diciembre 06, 2013

TRANSCURRIR UT (DICIEMBRE 6 DE 2013)




Por: Carlos Arturo Gamboa B.
Catedrático Universidad del Tolima

1.

Mientras algunos compran y acomodan sus bolas navideñas, visten árboles artificiales y preparan pesebres, en la Universidad del Tolima la comunidad no sale del asombro frente a la arremetida del rector Herman Muñoz y sus “ambiciosos” Reyes Magos que han emprendido un plan de retaliación contra la Asociación Sindical de Profesores. ¿Navidad negra? Esta afrenta al pensamiento crítico ha estado alentada por los falsos rumores de los edecanes de heteronomía, expertos en difamaciones que han divulgado el rumor de que los docentes han “falsificado diplomas”, son corruptos, no hacen nada. Pues toca decirle a la comunidad y a la región, que los docentes que ellos “quieren expulsar” de la Universidad del Tolima, y que son Directivos de ASPU, han cometido graves errores: Han denunciado la corrupción, han levantado su voz de protesta ante la crisis universitaria, han gritado públicamente sus diferencias, han liderado procesos contra la megaminería, y eso es un enorme pecado, porque el poder se cree sacro-santo, más en épocas navideñas. Los profesores solo tienen algunos estudios internacionales que no han podido ser convalidados debido a las engorrosas legalidades del sistema educativo colombiano, seudo-legalidades que los abogados de la Administración usan como pretexto para ocultar sus verdaderas intenciones persecutorias. Si nos informamos un poco, encontraremos que varias universidades públicas han solucionado estos problemas, no expulsando los docentes, sino entendiendo que no es culpa de ellos, que los tan nombrados procesos de globalización educativa tienen muchas talanqueras para homologar, validar y equiparar saberes. Frente a los otros argumentos usados para desprestigiar los docentes, invito a que busquen la trayectoria de los profesores Gantiva y Martínez, si quieren para que no hagan mucho esfuerzo, péguense una pasadita por la bodega de google.com.

2.

Hernando Andrés Clavijo, estudiante de séptimo semestre de Administración de Empresas de la Universidad del Tolima, sufre el embate de quienes consideran la creatividad de la denuncia un acto digno de ser “disciplinado”. En tiempos como estos cuando defender lo público es un acto imperativo para cualquier sujeto universitario, pretender acallar las voces y perseguir el pensamiento crítico es inaceptable. No puede esta Facultad tan importante y sus miembros caer en la lógica de los “reducidores de cabezas del pensamiento crítico”, quienes ven encarnaciones de demonios en todo aquel que exprese una idea distinta. Colocar un ataúd a manera de performance no es un delito, es un reclamo a la lenta muerte de lo público, pero si no vemos más allá de nuestras limitadas ventanas, podremos confundir un libre derecho a la protesta con amenazas, y ese es el discurso de los tiranos. Si perseguimos al que protesta y da la cara ¿qué argumentos tenemos para criticar a quien la oculta?

3.

En la entrada de la Universidad del Tolima encontré un cartel cuyo mensaje debería retumbar los oídos de la comunidad: “La universidad no termina aquí”. Ojalá lea ese mensaje la reina de la proyección social, que confunde la interacción con informes de gestión recogidos de las distintas dependencias, en donde la “eventotitis” es el síntoma que evidencia la grave enfermedad conceptual. La Universidad del Tolima es una potencia de esa interacción social, solo basta mirar hacia el IDEAD, pero aún no ha llegado un rector que sea capaz de dilucidar esa fortaleza y apostarle de lleno a ella.

4.

Me dicen, pero no pude verificar, que algunos estudiantes de artes fueron recriminados por hacer una muestra de dibujos eróticos de corte homosexual. No es de extrañar porque habitamos la Universidad Medieval del Tolima, en donde es más fácil encontrar un escapulario que un libro.

5

El próximo lunes 9 de diciembre el becario de la Facultad de Humanidades y Artes, Albeiro Arias, hará la presentación de dos libros: Poesía del Tolima (1905-1955). Bibliografía y panorama de autores; y Desterrados de la Luz. Ambos libros son productos de sendos premios recibidos por el autor. Bienvenidos estos dos nuevos textos que contribuyen a fortalecer la producción académica de la región y de la Universidad del Tolima. La presentación será en el Auditorio Los Ocobos (antigua sede de Cooperamos) a las 6:30 PM.

6.

El viernes 6 de diciembre a las 5:00. En el Parque Ducuara de la Universidad del Tolima, se darán cita distintas expresiones críticas del pensamiento universitario para encender una vela contra la persecución: Contra los osos depredadores de Salmones, contra los decanos que censuran a los estudiantes que se expresan libremente, contra el rector y su cofradía de “reducidores de cabezas críticas”. Encenderemos una vela porque no podrán apagar nuestros sueños.

diciembre 02, 2013

TIRAN LA PIEDRA Y ESCONDEN LA MANO


Por: Carlos Arturo Gamboa B.
Catedrático Universidad del Tolima
Vice-presidente ASPU Seccional Tolima

Mientras en el auditorio del bloque 33 de la Universidad del Tolima, los profesores Renán Vega Cantor y Miguel Ángel Beltrán, el pasado 29 de noviembre, disertaban sobre cómo esa falsa idea de legalidad burguesa es usada contra el pensamiento crítico convirtiéndose en el mayor pretexto para erradicar las voces disonantes de la sociedad, el rector encargado David Benítez, emitía un comunicado con el cual intentaba “disfrazar” la persecución a los miembros del sindicato de profesores ASPU -Tolima, amparado en una interpretación dislocada del Decreto 1279 de 2002, interpretación que mutó en los últimos meses, puesto que cuando  asistimos a la Comisión Académico-Laboral (de la cual hice parte) conjunta entre miembros de ASPU y el hoy rector encargado y su asesor jurídico, el señor Alfonso Andrés Covaleda, la argumentación al respecto era distinta, e incluso las salidas planteadas eran verdaderamente autónomas como consta en las actas levantadas en dichas reuniones.
Lo primero que tocaría responderle a ese comunicado es que su amañamiento es de tal tamaño, que provocaría el hundimiento de otro Titanic. Desnudaré algunas de estas falacias, a riesgo de que los “reducidores de cabezas críticas de la Universidad del Tolima”, de las cuales parecen ser miembros honorarios el señor Miguel Espinosa, el Decano Germán Calderón, todos sus súbitos que crecen en la medida que crecen sus favores, y el inquisidor Covaleda, soliciten mi cabeza en un platillo navideño. Pues es así, el mismo Decreto dice cositas que estos señores no nos cuentan, por ejemplo: “Se da un plazo máximo de cinco (5) meses, contados a partir de la vigencia de este decreto, para que los Consejos Superiores Universitarios expidan las normas que les corresponden de acuerdo con este decreto y actualicen los estatutos docentes (Artículo 63) Si las sumas no me fallan, entre el 2002 y el 2013 ha transcurrido más de una década sin que se actualice el Estatuto Docente de la Universidad del Tolima, incluso cuando el MEN recientemente visitó la UT para acreditación, una de las acciones urgentes que reclamó fue la actualización de estatutos y reglamentos, pero eso no se hace, porque esa contradicción jurídica garantiza el caos y el favorecimiento a unos y el castigo a los críticos.
Así mismo, el “Grupo de Seguimiento al régimen salarial y prestacional de los profesores universitarios”, creado mediante el Artículo 62, elaboró las disposiciones necesarias para que dicho Decreto empezara a operar, de esa manera se plantea la creación de CIARP y la expedición del Manual de Asignación de Puntajes de cada universidad; ¡pues atérrense la Universidad del Tolima no tiene ese manual, después de más de una década!, es tanto así que en el reciente concurso docente muchos evaluadores de hojas de vida no tenían un instrumento al cual recurrir para aclarar dudas. Sin Estatutos reformados, sin Manual de asignación de puntaje, ¿cómo entonces se toman las decisiones sobre títulos, puntajes y salarios de los docentes en la Universidad del Tolima? Pues esa duda la planteamos en la Comisión Académico-Laboral y se avanzó, sobre todo los miembros de ASPU presentamos una propuesta con mecanismos puntuales para clarificar estos procesos, sin embargo la Comisión fue desconocida y ahora con estas disposiciones, es atacada.
Ahora bien, si como lo dice el rector encargado, David Benítez, en el comunicado; los funcionarios públicos debemos darle estricto cumplimiento a los deberes establecidos en la Constitución y en la ley”, ¿por qué él y su asesor Covaleda no nos muestran y/o explica a qué se deben estos “incumplimientos”? ¿Cuáles procesos se han iniciado por no cumplir estas disposiciones?  Ni hay explicaciones válidas, ni procesos. Si se disfrazan los ataques al profesorado con este Decreto, es porque no pueden argumentar desde otro lugar, es que no pueden decirle a la comunidad y a la región que la única salida para solucionar los problemas que encuentran quienes están al frente de la administración, es la tesis “de la mano dura”, que en lenguaje real significa, “echar a los que no están de mi lado”.
Si tan legales son, Benítez y Covaleda el dúo dinámico de la legalidad, por qué no nos explican, a los cerca de 1500 catedráticos, cuál es la razón que les impide cumplir la Sentencia C-614 que ampara nuestros derechos laborales, y por el contrario se sigue permitiendo descaradamente que se despidan los docentes. ¿Ya abrieron procesos disciplinarios contra quienes ordenaron terminar el contrato de los 135 catedráticos de medicina y enfermería? ¿Se van a disciplinar ustedes mismos por ser quienes más violentan la ley que dicen defender? ¿Van a abrir proceso contra el rector titular Herman Muñoz por incumplir el pliego recién firmado con ASPU y ratificado mediante la Resolución Número 1337 del 4 de octubre de 2013? Todo es, como decían los eminentes profesores invitados, Renán y Beltrán, una farsa del poder para perseguir, porque la inquisición sigue viva y cerca tenemos nuestros inquisidores.
Finalmente, el rector encargado se escuda en su discurso seudo-demócrata para decir que “Hago un llamado al respeto, a la cordura y a resolver nuestras diferencias por la vía pacífica”, cuando él y sus secuaces no respetan al docente, maltratan los catedráticos, no respetan la academia, han perdido la cordura creyendo que rodeados de “gañanes” y “leguleyos” pueden construir universidad, y violentan la vida,  el cuerpo y la mente de los sujetos que nos negamos a ver el patrimonio público tolimense educativo transitar hacia la debacle. Tiran la piedra y esconden la mano.
Posdata: A Los funcionarios y profesores que han hecho llegar a este espacio documentos y denuncias sobre irregularidades en la Universidad del Tolima, les agradezco su confianza, revisaremos, investigaremos, denunciaremos. A los demás, que me cuentan tantas atrocidades en los pasillos, los invito a que denuncien, o a que hagan llegar sus pruebas, no dejemos que el miedo les permita cabalgar tranquilos a los corruptos. La Universidad del Tolima es de todos, no de ellos.

noviembre 28, 2013

TRANSCURRIR UT (NOVIEMBRE 29 DE 2013)



Por: Carlos Arturo Gamboa Bobadilla

Catedrático Universidad del Tolima

Vice-presidente ASPU Tolima

1.

Un grandioso regalo enviaron a la Asociación Sindical de Profesores Universitarios, ASPU Tolima, en sus cuarenta años, el Rector de la Universidad del Tolima, Herman Muñoz, a quien parece habérsele olvidado lo que significa ser profesor universitario, y el escudero de sus dos manos derechas, David Benítez. Dos procesos nuevos contra miembros de la Junta Directiva, procesos parapetados en las leguleyadas propias del vicio politiquero regional. Convencidos de que la solución es judicializar el pensamiento argumentado y atizados por la tribu reducidora de cabezas críticas, la dirección de la Universidad una vez más demuestra que es peor un gobernante que renunció a las ideas de izquierda, que un derechoso convencido.

Ambientes de persecución de este talante solo tienen parangón con los emprendidos en los años setentas, cuando cerraron la Facultad de bellas artes y despidieron al profesorado; lo diferente es que el rector de ese entonces no se hacía llamar demócrata, ni predicaba la excelencia académica y mucho menos estaba rodeado de vergonzantes soldados del poder, que vociferan la universidad como territorio de paz, cuando persiguen, estigmatizan y están dispuestos a deshacerse por cualquier medio de todo aquel que huela a diferente, que no se arrodille a mendigar sus sobras de pasajero poder.

2.

Con estos procesos, emprendidos contra los Profesores Jorge Gantiva, y Alexander Rivillas, ya casi toda la Junta Directiva está intentando ser “disciplinada”, junto a muchos otros miembros del sindicato. Mientras tanto los corruptos, los que han depredado la universidad con contratos amañados, los que vegetan a la sombra del poder, siguen campantes. Debe ser que el proyecto de Universidad que tienen en sus mentes es que el ethos y el campus se parezcan al Congreso colombiano, en donde reina la impunidad, la mezquindad y el despilfarro, mientras la mayoría observa el deterioro del bien público.

¿Al final quién pierde con estos actos de soberbia y persecución? La comunidad y el erario público. Es necesario recordar que hace algunos años la emprendieron contra el Director del Centro Cultural, y mediante artilugios lo despidieron. Luego él demandó, como es de esperarse en estos casos de persecución, la Universidad perdió el litigio. ¿Quiénes pagaron el alto costo de la demanda? ¿Los culpables? No. usted, yo, los estudiantes con sus matrículas. Los perseguidores ya no estaban en el poder, se habían ido enriquecidos con el bien público. Ese es el juego. Por eso la mayoría no debería permanecer impávida ante estas arbitrarias decisiones.

3.

Para completar el cuadro dantesco que pincelan los Directivos de la Universidad del Tolima, 135 mal llamados “catedráticos”, fueron despedidos hasta nueva orden, esto debido a que los estudiantes de Medicina y Enfermería se encuentran defendiendo el Derecho a la Salud Pública y por lo tanto se declararon en Asamblea Permanente. Los profesores a quienes les cancelaron el contrato, violando sus derechos laborales, deberán recuperar las clases cuando los estudiantes retornen a normalidad académica. Mientras tanto su navidad será negra, como lo fue para muchos en el 2011 cuando igual acción fue aplicada para cerca de 800 catedráticos. ¿Ese era el nuevo proyecto de “Universidad eminentemente académica” que nos prometió esta administración en época de campaña? Menos mal pertenezco a esa gran mayoría que no le creyó. ¿Qué dicen hoy sus votantes? ¿Qué dice el Consejo Superior que lo designó con la promesa de sacar de la crisis el Alma Mater?

Además, los restantes mala llamados “catedráticos” debemos laborar una semana más, pues alargaron el calendario académico, pero obvio no nos pagaran esa otra semana de trabajo.


4.

Estos últimos hechos demuestran que la administración de la Universidad se burló del pliego de peticiones firmado con ASPU. Han incumplido ya tres demandas: no han respetado la comisión de reclamos laborales, siguen maltratando los docentes mal llamados catedráticos y no respeta el ejercicio sindical. ¿Ignora la administración la gravedad que estos hechos representan frente al Ministerio del Trabajo y el Ministerio de Educación? Pues parece ser que prima más el odio visceral por la diferencia, por el pensamiento crítico, que la viabilidad de la universidad pública.

5.

Podemos hacer un pequeño balance de la “grandiosas” obras por las cuales esta administración será recordada en su primer año de gobierno. 1. Acabaron con la Revista El Salmón, una de las publicaciones críticas universitarias más antiguas de Colombia. 2. Abrieron, según informes de profesores, cerca de diez nuevos procesos disciplinarios contra expresiones críticas. Ni una contra los corruptos. 3. Despidieron 135 docentes de Medicina y Enfermería. 4. Garabatearon un Plan de Desarrollo y un PEI a espaldas de la comunidad universitaria, documentos en los cuales la universidad que describen parece de otro planeta. 5. Abrieron un concurso docente para 110 plazas y apenas cerca del 40% se llenaron, eso sí, los costos por pago de jurados, desplazamientos y demás si fue del 110%. Estos cinco puntos son muestra suficiente para entender qué nos espera los dos años entrantes ¿Y así quieren reelegirse?

6.

A pesar del clima adverso, quien camina construyendo futuro debe continuar por su sendero. Por eso la Asociación Sindical de Profesores Universitarios de la Universidad del Tolima, continúa en su evento de celebración de sus 40 años de lucha por la reivindicación de la universidad pública y la dignidad docente. En ese marco se celebrará la conferencia a dos voces titulada: Capitalismo, despojo, universidad: las tareas del pensamiento crítico; la cual será impartida por los profesores Miguel Ángel Beltrán y Renán Vega Cantor, dos profesores e intelectuales que conocen el exilio y la persecución por pensar críticamente. Al caer la noche disfrutaremos de un concierto dirigido por el maestro Zambrano, otro de nuestros ilustres afiliados. Estos eventos se llevarán a cabo a partir de las tres de la tarde en el Auditorio del Bloque 33, de la tan maltratada Universidad del Tolima.

noviembre 18, 2013

TRANSCURRIR UT (NOVIEMBRE 18 DE 2013)



Por: Carlos Arturo Gamboa Bobadilla

1.

Malos vientos soplan de nuevo contra el proyecto Salmón, revista contracultural que durante más de una década ha alimentado el escaso espíritu crítico de la Universidad del Tolima. Siempre enfrentada a los pírricos presupuestos que las administraciones de turno destinan al fortalecimiento del mundo cultural, la Revista Salmón ha tenido que batirse a aletazo limpio contra los osos depredadores, sin importar el color ideológico de sus garras. No se concibe que una expresión “distinta” deba estar mendigando para sobrevivir, sobre todo cuando al observar el panorama vemos que las expresiones estudiantiles escasean, y se apoyan acciones siempre que estás conserven el discurso políticamente correcto, para que no afecte los oídos sordos de quienes consolidan su poder comprado conciencias. No vale que la revista sea anti-minera y la administración de turno se jacte de este discurso, o que en sus páginas se formen estudiantes que garabatean angustias existenciales y dramas de resistencia, cada semestre se hace más difícil desovar.

2

Aun en contra de la corriente desfinancia-peces, el próximo viernes 22 de noviembre, a las 6:30 PM; (una buena hora para dejar de respirar), se llevará a cabo en la Universidad del Tolima el lanzamiento del número 22 de la Revista Salmón. Se hará un homenaje a un pez caído bajo las balas hechas del plomo que le extraen a la tierra, el campesino Pedro César García.

3.

En la Universidad del Tolima se celebró la fiesta de los graduados, acto que permitió conocer algunas personalidades que han transitado por esta Alma Mater. En la editorial del “catálogo” de graduados reconocidos, el rector afirma que: “Es importante que una comunidad tenga conocimiento de las ejecutorias de sus integrantes”, lo cual comparto y me permite preguntar: ¿Por qué la notoria ausencia de egresados del IDEAD?, ¿sólo un miembro destacado en 30 años de existencia de la “facultad” más grande de la Universidad del Tolima?, creo que el desconocimiento del impacto social del IDEAD queda de nuevo al descubierto; además el ser reconocido como egresado no debe implicar solo el ostentar muchos diplomas o cargos, apuesto más por la fuerza creadora de muchos egresados de los programas del IDEAD que luchan en las regiones por construir una sociedad más justa. Ellos son dignos de todo el reconocimiento, así no aparezcan en los catálogos.  

4.

Una curiosidad del evento de egresados: En un volante que repartieron con algunas convenciones para que los visitantes ubicaran su Unidad Académica, el IDEAD se identificaba con el color “verde militar”. Eso eran otros tiempos del IDEAD, ¿cierto? Es que la semiótica siempre permite descubrir algo más allá de lo que se observa a primera vista.

Otra curiosidad: La mayoría de egresados que asistimos al evento somos funcionarios, profesores, catedráticos y administrativos de la Universidad del Tolima, ¿será por eso que no nos reinventamos? ¿Endogamia?

5.

Se siguen escuchando voces de totalitaristas que claman mano dura contra las expresiones críticas de la Universidad del Tolima. Se escuchan rumores que en un Consejo Académico el amo y señor de los gritos pidió destitución de profesores contradictores. A este ritmo pronto tendremos al procurador Ordoñez impartiendo clases de Constitución Política Colombiana en la UT, traído por sus admiradores.

noviembre 13, 2013

¡BIENVENIDOS A TIEMPOS INTERESANTES! ¿LA IZQUIERDA HACIA EL DESPEÑADERO?



Jorge Gantiva Silva
Filósofo. Universidad Nacional de Colombia
Profesor Titular. Universidad del Tolima
Tomado de Revista Izquierda No. 39

El perverso silogismo de la resignación

La ausencia de pensamiento estratégico tiene sumida a la izquierda en un alto grado de confusión, cinismo y pragmatismo. Aferrada al viejo sistema posibilista, resigna su lucha por la construcción de un “nuevo orden” ante los supuestos imponderables de la realidad: parodias de elecciones y caudillos, juegos de poder, maniobras en el tablero del Establecimiento y del parlamentarismo. El simulacro es mayor: proclamas de “unidad”, propuestas de “alianzas” e ilusiones de “tercerías”. En décadas es el mismo cuento, porque el cuento es moverse como “moscas atrapas en la botella” (Bobbio), sin vislumbrar un horizonte creador de alternativa. Zizek (Viviendo en el final de los tiempos, Akal) habla de “tiempos interesantes” en sentido irónico, dialéctico, para dilucidar y revelar “lo escondido”, lo “no dicho”, la “parte sin parte”, lo “no evidente”. Zizek recuerda con frecuencia el aforismo de Mao: “Hay caos bajo los cielos; la situación es excelente”, para señalar el carácter irreductible de la lucha, del antagonismo y del conflicto. Más que despertar la conciencia y abrir los ojos, la “situación es excelente” convoca los cuerpos y los lenguajes para producir un giro estratégico en la disposición de los discursos y las miradas. Contrario a la creencia común, los “tiempos interesantes” preludian tormentas, intranquilidad, luchas intensas. “Lo interesante” es que el tiempo histórico abre una posibilidad para la creación, para la inventiva popular y la ruptura radical. Sin embargo, en Colombia parece cumplirse la sentencia de Perry Anderson de que las ideas de la derecha y el Establecimiento ganaron la “partida”; el “centro se ha adaptado cada vez más a ellas; y la izquierda sigue, mundialmente hablando, en retirada” (Spectrum, p.10).

La violencia y la fatalidad aplicaron el somnífero de la desesperanza, el no futuro, la banalidad del mal. La democracia o el demo-fascismo como prefieren llamar algunos se apoderaron del Imaginario, y lo Simbólico quedó atrapado entre las ruinas de rituales y simulaciones. Tras la fascinación de la diosa de la Violencia, la izquierda sacralizó las elecciones como icono paralizante de la política. En sus actuaciones opera el más perverso silogismo: a) El capitalismo ha derrotado la alternativa revolucionaria; b) la izquierda colombiana se adaptó a la lógica del capital; luego, c) no hay alternativa revolucionaria al capitalismo. Con este imperativo, no hay nada que hacer, salvo acomodarse y adaptarse a lógica del sistema y del capital. La democracia ha devenido el nuevo Leviatán que domina el espacio y las subjetividades: en vez de abrir y potenciar el sujeto plural, cercena e impide el despliegue de Lo común. Al despojar la democracia la potencia creadora del ser, la política naufraga en la “racionalidad instrumental, el Marketing, la ensoñación narcisista de caudillos y la ilusión de la representación. Las elecciones son fijaciones que dominan la cabeza de la política pragmática. Su cosificación histórica ha desdibujado su proyecto de emancipación.

Caos bajo los cielos

El panorama (in)cierto de la izquierda es tragi-cómico. En los Verdes-Progresistas su estrategia apuntala el Establecimiento imperante, mantiene el doble juego de seguir apoyando el gobierno neoliberal de Santos y pretende erigirse como campo de atracción ante el desvencijado Polo y la soledad de grupos errantes. Como “izquierda consentida” la Alianza Verde es una fuerza del capital, fortalecida a partir del desastre de la izquierda del Polo; un proyecto que consolida la idea de “capitalismo democrático”, un ariete en la contemporización del poder. Su programa y su dirección revelan el giro del centro-izquierda hacia la defensa del ordenamiento burgués y la conciliación de clases. Ni siquiera logra potenciar lo “verde” como lucha social-ambiental, ni alcanza a desplegarse como iniciativa socialdemócrata. El “progresismo” es la defensa a ultranza de la Constitución del 91, cuyo marco histórico-político cimentó el modelo neoliberal y abrió las compuertas del capital transnacional. El PDA, fuerza que había logrado potenciar el acumulado histórico de la izquierda, fue despedazado por la acción envolvente de la derecha, el oportunismo liberalsocialdemócrata y el efecto destructor de la conciliación y la corrupción. Su lucha queda reducida a conservar su “personería jurídica” y mantener su capacidad de control político mediante la acción de sus dos o tres parlamentarios “estrellas”. La historia también pasa su “cuenta de cobro”. Salvo un acontecimiento el PDA seguirá alejado de las posibilidades de reconocimiento y apoyo popular que otrora contó, y que los “Verdes-Progresistas” contribuyeron a desmontar sistemáticamente. Quizá es “tarde para el hombre”, como dice William Ospina. Esta historia truculenta no es triste; es simplemente la lógica desgarradora ante la carencia de un pensamiento estratégico, la ausencia de organización social y popular y la inconsecuencia ética y política. El Moir, columna vertebral del Polo, estructura una política hegemónica basada en la consolidación de una alianza con una supuesta “burguesía nacional”. Las recientes declaraciones del senador Robledo confirman la tesis de que el reformismo como la socialdemocracia son “fogoneros” del capitalismo. En palabras de este preclaro parlamentario, si a Colombia lo que le hace falta es más capitalismo, no queda otro camino que mantener el statu quo y acentuar la dominación burguesa. Precisamente, más capitalismo es lo que viene agenciando el gobierno de Juan Manuel Santos a través de las “locomotoras” del capital transnacional.

De protocolizarse un acuerdo entre el partido comunista y los Verdes se revelará el grado de infortunio y desolación en el cual se encuentra esta formación política. Quizá no sea el “canto de cisne” para el glorioso “partido del proletariado”, sino el torbellino arrollador de los “demonios de Korosawa”. Entre la espada y la pared, tratará de salvar su “honor”; sin embargo, procedimientos como éstos, en vez de fortalecerlo, lo podrían llevar a un “pantano”. Sorprende que en un momento de negociación política del conflicto interno, el partido defensor de la causa de la paz, termine sometido a la lógica de quienes siempre lo deslegitimaron y condenaron. En este sentido, la postura de Marcha Patriótica en la actual coyuntura es más comprensible, en la medida en que los acuerdos de La Habana son aún inciertos y el panorama político no está despejado y predomina un alto grado de confrontación en el seno del “Bloque de poder”. En su planteamiento se trata de “No participar como movimiento político y social en la contienda electoral”; sin embargo, en su última Resolución deja abierta una ventana para que algunas fuerzas integrantes de MP puedan “contribuir al fortalecimiento de la democratización que hoy demanda el país”, lo que podría dar lugar a una ambigüedad, históricamente conflictiva y contraproducente.

El movimiento social es amplio y plural, tiene muchas expresiones y ha logrado importantes logros en la defensa de los Derechos Humanos, las resistencias en salvaguardia de los territorios, las luchas contra el poder de las transnacionales y la locomotora minero-energética. En particular, el movimiento indígena representa una fuerza poderosa de amplio reconocimiento nacional e internacional por el tipo de proyecto, la forma de organización y movilización. Sin embargo, en su campo se libran muchas batallas; en particular, en su seno se asientan propuestas políticas en curso, dispares, que no logran cimentar un gran movimiento de proyección nacional que articule lo urbano, lo social en un sentido plural. A la hora de operar políticamente en el concierto nacional, su propuesta aparece dispersa. Los recientes esfuerzos de unidad están aún en proceso de maduración.

“Lo interesante”: desatar el Acontecimiento

En medio de la fragmentación y la confusión, pese a todo, la “situación es excelente”. El punto clave es saber si nos acomodamos o producimos un giro de disrupción y emprendemos un proceso de reinvención de la alternativa antisistema. En este punto de inflexión radica el encanto de la política emancipadora. La izquierda, en su conjunto, ha renunciado a la dialéctica, al pensamiento crítico y al espíritu revolucionario. Se ha vuelto conservadora, ha acentuado su ancestral apetito burocrático, se ha ido convirtiendo en una élite de mandarines y caudillos. El propio Petro ayudó a elegir su propio verdugo, el procurador Ordóñez; la propia “izquierda” destruyó los más importantes referentes organizativos como el Polo y la Alianza Democrática-M19. Lo “políticamente correcto” es la línea de continuidad de la resignación y la adaptación al sistema imperante. Su emblema: no hay revolución en curso, ni tiempo, ni forma para cambiar el mundo. En palabras de algunos de sus voceros, “ya estamos muy viejos para esas locuras”, “estamos mamados de ser oposición”, “el asunto es cómo vamos ahí en el poder”, “todo es lo mismo”, la “revolución es inútil”, “tenemos ya la Constitución del 91”, etc., etc. En este espectro, se ha mantenido una suerte de “Club de elegidos” de la “izquierda consentida” que juega con los imaginarios cuando le conviene, y ataca con ferocidad burguesa cuando su “programa”, su “ideario” y sus intereses se ven confrontados por fuerzas y movimientos alternativos: recuérdese la huelga de Los corteros, las luchas de los pobladores del Huila contra El Quimbo, las expresiones espontáneas y rebeldía de la ciudadanía y de los jóvenes en la ciudad de Bogotá, en respaldo del Paro Agrario, etc., procesos que fueron incomprendidos por la izquierda socialdemócrata y reformista, y no pocos condenaron y despreciaron. Pareciera que el “espectro” del capital hubiese poseído el alma de lo alternativo y paralizara su espíritu. De algún modo, sucede con las negociaciones de la paz en La Habana, el país sigue impávido, expectante y silencioso. El odio de las derechas contra la paz no tiene nombre; podría decirse que su obsesión no son las Farc, sino los riesgos estratégicos de su ambición totalitaria, la protección de su régimen hacendatario y señorial y los intereses macroeconómicos de la corrupción y la parapolítica. La presunción de que la “izquierda” a través del proceso de paz se “ha tomado el poder”, como lo manifiesta Pablo Victoria, es una forma para “matar dos pájaros con un mismo tiro”.

Para decirlo con Zizek (El año que soñamos peligrosamente, Akal), tras el colapso del socialismo burocrático y autoritario, todos participamos de la misma catástrofe ontológica. Para reconstituir el movimiento de la izquierda es preciso configurar Lo común, situar el espacio de creación de las múltiples subjetividades como horizonte de articulación y emancipación. Justo en el momento más crítico, de mayor desesperanza y cooptación, la izquierda tiene que volver por sus fueros, no del mismo modo como ha operado. Ni con el mismo esquema, ni el mismo método. Las resistencias ya tuvieron su lugar y sentido. De lo que se trata es de repensar la posibilidad de superar este límite y concentrarse en la ruptura radical de los dispositivos dominantes de poder. Aunque parezca paradójico y a la luz de las experiencias revolucionarias en Egipto, Grecia, Túnez, Zizek plantea que “el único modo de detener el sistema es dejar de resistirse a él”, esto es, se trata de actuar de acuerdo con los signos de los tiempos, comprender las “señales del futuro”, valorar la nueva espacialidad de la explosión social, los boquetes liberacionistas de la subjetividad, potenciar los saberes creadores y la memoria. Estos “tiempo interesantes” no son de congoja y desesperación, sino de creación. La potencia del ser radica en “Caminar hasta encontrar nuestra espalda” como dicen los zapatistas.