el consenso nacional. Este mes que acaba de terminar ha sido particularmente tenebroso. El asesinato de la jueza en Saravena, Gloria Gaona, es un crimen que avergüenza a Colombia ante el mundo; el asesinato y la violación de niñas y niños; la desaparición de varios líderes sociales, la eliminación física de dirigentes de las Comunidades de Paz, la muerte de campesinos que reclamaban la devolución de sus tierras, el ataque sistemático al movimiento de las víctimas de los crímenes de Estado, son manifestaciones reales y concretas del estado de excepción permanente en el cual vive Colombia. El país sigue ocupando el nada honroso primer lugar del mundo por el desplazamiento forzado, que supera la cifra de 5.000.000; el asesinato, las amenazas y el destierro de sindicalistas alcanza también la cima del ranking mundial. El informe de la Fiscalía General de la Nación reporta que en los últimos lustros se registraron unos173.000 asesinatos por parte de fuerzas (para)militares. La ONU acaba de señalar el incremento de las masacres cometidas por grupos criminales, comprobándose la participación de miembros de las fuerzas armadas del Estado que pasaron de 27 en 2009 a 38 en 2010. En las dos décadas de la Constitución de 1991, la cifra de desaparecidos sobrepasa los 250.000. A la fecha se han encontrado unas 300 fosas con restos de personas asesinadas por paramilitares y fuerzas armadas; la situación de violación de los derechos humanos y la cantidad de presos políticos en Colombia que alcanzan los 7.500, evidencian el carácter demofascista de la democracia colombiana.

El Estado canalla cuenta además con una cualidad particular: la corrupción. Solo en el gobierno de Uribe, la corrupción alcanzó topes inimaginables en instituciones como Agro Ingreso Seguro, las empresas prestadoras de salud, el Banco Agrario, la DIAN, el Incoder, el departamento de estupefacientes, la Superintendencia de Notariado y Registro. Son solo algunas manifestaciones del gran carrusel de la corrupción, el robo de los dineros públicos, sin contar el crimen de cuello blanco en los gobiernos regionales, el reparto de las regalías, el abuso y robo en varias universidades e institutos gubernamentales. Según la encuesta de Gallup, 63 de cada 100 colombianos piensan que en materia de corrupción el país va muy mal. De acuerdo con The Economist, Colombia quedó como el segundo, de un total de ocho países, en materia de fraude; e indicó que el 88 por ciento de los ejecutivos encuestados manifiestan que sus empresas están expuestas al incremento del fraude. Colombia que pretende celebrar los 20 años de la Constitución, dista mucho para merecer el calificativo de democracia viable y respetable. Se mantiene en pie en virtud del apoyo financiero y militar del Imperio, de las jugosas ganancias de las empresas transnacionales y del poder plutocrático que juegan con el destino de un pueblo que se resiste ante el oprobio y la indignidad, que lucha por la vida y sus derechos, defiende la vida y el patrimonio público de la nación, de la salud, de las empresas estatales fundamentales para el bienestar de los colombianos, los territorios, la educación y la universidad pública.

marzo 23, 2011

NUEVO DICCIONARIO UNIVERSITARIO









Por: Carlos Arturo Gamboa
ACADEMIA                                        Antigua forma del saber, desaparecida por inanición.
BARES ALEDAÑOS                           Lugares en donde más se habla de universidad.
CATEDRÁTICO                                  Persona que trabaja en lo que DANE llama el sub-empleo.
CERTIFICACIÓN                                Diploma que le dan a las universidades por saber mentir cuando llegan las visitas de los pares.
CLASE                                                   Tedioso espacio que sucede entre tintos.
CONACES                                           Grupo de personas a quienes les pagan por condicionar las universidades a un estándar, mientras olvidan los problemas reales.
CONOCIMIENTO                             ¿Conocí?,  miento…
CURRÍCULO                                      Acumulación de dudas, mentiras y falacias, que sirve para diplomar expertos en lo mismo.
DECANO                                             Alguien designado para que maneje la facultad durante un decenio.
DIPLOMA                                           1. Papel de cartón que le dan a un estudiante por haber cancelado en cómodas cuotas su derecho a la mediocridad. 2. Elemento de bisutería que normalmente se cuelga para aparentar un saber.
DOCENCIA                                         1. Oficio que realiza un soñador. 2. Oficio que se confunde cotidianamente con trasmisión.
ESTÁNDAR                                         Medida de acumulación de conocimiento para cerebros menores.
ESTUDIANTE DISTANCIA             Extraño personaje que trascurre su tiempo adolescente tratando de evitar su doloroso presente laboral.
ESTUDIANTE PRESENCIAL           Extraño personaje que trascurre su tiempo adolescente tratando de evitar su doloroso futuro laboral.
FACULTAD                                         Sumatoria de muchos estudiantes, pocos profesores y varios programas.
GRADUACIÓN                                  Acto simbólico en donde te entregan un papel y te aplauden por haber dejado mucho dinero a cambio de algo banal.
INVESTIGAR                                      Llenar complicados formatos mientras observas pasar el saber frente a tus narices.
LIBRO                                                   Artefacto antiguo usado por los habitantes originarios de la universidad. Se tienen datos arqueológicos de su existencia en un yacimiento llamado biblioteca.
PARES                                                  Por lo general dos personajes que visitan la universidad para conocerla durante dos días y que obligan a los anfitriones a mentir tanto que se van apenados.
PROFESOR DE PLANTA                  Especie en vía de extinción. El último fue visto en los noventas.
PRUEBAS DE ESTADO                    Pruebas del día después cuando el embarazo ya es inevitable.
RECTOR                                               1. Figura que se asemeja a Dios, todos saben de su existencia, pero nadie lo ha visto. 2. Personaje habilidoso que se encarga de hacerle los mandados al MEN.             
UNIVERSIDAD                                  Edificio en concreto. Según sus constructores es inteligente y según quienes lo manejan, está habitado por brutos.
VIDEO PROYECTOR                         1. cyborg académico que normalmente usa el profesor para reemplazar su falta de conocimiento. 2. Único sobreviviente de la tecnología educativa.

marzo 21, 2011

AUSCHWITZ LA UNIVERSIDAD DEL MIEDO

Por: Ck

Fui un fiel testigo pues le acompañé por cada uno de los rincones del ghetto; era uno de esos días en donde sentimos que la lluvia caer al revés y que los pies se nos duermen desde la punta de la uña del dedo gordo hasta un poco más arriba de las rodillas. Todo me imaginé menos que encontraría a Oskar observando firmemente el edificio que habían construido como símbolo del poder de la palanca. El hombre no había cambiado mucho, en su mirada se reflejaba ese aguardiente mil batallas y su aliento aún hedía a todos tenemos derecho a la igualdad de condiciones mezclado con cigarro de diez minutos antes; me saludó con una sonrisa más amarilla que el mismo sol. Schindler me contó lo que estaba sucediendo, así que alisté mi grabadora, mi cámara, la pluma que me regaló mamá el día de mi graduación y la libreta nueva que me había obsequiado mi novia la semana anterior después de hacerle el amor de manera bestial, en donde cuatro orgasmos seguidos fueron mi carta de agradecimiento por el detalle aquel; toda una locura, pero debo confesar que en esta época, si tienes la oportunidad de hacer el amor con la mujer que amas, es mejor que no desperdicies tu tiempo, pues en cualquier momento te reclutan y ya no la vuelves a ver, en fin. Estaba y estuve dispuesto a ayudar a mi amigo en su propósito, las firmas, ¡Vaya! ¿Cuáles firmas? Si no más tantito lo vieron entrar por la puerta más chica del mundo, pues por ella pasan a diario los pequeños cobardes, con unas letras de protesta y un papel en blanco en busca de firmas, todos en el recinto salieron despavoridos como gallinas en gallinero. Fue algo extraño ver el miedo en sus ojos, bueno, no era para menos, se trataba de mi primer experiencia como periodista del MEAT el periódico más leído por los analfabetas de la ciudad.

Lo cierto es que ahí estaba, Oskar con una parsimonia que me aterraba, le pedía a todo el que encontraba a su paso que le regalara una firma, explicándoles que mañana podrían ser ellos los que abordaran el tren, podrían ser ellos y sus familias los que iniciaran ese viaje que no tiene retorno, llevados a los campos del desempleo, incinerados por las deudas o simplemente utilizados como experimento para mejor la raza económica que tiene gobernada a la población mundial. Por más que Schindler intentó convencerlos ellos parecían no entender y preferían morir en Auschwitz, pues nada les garantizaba que la guerra del contratito de dos meses terminaría, así que tenían que conservar el puestito pues a diario llegaban los camiones atiborrados de hojas de vida, amigos de los amigos, hermanos de los sobrinos, familiares del primo y novios de la hija del jefe, de hecho, hasta la amante descarada de la SS merodeaba en las oficinas con ese aire de perra fina.


Ocurrió entonces que Oskar habían acabado con todos sus baúles repletos de dinero y no podía pagar la libertad de unos cuantos Judidos, la raza impura que ahora estaba a punto de desaparecer; aunque parezca increíble no encontré ningún Judío en la maravillosa Cracovia universitaria; por tal razón no le quedaba más remedio que intentar salvar a través de firmas a los Judidos de la universidad del miedo. Mientras caminábamos por los pasillos que alguna vez para mí estuvieron en rima, una mujer que limpiaba las manchas de barro que habían dejado los de la SS se me acercó muy tímida y casi como un susurro me preguntó - ¿Es usted el señor Itzhak Stern? Para mi gran sorpresa la mujer tenía pegado el estómago a la columna vertebral, ella también cuidaba su puestito como a su propia vida pues no tenía, según la anciana, otra oportunidad, - No, me está confundiendo, le respondí – La verdad es que no sé nada de economía y aunque supiera, Oskar se ha bebido todo su capital, por eso no los puede comprar a ustedes los Judidos.


Nos alejamos del sitio y la mujer se quedó inmóvil mirándonos con esa cara de esperanza, como diciendo en ustedes confío, luego levantó su mano e hizo esa señal que suelen hacer las madres cuando sus hijos salen de la casa; Oskar reaccionó y me pidió que caminara más rápido, que pasara lo que pasara no me devolviera, antes que la mujer terminara con su señal la llamaron a la oficina de Goeth y nunca más volvió a salir. Algunos dicen que el coronel la llegó a desear más que a cualquier otra mujer en el mundo, pero era tanto su repudio por la clase obrera que prefería golpearla antes de amarla.
La noche comenzó a caer y nos sentamos en la oficina de Oskar, me ofreció un trago y le dije que no – ¡Maldición Stern! Recíbame un sólo trago, me gritó el profesor con algunas lágrimas en sus ojos, - No soy Stern, Oskar, me está usted confundiendo, un frío de muerto recorrió mi espina dorsal. Schindler sonrió una vez más, esta vez su sonrisa dorada me golpeó los ojos - ¿Está seguro qué no es usted Itzhak Stern? Stern ¿A caso ya olvidó aquella tarde que lo saqué del tren de la mediocridad y de los que tragan entero? Venga Stern, ya sabe en donde está la máquina, así que tómela y comencemos a escribir la lista, la lista que el mundo entero debe conocer, porque como lo escuchamos por primera vez usted y yo al lado de Spielberg “Quien salva a una vida, salva al mundo entero”…
Me levanté de la silla y fui directo a un rincón de la oficina de Oskar, me puse en cuclillas, moví una tabla y del fondo del suelo saqué una empolvada máquina de escribir en vuelta en unos trapos viejos. Estaba anonadado ¿Cómo era posible que yo supiera en dónde estaba la máquina? aún así no refuté nada – Itzhak ¿Tiene el papel listo? Preguntó Oskar – Si señor, respondí como un robot intentando descubrir qué pasaba –Entonces comience a escribir Stern…
1. Nomás Mediokridad
2. Igualkdad dekondicionest
3. Biennesktar Akademirko
4. Bienesktar Universitaryok
5. Kalidad Akademirka
6. Suelosk Etconomikos
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