junio 13, 2014

DÍGANLE A JULIO QUE LA GUERRA TERMINÓ



Carlos Arturo Gamboa B.
Mientras trataba de retomar el aliento iba pensando en la lejana posibilidad de encontrarlo esta vez. Ya eran muchos los intentos terminados en frustración, pero no se le ocurría desistir. Terminó de ascender entre riscos espinosos y luego tuvo que luchar contra un camino arenisco que le hacía perder el equilibrio. Miró hacia el cielo, como intentando establecer una señal de ubicuidad, pero parecía estar enmarañado por la vegetación. Supuso que aún estaba empezando la tarde porque el sol se colaba entre el herbaje. De repente, como si alguien lo hubiese presentido con ganas de claudicar, apareció frente a su mirada una especie de cambuche maltrecho. Frenó en seco y se enfrentó a la posibilidad del miedo.
-           Buenas tardes… ¿hay alguien aquí? Gritó lo más alto que pudo, exhalando de sus pulmones la última ración de oxígeno.
-           Buenas tardes… buenas tardes… ¿Hay alguien…?
-           Santo y seña. Patria o muerte. Contestó una voz desde algún lugar incierto de aquella choza.
-           Buenas tardes señor.
-           Santo y seña. Patria o muerte. ¿Qué busca el individuo?
-           Ando buscando a Julio Calarcá, mi hermano.
Hubo un silencio inquietante que Eustacio aprovechó para inspeccionar rápidamente el lugar. Estaba frente a una choza construida con hojas anchas que cubrían un soporte de troncos de arbustos, no muy gruesos.
-           ¿Y para qué lo busca el señor?
-           Para darle un mensaje
-           ¿De quién?
-           De nuestra madre
-           ¿Y cómo llama la señora en cuestión?
-           Dorotea Cuellar
-           Dígale a la señora que Julio está al servicio de la revolución.
Luego vino otro silencio más largo y mientras trataba de precisar sus siguientes palabras, por primera vez Eustacio pensó en la posibilidad de que aquella voz fuera la de Julio.
-           Señor, señor, ¿conoce usted a Julio?
-           Lo suficiente para informarle que él no se distraerá por mensajes proveniente del mundo esclavizado.
-           ¿Y no existe la posibilidad de que pueda hablar con él?
-           No señor, la revolución no da tregua, ya tendrán tiempo de hablar cuando la justicia se tome las ciudades.
-           La verdad me urge hablar con él. Esto último lo dijo un poco desconsolado, casi seguro que Julio eran un nombre perdido en aquella selva, carcomido por los jejenes, alterado por la pesadez de la clorofila.
-           Es mejor que se apee señor, allá en la esquina hay una vasija con agua, beba un poco, y debajo de esas ramas hay un atado de panela, coma también una ración, no mucha.
Eustacio obedeció al detalle, llevaba horas sin probar alimento diferente a frutos extraños que el hambre convertía en manjares.
-           ¿Cómo es que alguien de ciudad se interna en estos parajes? – Interrumpió de nuevo la voz un poco amenazante.
-           Ya le dije señor, busco a mi hermano Julio
-           ¿No será usted un hijueputa del gobierno?
-           Para nada señor, soy hermano de Julio, Eustacio Calarcá, y le traigo una razón de mamá.
-           No tiene usted pinta de hermano de Julio, mucho más bajito y debilucho y con esa cara de trabajar para algún empresario promotor del capitalismo salvaje. Usted tiene pinta de vasallo del sistema y por aquí esa gente no la pasamos
-           Lo siento señor, sólo busco a Julio, mi hermano
-           Julio nunca me dijo que tenía hermanos amanerados
Eustacio guardó silencio. Ahora se sentía prisionero de aquella conversación. No sabía qué decir, cualquier argumento sería inútil. ¿Qué podría saber de la realidad aquel hombre enclaustrado en la selva? Se sentía profundamente indefenso. Estaba a la merced de un fermentado revolucionario. Pero tenía que hallar a Julio.
-           Miré señor, retornó la voz desde la choza, es mejor que se marche, descanse un poco y devuélvase para la ciudad a cuidarle el capital a su patrono.
-           Lo siento señor, pero me es imperativo darle la razón de mamá a mi hermano.
-           No joda hombre, no entiende que para nosotros lo único imperativo es la revolución. Cuando uno se viene pa`l monte se compromete es a luchar, lo demás es una anécdota del pasado. Si uno estuviera pensando en lo otro no podría enfrentar al enemigo.
-           Pero…
-           Pero mejor no diga más, y devuélvase y dígale a la tal señora Dorotea que Julio está bien, que su sueño de libertad se hizo realidad y que pronto, cuando los defensores del pueblo se tomen las ciudades lo verá, y entonces la gente entenderá nuestra lucha.
Eustacio agachó la cabeza y su cuerpo tradujo el lenguaje de la derrota. Descargó la vasija en la que bebió agua, y juntó las sobras de la panela. Parecía hacerse de noche.
-           Señor, hágame un gran favor, si se ve con Julio dígale que su hermano vino a buscarlo, Eustacio Calarcá, y dígale que le traía un mensaje de mamá, Dorotea es el nombre.
-           Con gusto señor, pero no olvide usted que él anda muy ocupado con la revolución y tal vez ni le interese el dato.
-           Sólo dígale eso, tal vez se pueda comunicar conmigo, ¿si quiere le dejo la dirección?
-           ¿Y para qué hombre? Ya le dije que él  está comprometido con la justicia y la lucha, no se va a poner a pensar en su madre y su hermano cara de empresario…
-           De todas maneras dígaselo
-           ¿Y cuál es el mensaje de su madre?
-           Lo siento, eso sólo se lo puedo decir a él en persona
Entonces Eustacio vio un rostro poblado de barba que se asomaba entre los juncos que rodeaban la choza, un rostro curtido de selva, repleto de arrugas revolucionarias, un cuerpo cubierto por un traje camuflado por el barro y en cuya mano sostenía un fusil.
-           No dispare señor –imploró el visitante-
-           Tranquilo Eustacio, deme el mensaje para Julio, el mensaje de su mamá
-           Mi madre manda a decir: “Díganle a Julio que la guerra terminó”
-           ¿Y cómo está ella?
-           Muerta, llorada y sepultada. Hace ya cinco años.
Julio descargó el fusil sobre el tronco de un árbol. Miró a su hermano indefenso, como cualquier citadino extraviado en un parque, luego dio la vuelta y tomó un pequeño sendero detrás del rancho, como buscando la fosa común de sus recuerdos.

***
Cuento ganador del  7o Concurso Nacional de Cuento RCN - Ministerio de Educación Nacional de Colombia (2013). Modalidad Docentes.

junio 03, 2014

EL SÍNDROME DE BORGES

Por: Carlos Arturo Gamboa B.

Para William Ospina y Harold Alvarado Tenorio

Años después, frente al pelotón de fusilamiento, dos poetas habrían de recordar que alguna vez Borges dijo que todos los hombres eran uno solo, y que, ese hombre llamado Borges, dijo alguna vez sin ruborizarse:
«El general Pinochet me pareció un hombre muy grato. Es un hombre admirable que ha salvado a su patria. Estoy orgulloso de haberle estrechado la mano a ese prócer de América. La democracia es sólo superstición. Franco fue un beneficio para su pueblo»
Latinoamérica era entonces una aldea de casitas de barro y cañabrava, y los dictadores llegaban al poder con las armas. Pero en el otro tiempo, en la época de los fusilamientos futuros, los dictadores usaban las urnas y ellas se llenaban de votos sangrientos gracias a cierta peste del insomnio que se había esparcido como fuego por la llanura, devorando incluso la franja amarilla de las esperanzas.
-          ¡Qué irónica es la historia!, -dijeron al unísono los poetas- terminar en el mismo paredón. Mejor labor hubiésemos hecho escribiendo o traduciendo bellos versos para Aquitrave.
Qué iban a sospechar siquiera los dos insignes poetas que, como creían los hechiceros, las lecturas trasmiten ideologías, y sus espíritus terminarían siendo sometidos por el síndrome de Borges. 

mayo 27, 2014

COMO NO PUEDO DECIDIR, ELIJO LA PAZ

Por: Carlos Arturo Gamboa B.
Dentro de la tradición clásica griega existe un personaje que encarna el espacio conflictivo de la tragedia, se trata de Antígona, hija de Edipo. La tensión es la siguiente, en Tebas se le ha prohibido hacer los ritos fúnebres a Polinices, su hermano. Tal prohibición fue dictada por el rey Creonte, con el argumento de que él había traicionado la patria. En ese escenario Antígona no tiene salida, si entierra a su hermano viola la ley y será condenada a muerte, si no lo hace, desacata la tradición familiar, religiosa y moral que obliga a cumplir el rito fúnebre. Antígona está atrapada, no puede decidir, solo elegir. Está sometida a un destino que ella no ha construido.
Este parece ser el panorama de hoy en Colombia, como Antígona estamos enfrentados a una elección, no a una decisión. Nuestras últimas décadas han sido predeterminadas por el vaivén de una esquiva paz y una profunda guerra. Desde inicio de los ochentas se mezclaron el narcotráfico  y los fusiles, haciendo inviable el país y condensando en los últimos 30 años, toda esa desidia y barbarie que cargamos en nuestros cuerpos desde hace más 200 años cuando fuimos invadidos. Por eso el próximo 15 de junio los colombianos no decidiremos, solo elegiremos entre Santos y Zuluaga, en una especie de burla ciega del destino.
Zuluaga no es Zuluaga, es apenas una silueta de Uribe, y Uribe es el Frankenstein de la época, sus manos son extensiones de la guerra, sus pies fueron fundados por el narcotráfico, su cuerpo es un cúmulo de odio. Solo puede respirar guerra porque fue engendrado por ella y por ella sucumbirá. Su gobierno solo ha dejado una estela de sangre, 3000 jóvenes y campesinos inmolados como falsos positivos, chuzadas a medios periodísticos y a distintos personajes, violencia contra la ley la cual ha cambiado a su amaño, millones de colombianos enviados a las trincheras, todos ellos hijos de los pobres, porque los ricos diseñan la guerra y los pobres la pelean. Los campos colombianos han sido abonados con la sangre de los pobres y los campesinos, y de esa cosecha nos alimentamos la mayoría sin estremecernos.
Santos fue parte de ese proyecto de Uribe, convivió con él, ayudó a diseñar esos planes mortíferos, sabía del desangre del país. Luego activó las locomotoras del falso desarrollo, depredó los páramos, entregó el país a las multinacionales, firmó pactos comerciales que favorecen a las potencias  y a eso llamó prosperidad económica. Santos golpeó los campesinos, esos mismos que Uribe llama terroristas cuando protestan. Santos engañó a los estudiantes, esos mismos que Uribe llama guerrilleros cuando piden educación. Santos ahondó la crisis de la salud, la cual Uribe condenó a la ignominia cuando desde el Senado promovió la ley 100.
Santos y Uribe-Zuluaga encarnan el país que necesitamos cambiar. El uribismo terminó por corromper lo poco honesto que quedaba del Estado, aquí todo vale con tal de que ellos continúen en el poder, ya lo hicieron para reelegir a Uribe y para elegir a Santos, ahora lo hacen para elegir a Zuluaga, y la idea es quedarse en el poder muchos años, la dictadura seudo-democrática es su proyecto.
En medio de todo el caos y la desazón que esto produce, la paz surge como alternativa, pero no es la paz sino el inicio de la misma cuyo punto de partida es el desarme. Quizás la única gota de agua en este desierto extenso es la esperanza de lograr el desarme y barajar de nuevo. El problema es que ni siquiera es nuestra decisión, es la de ellos. Hoy lanzan sus dados para repartirse de nuevo el país y como Antígona parecemos condenados por el destino. ¡Qué triste tiempo el nuestro cuando fuimos condenados a elegir entre bárbaros!
Si deciden continuar la guerra no cuenten con mis manos, ni mucho menos con las de mis hijos. Lleven sus cuerpos y sus hijos a la eterna guerra. Condenen este país a 1000 años más de miseria y soledad. Como no puedo decidir, elijo la paz.

mayo 22, 2014

TRANSCURRIR UT (MAYO 22 DE 2014)

Por: Carlos Arturo Gamboa B.
I
Cuando uno se detiene a observar los sucesos repugnantes que agobian la sociedad colombiana, termina por sentir deseos de huir o vomitar. Huir es el camino más fácil, es mejor vomitar, hay mil maneras de hacerlo. Pero cuando uno observa la Universidad del Tolima y piensa en esa institución que debería estar aferrada a los clamores de la modernidad, desde donde supuestamente se habría de tejer un proyecto de sociedad, pues toca seguir con arcadas. Al fin y al cabo la universidad es apenas un reflejo micro-social, aunque nuestro deber sería el de tejer salidas, dar respuestas, ser generadores de oxígeno para poder respirar futuro. Lamentablemente, en esa relación entre universidad y sociedad, la que ha cedido es la universidad: cedió su estatus, su proyecto y se dejó sumergir en los vicios de la politiquería, el sacrifico de la ética, el arrodillamiento y la negación de futuro. De nada le sirve a la Universidad del Tolima que sus documentos esgriman ideales, cuando nuestra cotidianidad es excluyente, anti-ética y egoísta, todo por el proyecto de poder que sufre de los mismos males del que padecen los poderosos de la nación.
II
Si por el país llueven elecciones, en la UT no escampa. En una operación relámpago han decidido convocar a elecciones de representantes de profesores al Consejo Superior, Consejo Académico y otras formas de gobierno, aparentemente “representativas”. El 8 mayo se aprobó, el 12 se publicó y el 16 se vencieron las inscripciones. Luego se aplazaron 8 días más, como para dejar en el ambiente cierto aire democrático, pero la verdad es que ese esquema solo garantiza que las cosas sigan igual o peor. No hay apertura democrática.
Con ese esquema de fechas apretadas se garantiza que no haya debate. Que le representación actual, que sufre de los males cancerosos de la reelección, no rinda un informe al profesorado. Bueno en dos años nunca lo hizo, su representación no fue profesoral, fue de un sector cercano a la Administración que con el representante garantizaba un voto. Ahora quieren perpetuar el voto dos años más. ¿Y las dolencias de los profesores, sus dramas, la falta de incentivos académicos, la falta de garantías para el ejercicio docente, sus ideas, sus sueños, sus miedos? Eso no interesa, a ellos les preocupa solo el poder. Esto es un copy page del país. Esperemos que los profesores (a los que no les niegan el derecho a votar) cuando vayan a las urnas, no hagan lo mismo que los colombianos cuando van a las urnas, elijan a los mismos de siempre y luego a quejarse.
III
Tema aparte es la situación de los catedráticos, quienes siguen siendo convidados de piedra. No pueden elegir ni ser elegidos, con lo cual se les viola un derecho fundamental amparado por la Constitución Política Colombiana; pero eso tampoco le ha interesado al representante profesoral, porque los catedráticos no generan plusvalía electoral. Ni al Consejo Superior, ni al staff de abogados que super-viven del erario público, ni al rector, ni a los abanderados de las seudo-causas sociales que medran actualmente del poder, y que cada vez son más.
No solo se desconocen los derechos fundamentales de los profesores catedráticos, sino que además no se cumple con las mínimas garantías. Por ejemplo, ASPU acordó con la Administración un aumento de la hora cátedra para el 2014, y van 5 meses de absolutos silencios. También acordó la construcción de un marco legal que sea incluyente, que respete el derecho a la igualdad, que le reconozca sus niveles académicos, que le ofrezca formación, etc., pero eso para la Administración es letra muerta. ¿Necesitamos un paro para que cumplan? ¿Cerrar la puerta?
IV
Lo que si le interesa a la Administración es judicializar profesores. Ese parece ser su pasatiempo favorito, es como si el espíritu del procurador habitará sus pasivos cuerpos enseñados a obedecer. ¡Tenga mucho cuidado profesor de la UT, hay una espada siempre sobre su cuello! Si se demora subiendo notas, si se atrasa en clase, si piensa y dice, si se retrasa haciendo la tesis, si los ineptos del Ministerio de Educación no te convalidan el diploma a tiempo, si esto o aquello. Cuidado, ahí tienen un staff de abogados incondicionales, y si no tienen pruebas reales, tranquilos, ellos interpretan la ley a su antojo. Hermenéutica de la persecución es su materia preferida.
V
El último concurso docente arrancó con 23 plazas desiertas (32%) debido a que los aspirantes no cumplieron el perfil obtuso diseñado. Tocará hacerle un monumento a la ineficiencia de la Vicerrectoría Académica porque no aprendieron nada del concurso anterior. ¿Hasta cuándo seguiremos como mansos bueyes acatando órdenes, cuándo germinará una mínima semilla de autonomía? El IDEAD es la única unidad académica en donde todos los perfiles convocados tienen candidatos con posibilidades de ser nombrados. ¿Acaso no tenemos una crisis por falta de profesores de planta? Pronto se pensionarán cerca de 90 docentes y los nombrados durante los dos últimos años ni siquiera alcanzan esa cifra.
VI
Hace poco descontaron unas monedas del sueldo de los profesores de planta con destino a la Asociación Sindical de Profesores. Esto se debió  a que en la negociación alcanzada con la Administración, en uno de sus artículos acordaba un mínimo descuento (25% del aumento logrado), por una sola vez. Un reducido grupo de profesores realizó reclamos ante este pequeño descuento, algunos luego expresaron que el problema consistía en falta de información, otros definitivamente no están de acuerdo. Hasta ahí no hay inconvenientes, igual nadie está obligado a la solidaridad gremial, por eso se llama solidaridad.
Lo que si me parece un poco fuera de tono de un docente universitario es que califique dicho descuento como una “vacuna”. Esta aseveración la hizo la profesora de la Facultad de Educación Orfa Kelita Vanegas en un correo que da vueltas por las redes internas. Profesora Kelita, en este país quienes “vacunan”, en la acepción que usted le da a la palabra, están al margen de la ley y ASPU es una agremiación, que aunque usted no comparta como “ideología política”, el Estado colombiano la reconoce como tal y su trayectoria en la UT es de 40 años. La Administración y el Ministerio del Trabajo también la reconocen, por eso negociaron con ella. Creo que sus palabras están muy mal usadas y le debe una disculpa al profesorado. De todas maneras le recomiendo una vacuna, pero contra la rabia ideológica que transpira por sus poros y sus discursos.
VII
De manera soterrada han circulado rumores difamando al profesor Alexander Martínez Rivillas. Quienes lo conocemos de cerca sabemos de sus capacidades intelectuales, su visión de universidad moderna, su constante crítica al pensamiento provincial y acomodaticio. También tenemos diferencias con el profesor, así deben ser construidas las relaciones académicas del mundo universitario, más allá de egos y mezquinas rencillas. Pero es inaceptable que se trate de silenciar la voz crítica arguyendo que el docente ha falsificado diplomas, que engaña a la UT, que estafa la comunidad. Invito a que revisen los rubros en donde de verdad se desangra lo público.
Lo que más resulta inaudito es que ahora se descubra que esas intenciones sancionatorias manipuladas que pretenden enlodar el nombre y trabajo del profesor Martínez, y otra veintena de docentes más, están rodeadas de anomalías como la supuesta falsificación de la firma de uno de los asesores jurídicos, el doctor Andrés Covaleda, que según parece alega que él nunca firmó esa denuncia contra el profesor, denuncia que está repleta de falsedades.
¿Será que estamos retornando a la época de los premios “talento y creatividad”, cuando se falsificaron firmas desde la UT y hoy tienen al ex rector Bulla sancionado e inhabilitado? ¿Cuáles son las manos negras detrás de este montaje? ¿Estarán involucrados esos profesores retardatarios que con lista en mano van a la procuraduría a señalar profesores? Qué bueno sería para la comunidad que estos hechos se aclararán, y se limpiará el prestigio y la dignidad del docente Rivillas, al menos en aquellos que vacilan debido a los rumores, porque quienes lo conocemos no dudamos de su entereza.
VIII
El profesor Germán Llanos, más conocido como “El loco”, realizó hace poco una interesante propuesta que circuló en su pasquín des-indexado. Se trata de consolidar un colectivo solidario que se autofinancie para dar respuesta a la crisis económica que aumenta la tasa de deserción de estudiantes. En la propuesta, todos los que deseemos aportar un pequeño capital financiero (de mil para arriba), crearemos un fondo para empezar a auto-gestionar recursos en beneficio de esa población. Será un aporte voluntario, autorizado como descuento por nómina para docentes, funcionarios y directivos que se adhieran al proyecto, y de los estudiantes que deseen aportar mediante con un pequeño monto sumado a su pago de matrícula. La Administración Central, si le apuesta a la solidaridad como alternativa, aportaría al fondo 5 pesos por cada peso que aporte la comunidad.
Me parece una propuesta para encontrarnos desde el respaldo colectivo en tiempos de profunda individualización. Para movernos ante los problemas que expulsan estudiantes de la universidad, y por ese camino ir ganando autonomía en el sector estudiantil y evitar la “enmermelada” constante del poder de turno. Yo me sumo y autorizaría el descuento de un día de salario para esa causa.
IX
Desde el nueve de abril realicé solicitud al rector, mediante derecho de petición, sobre información de actas del Consejo Superior y el Directivo del IDEAD, sobre viáticos y viajes de funcionarios y otras cuestiones de carácter público. A pesar de recibir un correo del rector Herman Muñoz en donde le informaba al Secretario General que se apersonara de la respuesta, hasta el sol de hoy solo recibo silencios. ¿Será que toca apelar a la figura de la tutela para que me sea suministrada una información a la cual tengo derecho como ciudadano y como miembro de la comunidad? Y eso que el rector días antes había dicho en la emisora Ecos del Combeima que cualquier información estaba disponible.
X
Ante este panorama tan negro, creo que me voy con el blanco el próximo domingo.

mayo 13, 2014

FÁBULA CON DEMASIADOS ANIMALES

Por: Carlos Arturo Gamboa B.
En el viejo país de las inequidades y las Chuz-HADAS se disponían a elegir un nuevo rey. Varios candidatos fueron escogidos para representar a los más animales, pero fueron los osos quienes se apoderaron del protagonismo. Los burros, sapos, lagartos y demás especies pasivas solo irían a las urnas.
Entre los aspirantes se destacaba Derech-OSO, el mayor de todos, cuyo padre putativo ya había ocupado el trono, en la época de las grandes guerras del bosque de aquella vieja nación, y se negaba a ser un oso en retiro. Derech-OSO no era más que un títere de su señor, y todos sabían que si ganaba tendría que dedicarse a cumplir las manías de su padre.
Otro de los aspirantes era el rey actual: Derech-OSEZNO, antiguo sirviente del padre de Derech-OSO, quien había actuado como señor de la guerra en el periodo oscuro, pero que ahora reñía con sus anteriores amigos por cuestiones no poco banales: el trono.
El tercer oso en disputa era Derech-OSITO, un largo ejemplar que solía cambiar de color de acuerdo a las circunstancias, al parecer con antepasados de camaleón. Su mayor truco, para convencer incautos, consistía en pintarse de verde (cuando era más azul que el mismo mar) y montar una bicicleta.
La señora Derech-OSA, de sangre azul, alegaba el haber llevado la seguridad a los caminos del bosque, también en la época cuando el oso delirante, padre de todos los osos, cambiaba promesas por gas lacrimógeno. Ahora ella también reclamaba el derecho al trono.
Mientras tanto, las mamás s-OSAS, las otras en la contienda, solo eran parte del paisaje, quizás esperando que cuando la disputa por el trono se resolviera, a ellas les dieran un ministerio, así fuera el Ministerio de los Lagartos. O quizás estaban equivocadas de cuento.

Mientras por los televisores trasmitían esta burda disputa, los animales morían de hambre debido a una fuerte sequía producida por el fenómeno del TLC y en la selva se distraían contando los días faltantes para el debut de su selección en las lejanas tierras amazónicas en Brasil. Por eso cuando el Búho paseó los bosques aconsejando a los animales que era el tiempo de pensar y actuar, nadie lo escuchó, y fue de esa manera que aquel viejo país del desencanto pasó a la historia por ser la inspiración de una fábula con demasiados animales.

mayo 05, 2014

RODOLFO LLINÁS Y LA MINISTRA DE EDUCACIÓN

Por: Carlos Arturo Gamboa B.
Dos intervenciones provocan este texto: la de la Ministra de Educación María Fernanda Campos sobre una nueva reforma que afecta el trabajo docente en Colombia (CM&; emisión 7:00 pm) y la entrevista que le realiza la revista Semana al científico Rodolfo Llinás; a través de los dos discursos se puede evidenciar la ligereza con la que en Colombia se aborda el tema de la educación.
En primera instancia, la concepción que Llinás tiene de educación está ligada al desarrollo y al progreso, como esos dos soportes falaces del capitalismo, veamos una de las respuestas que nos ofrece;
Primero hay que reconocer la importancia de la educación. Colombia no será nada hasta que no eduque su gente. El problema siempre ha sido que no se optimiza a los individuos, no se les da la posibilidad de llegar a lo mejor que pueden ser. Eso solo se logra con educación, pues al fin y al cabo esta se trata simplemente de optimizar las capacidades cerebrales. ¿Cómo hacemos para optimizar? Hay que trabajar más porque la gente entienda, que la gente sepa algo. El saber es simplemente poder poner en contexto lo que uno sabe (Llinás, 2014).
Estoy de acuerdo en la importancia que posee la educación en una sociedad, pero de ahí decir enfáticamente que “Colombia no será nada hasta que no eduque la gente”, es desconocer que en parte la tragedia de Colombia son esos sujetos educados que la manejan ¿Acaso hay analfabetos en Congreso? Muchos de los políticos que han saqueado el país fueron formados en las mejores universidades del país y son posgraduados en el exterior ¿Entonces? Además el señor Llinás considera que debemos optimizar los individuos y que toca trabajar más, eso parece el viejo eslogan de una campaña del ganadero politiquero. De otro lado, es necesario advertir que el saber no solo consiste en poner en contexto lo que uno sabe, ese es el engaño de las llamadas competencias que buscan formar autómatas para el oficio, desconectados de la realidad social. Pero veamos otra perla de Llinás:
Cualquier otro grupo humano daría lo que fuera por tener la tierra colombiana. ¿Se imagina? Con dos océanos, con agua dulce, con todo prácticamente… La vida en Colombia es demasiado fácil. No hay invierno, la gente no se muere de desnutrición (2014).

Respecto a lo primero que dice en esta cita, estoy de acuerdo, por eso es que los gringos llevan años acá explotando las riquezas por intermedio de sus trasnacionales y a cambio nos han dejado una buena ración de armas para alimentar nuestras guerras internas. En lo que no puedo estar de acuerdo es en que la vida en esta tierra es “demasiado fácil” ¿Por qué no te paseas por nuestros campos arrasados por la guerra, por los tugurios suburbanos alimentados por el desplazamiento, por los anillos de miseria de las ciudades? Paséate por ellos Llinás y luego evalúas eso de la facilidad de vivir en Colombia. ¿Qué no hay invierno? Será que solo nos visitas en verano y no puedes ver los ríos desbordados arrastrando poblaciones enteras con todo y sus cultivos, o será que cuando vienes no sales de los edificios de la capital, porque en los rascacielos los inviernos son bastantes confortables. Y señor Llinás, acá la gente si se muere de desnutrición, como los niños del Chocó a quienes nunca les llegaba la bienestarina que se descomponía en las bodegas de algún funcionario público corrupto, bien educado, con título universitario.
Bueno, pero comparto que la educación debe ser una política de Estado, un camino para la igualdad, un derrotero para la equidad de los colombianos, pero ese modelo que usted reclama con ahínco no me parece el adecuado. Prefiero quedarme con esta frase que nos deja: “La escuela enseña la ubicación de los ríos, pero jamás explica la importancia del agua”, estoy seguro que esto no lo aprendió usted por competencias, pero es lo más serio de su entrevista.
Por otro lado, la Ministra de Educación María Fernanda Campos, afirmó por los medios (mayo 5) que se acaba de implementar una reforma para aumentar los índices de calidad en la educación. La mayoría de las cosas que enuncia tienen que ver con la carrera docente. Por ejemplo, afirma que los programas de licenciaturas contarán con tiempo mínimo de cinco años de formación, que no se podrán ofertar carreras de licenciatura en las modalidades a distancia y virtual, que todo docente debe hablar una segunda lengua y esa será el inglés. Alguien desprevenidamente dirá que estos aspectos son necesarios para mejorar el sistema educativo colombiano, pero miremos lo que no se dice, porque el silencio también guarda significados. No se habla de mejorar salarios y estabilidad laboral de los docentes, tenemos miles de casos en Colombia en donde los licenciados recién egresados devengan menos del salario mínimo ¿Esto no afecta la calidad? Se procura reformar la carrera docente, pero se seguirá permitiendo que profesionales de otras disciplinas sin saber pedagógico ejerzan la docencia ¿Esto no afecta la calidad? Afirma que las licenciaturas solo podrán ofrecerse de manera presencial, como si existiese una relación directamente proporcional entre presencialidad y calidad ¿En dónde están los estudios? Cabría preguntar por qué la segunda lengua debe ser el inglés, cuando, por ejemplo, el portugués cada día cobra mayor vigencia como lengua científica del continente. O por qué no el quechua, el aimara. ¿Será por cumplir con los tratados de libre comercio?
La Ministra de Educación ha demostrado ser una mujer muy hábil para ocultar perversidades disfrazadas de discursos benévolos, todavía la recordamos en el 2011 y su sueño de universidad con ánimo de lucro, al mejor estilo chileno-pinochetiano. Esta vez de nuevo lanza una reformeta inconsulta, sin estudios serios, sin el debate de largo aliento que necesita el sistema educativo nacional. Y para que no crean que riño  con todo lo que dice Llinás, quiero enviarle este mensaje del científico a la ministra de los gazapos educativos, lo expresó cuando le preguntaron sobre las posibilidades de practicar lo aprendido en Colombia: “[…] acaban teniendo un trabajo en el que no practican lo que estudiaron y muchos terminan de políticos o haciendo otras cosas”, creo que se refería usted ministra Campos, porque usted no es del sector educativo, por eso habla de la educación como si estuviese hablando de economía. 

abril 24, 2014

TRANSCURRIR UT (ABRIL 24 DE 2014)

Por: Carlos Arturo Gamboa B.

1.
Por estos días el profesorado de la Universidad del Tolima se enfrenta al descontento general. En los pasillos verbalizados y los correos electrónicos han circulado listas de docentes que han sido “requeridos” por la administración. Algunos no han terminado sus tesis doctorales por innumerables, justificadas o no  razones. Otros están pendientes de convalidación de títulos, otros por “esto o aquello”, quizás miraron mal a alguno de los egocéntricos de turno. Lo inaudito de estos casos es que como profesores universitarios están siendo sometidos al escarnio público, como si se tratase de una “raza maldita”, cainesca o macondiana. ¿No se les pudo ocurrir a los administradores y múltiples asesores del rector, convocar al profesorado a debatir y construir salidas a estos inconvenientes? Ser profesor universitario por estos días es más inestable que ser vendedor ambulante, en cualquier momento “te caen” al aula y te decomisan el saber por no firmar planillas.
1.1.
Al profesorado no se le escucha porque la política imperante es foucaultiana: Vigilar y castigar. Hay memoria de un antiguo suceso, que ya se hizo leyenda universitaria, cuando un rector de cuyo nombre “pocos quisieran acordarse”, de apellido Polanco, cerró Bellas Artes y lanzó las esculturas al río Combeima y expulsó a los profesores ¿O fue al contrario? Lo cierto es que con esta moda de disciplinar los sujetos, la Universidad del Tolima tiene a sus profesores más preocupados en buscar abogados para defenderse de la avalancha de procesos, que en la tan necesaria “excelencia académica”, porque todos fueron metidos en la misma bolsa como si se tratase de construir un nuevo “eje del mal” en las entrañas del profesorado.
En medio de todo es maremágnum de cosas que se dicen pero nunca se confirman, las versiones abundan. Que el rector, antiguo profesor, hoy desconoce la importancia de la labor docente y se dedica a cumplir los indicadores estatales, olvidando al profesorado que lo respaldó. Que algunos profesores han ido a la Contraloría a “echar dedo” a los docentes, con lista en mano, como si fuesen pequeños herederos de la política de “sople y cobre”. La versión oficial no se sabe, el ex profesor Herman Muñoz debería convocar a los docentes y solucionar esta grave crisis, al menos en honor al tiempo en que él padeció las aulas y sus carencias, y disfrutó las bondades del oficio.
1.3
A quienes argumentan que lo que se hace es “cumplir con la ley”, les debo recordar que ese es un viejo sofisma, hoy muy usando por Santos a su amaño en el caso Petro. El orden jurídico en Colombia es una bazofia, hay miles de inocentes presos y muchos culpables disfrutan los réditos de su maldad. El pueblo colombiano no cree en las leyes y el caos jurídico así lo ratifica. “Cumplir la ley” y escudarse en ella no es derrotero de hombres grandes, los grandes hombres cambian las normas, crean nuevos escenarios, transforman la realidad. Los ciegos obedientes son solo eso, ciegos obedientes. Con un programa de Derecho en la Universidad del Tolima, asusta que el enfoque de Vigilar y castigar sea la única salida, sobre todo en una sociedad en donde se requieren sujetos que reconstruyan el país, las normas y el concepto de justicia; incluso hasta podríamos aferrarnos a la autonomía universitaria, ese concepto que a veces invocan los administradores solo cuando les conviene a sus intereses.
A todos los docentes que atraviesan este karma, mi solidaridad, y mi invitación al encuentro y el planteamiento de salidas universitarias para universitarios.
2.
La Universidad del Tolima debería pedir registro calificado para la “Licenciatura en seudo-cuentería y otras babosadas”, parece todo dispuesto. Cada ochos días en el parque Ducuara hay lleno total, es la “cátedra” más asistida. Claro, es que escuchar madrazos, chistes sexistas y burdas imitaciones, es casi un deporte nacional. Vende. Genera rating. Por eso el parque se llena, mientras los auditorios con eventos culturales están a medio llenar, por ser generosos. Además parece premeditado el horario en que un cuenta-huesos obnubila un concierto de cámara. Lo peor de todo es que se “vende” y se “paga” como política cultural. Ahora con el boom de acreditar programas propongo que este show-mediatizado sea el soporte “científico” de dicha licenciatura. ¡Cómo se extraña la oralidad de verdad!
3.
El síndrome de la décima semana nos está estrangulando. Es casi ridícula esta norma. Un estudiante puede cancelar la materia o el curso, aun cuando lleve más del 60% de la asignatura vista. Eso equivale a expresar que uno “puede decidir no emborracharse después de dos botellas”. Muchos estudiantes no van las primeras semanas, o van a practicar el “horaculismo” porque saben que en cualquier momento se bajan del bus. Creo que esta norma ya hizo agua, como muchas en la Universidad del Tolima.
4
Varios eventos se organizaron en torno a la celebración del día del idioma. Buenas iniciativas. El centro cultural, la emisora Tu Radio y la Facultad de Educación, en especial el departamento de español e inglés, nos ofrecieron espacios, publicaciones, conferencias y demás escenarios para reavivar la cultura. Aún nos falta encontrarnos para potenciarnos, pero mientras la cultura se exprese, tenemos posibilidades. Lo que falta de semana ofrece también múltiples eventos, ojalá se animen a asistir a ellos, aunque no sea una rendición de cuentas.
Posdata:
Un agradecimiento especial al Departamento de Español e Inglés de la Universidad del Tolima, por el reconocimiento y homenaje público de que fuimos receptores la estudiante Yurani Muriel Luengas y quien escribe. La exaltación se realizó por haber obtenido sendos premios en el 7º Concurso Nacional de Cuento RCN-MEN, versión 2013.

abril 09, 2014

CARTA PÚBLICA (RECLAMO ÉTICO)

La mano mutilada


Señor
ERNESTO MONROY GONZÁLEZ
Funcionario Universidad del Tolima
Director Programas IDEAD
Representante “ilegítimo e ilegal” de egresados IDEAD al CD
Amigo de la Administración

No había dado respuesta a su correo titulado “EL TA – LENTO DE CARLOS ARTURO GAMBOA BOBADILLA”, debido a que esperaba contestación negativa (que ya preveía) de un derecho de petición dirigido al rector de la Universidad del Tolima, solicitando nulidad de su nombramiento como representante de los egresados al Consejo Directivo del IDEAD.

Primero quiero agradecer que en tres largos años de silencio como representante, es la primera vez que usted responde a un egresado del IDEAD, aunque haya sido más para insultarme que para argumentarme. Quiero también agradecer el envío de los anexos, documentos que necesitaba urgentemente para demostrar la forma arbitraria y antidemocrática en que se ha procedido para elegir un representante de esta enorme población de integrantes de la comunidad universitaria. Nos hubiese gustado obtener respuesta pronta al correo que transcribo, fechado con 12 febrero de 2014, en donde algunos miembros de la asociación solicitaron participar en la asamblea de la misma para elegir el representante. Dicha asamblea nunca se dio, su silencio demuestra la primera violación al proceso.
Señor
ERNESTO MONROY GONZÁLEZ
Asociación de Egresados Instituto de Educación a Distancia

Respetado Ernesto:
 
De acuerdo con la resolución de Rectoría No. 083 de enero 24 de 2014, comedidamente me permito solicitar se informe la fecha, sitio y hora para la reunión de los miembros de la Asociación de Egresados del Instituto de Educación a Distancia, con el propósito de elegir al Representante de los Egresados al Consejo Directivo del IDEAD.

Quiero recordar, como usted lo anexa en el comunicado que hice público en proceso asambleario, que me negué a participar en esa tramoya llamada “elección de egresados al Consejo Superior”, por considerar que: “La elección de representantes de egresados al Consejo Superior, no cuenta con la debida participación del estamento en su conjunto, y por el contrario se limita a la decisión de la Junta de Egresados, desconociendo el sentir y la decisión de las mayoría de egresados de la Universidad del Tolima”. Esto lo expresé el 19 de octubre de 2011, y lo hoy lo sigo considerando igual, por eso es que cuestiono su “ilegitimo e ilegal” nombramiento, no es una concepción que ahora surja en mí, es parte de un  carácter democrático que deseo que algún día prime en la comunidad universitaria. Qué bueno que haya anexado mi declaración, aunque para usted sea un “descarado juego y sinvergüenza posición”. Es de entender que para quien los demás son títeres a sus intereses personales, mi posición democrática y ética le resulte bochornosa.

Es necesario recordar que al día siguiente, el 20 de octubre de 2011, usted procedió a destituirme (y fue usted porque no hubo asamblea) como  presidente de dicha asociación, alegando que según el artículo 10 violaba los estatutos, pero al revisarlos no encuentro por ningún lado que los miembros deban callar ante procederes antidemocráticos, lo que si encuentro es que los miembros deben “observar las normas contenidas en el presente estatuto”, normas que usted “violó” cuando no atendió el llamado de los miembros para la realización de la junta en febrero de 2014, y cuando de manera “antiética” construyó un documento inconsulto que fue firmado por algunos “incautos” que aún se dejan envolver con sus patrañas verbales; no la mayoría como además reza el estatuto; con lo cual se evidencia la segunda irregularidad. Espero que los firmantes, cuando el proceso se abra, declaren la forma en que sus pocas firmas terminaron apareciendo en dicho documento, que al parecer, a la luz de los estatutos, podría ser la prueba de una posible “falsedad en documento público”, ya que dicha asamblea nunca sucedió.

Igual que en el 2011, cuando el mal recordado ex rector Rivera Bulla le firmó su  seudo- nombramiento como representante de los egresados al IDEAD, hoy el rector Herman Muñoz, desconociendo y/o avalando la “ilegalidad” de su elección, procede a nombrarlo, amparado en interpretaciones acomodadas de unas normas que maltratan la importancia de los egresados en la Universidad del Tolima. Este proceder leguleyo de las normas se me hace tan parecido al que desde la legalidad burguesa le han aplicado a Petro, de quien usted se jacta de ser amigo, pero de quien no aprendió que la democracia son las mayorías, no las minorías acomodadas al poder de turno. Con el aval de la rectoría a su proceso “ilegal” de elección, se está demostrando una vez más que el concepto de “ética” que por estos lares prima, solo se exige de manera amañada a la oposición o a quien exprese su pensamiento crítico, pero cuando se trata de amigos de la administración, que además se desempeñan como funcionarios de la universidad, son evadidos y ocultados.

Señor Monroy, sé que luchar contra la antidemocracia y los sistemas cooptadores de ideas y de acciones propias de sujetos universitarios autónomos, es casi una quijotada, pero en ello me declaro terco, porque sé que es el sentir de muchos que no estamos “asimilados” o “resignados” a que las cosas continúen así; por lo tanto procederé en mi labor, aun en contra de una Administración que legisla a su parecer, olvidando la responsabilidad social que se le ha designado al estar al frente de la única universidad pública del departamento.

Respecto a los adjetivos y calificaciones que usó en su poco argumentado escrito, no pienso responder por ahora, pero lo invito a que realice un Taller de escritura I, gustoso lo recibiría como asistente en uno de mis cursos. Por ahora los trascribo, luego los talleriamos:
cínico desvergonzado
absurdo, ilógico y desfachatado comportamiento del personaje constructor de cuentos de hadas
… su descarado juego y sinvergüenza posición.
es poco lo que sabe.
insoportable.
su intelecto  no le alcanza para ser un nerd.
aturdido, despistado e imperdonablemente utilizado (Monroy, 2014).

Finalmente, frente a su airado reclamo por mis columnas en donde denuncio las irregularidades de la Universidad del Tolima y en donde, como sujeto que aprehendí de la misma universidad que el pensamiento crítico es vital en nuestro tiempo, plasmo mi pensamiento; le recomiendo que no las lea, ya Daniel Pennac lo advirtió, tenemos derecho a abandonar la lectura, como lo hace la mayoría heterónoma que nos rodea.

Universitariamente,

CARLOS ARTURO GAMBOA B.
Egresado IDEAD

 Posdata 1: Destinatario Dr. Herman Muñoz Ñungo (Rector Universidad del Tolima): Apelando a su alocución en la emisora Ecos del Combeima, en donde afirma que toda la información de esta administración es pública y está a disposición de la comunidad, y haciendo uso del derecho de petición consagrado en la Constitución Política de Colombia, le solicito el favor de ordenar a quién corresponda, publique en la página web de la UT, los siguientes documentos que no encuentro, y/o mediante correo me indique su ubicación:

  • -          Actas del Consejo Directivo del IDEAD (Actualizadas)
  • -          Actas del Consejo Superior Universitario (Actualizadas)
  • -          Acta de la asamblea de la asociación de egresados del IDEAD, en donde fue nombrado el señor Monroy como representante, estatutos de la asociación, convocatoria a la asamblea. Estos documentos debieron ser el soporte legal para ser nombrado y debieron ser remitidos a su despacho.
  • -          Reglamentación interna de la Universidad del Tolima para trámite y aprobación de viáticos nacionales y al exterior para personal supernumerario y transitorio  y relación de supernumerarios y transitorios que han viaticado durante los años 2013-2014.
  • -          Perfiles, convocatorias y actas del proceso de selección del personal supernumerario contratado durante el 2013-2014.

Posteriormente solicitaré otras informaciones, por ahora, y con el fin de no colapsar el ya maltrecho sistema de información de la Universidad del Tolima, espero pronta respuesta a estos requerimientos.

Posdata 2. Destinatario Dr. Arturo Osorio Arévalo: Como representante al CSU de los egresados de la Universidad del Tolima, muy comedidamente le solicito que este caso anormal de la representación del IDEAD al Consejo Directivo, sea tratado en la próxima sesión del Consejo Superior. Si requiere otra documentación con gusto se la proveeré.

Posdata 3. Egresados del IDEAD: ¿En dónde están?