noviembre 15, 2012

DE HUECOS, TRUHANES Y OTRAS BELLEZURAS



Por: Carlos Arturo Gamboa
Las sociedades cuya formación política ha estado opacada por las prácticas de coacción y la esclavitud a idearios, no construyen alternativas de soluciones a sus problemas. Partícipes del viejo sofisma que “somos una de las democracias más antiguas del continente”, los colombianos hemos visto desde nuestras ventanas pasar la historia arrastrando su pesada cola de injusticias sociales. A este parco estado de idiotez y estupor no han escapado siquiera aquellos partidos de izquierda y centro democráticos que pretendieron erigirse como alternativas, porque no lograron construir una dinámica distinta de hacer la política, o mejor, nunca hemos sabido hacer la verdadera política, aquella cuyo fundamento está en la construcción de lo común para la comunidad. Al contrario la política se ha convertido en el refugio de truhanes, egoísta, capitalistas a medias y de cuerpo entero. Predominan los oportunistas cuya única vocación consiste en planear detalladamente su ascenso social a costa de promesas y apoyo de incautos, y ellos cabalgan sobre la ausencia de una cultura política y la indiferencia, dos factores que sostienen el sistema de injusticias. El pueblo, esa comunidad que todo político quiere cooptar en épocas electorales, no construye alternativas debido a la ausencia de una formación  política crítica, que va desde los entramados familiares, pasando por la escuela y las universidades, aunque como sabemos la educación sigue siendo un privilegio de pocos. Los demás, la gran mayoría, está supeditada a ver el trascurso de su existencia al margen de las decisiones sociales y termina por creerle a cada mesías político que aparece en tiempos electorales, o se refugia en el individualismo de la búsqueda de beneficio personal, o espera impaciente la época de elecciones para poner un precio a su voto y los de sus familiares, o simplemente lanza madrazos y escupitajos renegando de tanto pillo suelto. El modelo de seudo-democracia que nos rige es un potro mecánico de corrupción y la ausencia de educación, formación política y verdaderos líderes, garantizan que siga cabalgando.
Ese es el drama de Colombia, y ni qué decir del Tolima, en donde la politiquería parece haber mutado a una forma cultural de idiotez que hace que la gente idolatre truhanes cuyo mejor paradigma siguen siendo los santofimios y los gomézgallos, al parecer hábiles para la trampa, la corrupción y el engaño; y héroes de las multitudes. Sólo desde ese sopor social se puede entender por qué, como dicen los más ancianos, “aguantamos tanto”, sólo así se puede entender por qué las mayorías fruncen el ceño cuando algunos protestamos y nos tildan de “anti-desarrollistas”, cuando no de guerrilleros; sólo así es factible comprender por qué los gobernantes depredan el dinero público  y algunos dice: “pero al menos hizo algo”; sólo así podríamos intentar esclarecer por qué los pro-hombres del departamento del Tolima son viejos cacrecos de corbata con grandes haciendas y muchos hijos en muchos puestos públicos; sólo así explicaríamos por qué el periodismo y la televisión local se pone al servicio de las políticas depredadores sin inmutarse (muchos menos emputarse) y, sólo así, quizás se pueda entender por qué en Ibagué existe “Un inspector de huecos” y nos bañamos con totuma.

 ¿Qué estarán pensando los formadores de las juventudes, los programas de periodismo, de ciencia política, de educación? ¿Será que sólo quieren producir una nueva generación de santofimillos y gomezgallitos? ¿O sus jóvenes serán presentadores, protagonistas de realities o paparazzis de cara bonita y cerebro de pollo? ¿O saldrán desesperados a ponerse en cuatro (literalmente) ante los dueños de los medios o a presentar proyecticos a las multinacionales para que los incluyan en sus nóminas? ¿Los profesores nuevos se resignarán a ganarse unos pocos pesos mientras repite las estupideces que algún día su profesor les repitió?
Ojalá quienes se encuentran al frente de estos escenarios de formación entiendan que este departamento necesita de una generación que frene la cadena de la anomalía y por unos años detengamos el tren de tanta espuria educación, para poder darle una opción al Tolima de recuperar los vestigios de su grandeza refundida en la historia. Caso contrario, si seguimos promoviendo programas de periodismo light, ciencias políticas para neceser  y licenciaturas para la simulación, nos tocará ver transitar durante muchas décadas al “Inspector de huecos” en busca de un orificio embolatado y terminaremos por acostumbrarnos a no bañarnos, como hace décadas nos acostumbramos a obedecer y no pensar.

noviembre 09, 2012

ABERRACIONES DE LA ÉPOCA: COMPETENCIAS Y PERFILES



Por: Carlos Arturo Gamboa
1.
El reciente escándalo encarnado en Lance Armstrong, quien fue calificado en su momento como el extraterrestre del ciclismo, desnuda una seudo-filosofía del deporte mundial: “ganar a cualquier precio”; pero esa manera de asumir la existencia no es exclusiva del deporte, se ha impregnado en las venas de la especie humana desde que las teorías de las competencias empezaron a ser inoculadas en las escuelas. Y es que la crisis no radica en esa pequeña mirada que se suele hacer cuando el profesorado se refiere a competencias como “hacer en contexto”, radica en el significado profundo de la concepción del modelo al cual responde este enfoque de formación: el consumo, el éxito, ser el mejor a cualquier precio; y es que ahí está el epicentro del capitalismo actual, la ganancia “a costa de todo”. La escuela, sin querer queriendo, se ha convertido en el espacio de la enunciación constante de este postulado, y los docentes cuando privilegian “la tarea bien hecha” sobre el saber, apuestan a la misma lógica. Indicadores, eficiencia, premios para los mejores o más eficientes, son esquemas de la formación conductual del cerebro del niño, quien termina por creer y aceptar que el único camino es ser el mejor, no importa que para ello deba hacer trampa, plagiar, engañar, simular… Armstrong no es inocente, él sabía que si quería ser el mejor debía echar mano de los instrumentos avanzados del engaño: el doping. Y en esa red de engaños las multinacionales patrocinadoras del «ídolo de heno» también ganaron, porque ellas se mueven en la misma lógica, la obtención de ganancias “a costa de todo”, de la explotación del planeta, de la barbarie o de la desaparición de la especie humana, no importa, toca ser competentes, toca ser “los mejores”. El modelo muestra su lado oscuro, o más bien, su verdadera intención, la de forjar humanos dispuestos al sacrificio ante el nuevo dios del mundo; el capital. Imposible no observar que para un ciclista colombiano, alimentado con “aguadepanela” y con una tecnología apenas aceptable, le fuese imposible disputarle el podio a Lance, malformado para ganar a toda costa, con los desarrollos de última generación a su alcance, con las sustancias disponibles en su tráiler que lo hacían invulnerable, con la parafernalia del mercado a su disposición, mercado que hoy lo sacrifica a él, porque toca sostener las ganancias “a toda costa”. Imposible no establecer un paralelo educativo entre ese modelo aplicado en las potencias económicas y nuestros países, la brecha es inmensa; y mientras en los grandes centros educativos del mercado se preparan para ser los depredadores del plantea, los supuestos ganadores, los exitosos sin importar las consecuencias éticas de sus actuaciones, en nuestras escuelas y universidades seguimos dopando a los estudiantes y docentes con el virus de la dependencia, del engaño, que no es otra cosa que un doping de estupidez.
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2.
Los perfiles profesionales son el tamiz en donde se cuela la servidumbre, aunque suelen definirlos de otra manera: “Cada cargo exige que la persona que lo asume reúna ciertas características que contribuyen a que su desempeño sea eficiente y exitoso”. Engaño total. La única característica que debería tener alguien que realiza un oficio, es un saber sobre el oficio y una ética para su desarrollo. Eficientes y exitosos son los gobernantes que depredan los países, eficientes y exitosos son los banqueros que talan árboles y matan especies animales para convertirlos en lingotes de oro.  Eficientes son los asesinos que saben usar sus sierras eléctricas para aumentar los indicadores de dolor. Exitoso es el latifundista que mira en lontananza sus propiedades sin ver los miserables que mueren en sus contornos. De eficientes y exitosos se puebla el mundo de los depredadores, eficiencia y éxito que se alimenta de lo humano.
Pero el perfil no sólo garantiza la clonación o duplicación de seres autómatas que obedecen al ciego influjo de la época, sino que además se convierte en dique que detiene la posibilidad que “otras formas de concebir el mundo” se apoderen de los espacios y las herramientas para construirlo. El perfil garantiza que el profesor crítico no llegue a las aulas, que el empleado que no acepta la imposibilidad de cambio social sea despedido, que el estudiante que no cumple con los requisitos del éxito sea expulsado, que quien levanta su voz ante el Estado sea desaparecido. Vivimos en el tiempo de los perfiles, ellos se acomodan a los intereses de cada actor de poder y definen el entramado cultural de la vida actual. Es muy fácil encontrar en las escuelas y universidades a sujetos cuyo perfil incluye títulos, pero no conocimiento; referencias comerciales, pero no ética; actitud para el éxito, pero no compromiso social. Muchos van por ahí haciendo alarde de su perfil griego: en ruinas.

octubre 27, 2012

PROLETARIZACIÓN DOCENTE

Venga-Chite. Catedrático de la UT . Armor Le Bihan (Venga-Chite Luchador)
COMO UN HOMENAJE AL LOS CATEDRÁTICOS DE LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA, QUE HACE UN AÑO FUIMOS "DESPEDIDOS" RETROACTIVAMENTE, Y QUE ADEMÁS SE NOS SUSPENDIÓ LA SEGURIDAD SOCIAL DURANTE MÁS DE TRES MESES, EN UN ACTO ANTI-CONSTITUCIONAL QUE SIGUE IMPUNE ANTE LOS OJOS DE LA COMUNIDAD, LOS ADMINISTRADORES DE TURNO Y EL CONSEJO SUPERIOR. ES QUE ALGUNOS ACEPTAN QUE LES VULNEREN SUS DERECHOS A CAMBIO DE UNA CHAMBITA ACADÉMICA, O POR NO "QUEDAR MAL" CON LOS DUEÑOS DEL PODER, PERO SOMOS CADA VEZ MÁS LOS QUE PELEAMOS POR LA DIGNIDAD DE TODO EL PROFESORADO UNIVERSITARIO. VER EL COMUNICADO QUE NUNCA RESPONDIERON DIGNAMENTE: AQUÍ

Renán Vega Cantor

La flexibilización laboral ha llegado al sector docente, donde los trabajadores soportan la reducción de salarios, el aumento de las horas de trabajo, junto con la imposición del neotaylorismo. La precarización laboral en el mundo educativo tiene la misma finalidad que la flexibilización en cualquier sector productivo, esto es, aumentar las ganancias vía el incremento de la productividad de los trabajadores. Aunque resulta extraño usar la noción de productividad para referirse a los profesores, no lo es tanto, porque en la nueva jerga empresarial el Banco Mundial concibe la educación como un negocio en el que se “fabrica capital humano”. Paralelamente, se aplican en las instituciones educativas programas de productividad y calidad de estilo empresarial para determinar los niveles salariales a partir del rendimiento individual de los trabajadores, así como rendición de cuentas y estímulos personales. Por su parte, la imposición del neotaylorismo pretende que los profesores asuman una demanda creciente de estudiantes, y para hacerlo posible se fragmenta el acto educativo, que ya no será impartido de manera prioritaria en las aulas sino a distancia, a través de Internet.
1
En las escuelas públicas han ido penetrando las ideologías instrumentales de tipo tecnocrático tanto en lo que se refiere a la formación de los profesores como a la pedagogía en el aula. El énfasis en los factores instrumentales y pragmáticos de la vida escolar se sustenta en postulados diversos de clara índole tayloriana: proclamar la separación entre la concepción y la ejecución; propender por la estandarización del conocimiento escolar para gestionarlo y controlarlo en concordancia con los intereses empresariales; devaluar el trabajo crítico y reflexivo de los profesores y estudiantes, con el imperativo de adecuarse a las exigencias del mercado. Mirado desde la óptica capitalista, las innovaciones tecnológicas, y la informática no es la excepción, buscan parcelar los trabajos para simplificarlos, facilitar su control y poder prescindir de los trabajadores en cualquier momento.
Dichas innovaciones generan un proceso paralelo y complementario, en el que se combina una descualificación masiva con la sobrecualificación de una minoría insignificante, la cual puede acaparar los saberes que han sido arrancados a la mayoría de la población. En el caso de la educación que privilegia a las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (NTIC) se aplica aquella característica del capitalismo que en los procesos productivos busca, de manera permanente, disociar la concepción de la ejecución. Unos son los que conciben, planean, proponen y disponen y otros son los que aplican. Con las NTIC se pretende separar el “contenido” informativo del “proceso”, de tal forma que unos cuantos expertos se dedicarían al contenido, recibiendo buenos salarios, mientras que en las labores que no requieren preparación un ejército de instructores poco cualificados cumpliría la función de interactuar con los alumnos. En estas condiciones, se propone terminar con las escuelas y los campus de las universidades, para que los estudiantes escojan sus cursos virtuales, desarrollen sus actividades en la casa y nunca se encuentren con un profesor o un compañero de carne y hueso.
Aquí no hay nada nuevo, aunque la introducción de la tecnología informática en el aula se muestre como algo muy sofisticado, si se recuerda que la automatización en el capitalismo busca prescindir del trabajador cualificado y reducir costos. Eso se viene haciendo desde finales del siglo XVIII, cuando en Inglaterra los empresarios del sector textil descubrieron que podían sustituir a los tejedores cualificados y organizados usando las maquinar para expropiarlos de sus saberes y sustituirlos por mujeres y niños sin cualificación y con peores salarios.
A su vez, los trabajadores han resistido históricamente de múltiples maneras ese proceso de expropiación, mientras que el capitalismo no puede prescindir por completo de los trabajadores, como está claramente demostrado en la actualidad si miramos la situación de los Nuevos Países Industrializados, encabezados por China, junto con toda la realidad laboral del capitalismo maquilero. No parece que en el caso del trabajo docente la situación vaya a ser distinta, en términos de resistencia y de la imposibilidad práctica de prescindir de los incómodos educadores de carne y hueso, aunque con la tecnología en el mundo escolar se generalice la descualificación del profesorado.
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La actuales reformas educativas impulsadas por el neoliberalismo que han modificado todo a la vez, la estructura educativa, las formas de administración, y los contenidos han hecho ver a los profesores como obsoletos. En el caso de los enseñantes asistimos a una clara proletarización ideológica, que no es otra cosa que un deterioro en sus condiciones laborales y de vida, y una descualificación en su trabajo diaria, que puede denominarse como una “proletarización técnica”.
El proceso de proletarización del profesorado se expresa en el desmejoramiento en sus condiciones laborales y vitales, lo cual conspira contra sus esperanzas de alcanzar un reconocimiento profesional. En cuanto al trabajo se presenta un fenómeno de racionalización que se expresa en dos aspectos: la separación entre concepción y ejecución en el proceso de trabajo, que tiene como consecuencia que el trabajador sea un ejecutor de tareas sobre las que él no decide sino que otros se las imponen; la descualificación, entendida como perdida de conocimientos y perdida del control sobre su propio trabajo, somete a los docentes al control externo por parte del capital.
Existen algunos puntos de similitud entre los profesores y los obreros. Los dos son trabajadores asalariados, tienen vínculos con el Estado o con la empresa privada, y entre los primeros tienen una gran presencia las mujeres. En el seno del magisterio también existen, como en el mundo obrero, jerarquías y divisiones, puesto que se encuentran desde los expertos, especialistas y tecnócratas hasta los profesores, que han quedado reducidos a ser puros ejecutores de los lineamientos políticos pensados por otros. En ese sentido, existe una perdida de cualificación del trabajo educativo, una clara separación entre concepción y ejecución y una evidente pérdida de control por parte de los docentes sobre su propia actividad. En consecuencia, los profesores forman parte de la nueva clase universal de trabajadores, que podemos denominar como el pobretariado, esto es, pobres y proletarios.
La labor docente se define no sólo por la labor práctica y cotidiana de los profesores, sino también por las aspiraciones inmersas en esa labor, pero esas aspiraciones se han visto reducidas en la medida en que el ataque a las escuelas por todos los flancos aproxima más a los profesores a la clase obrera, más de lo que muchos analistas hubieran imaginado hace algunas décadas. Lo mismo que soportaron las primeras generaciones de obreros, la expropiación de sus saberes, es hoy vivido por los profesores que están soportando una arremetida que ha implicado la perdida de sus cualidades específicas, lo cual ha generado una perdida de control y sentido sobre su propio trabajo, lo que no es otra cosa que la perdida de autonomía, y en ese proceso de expropiación las NTIC desempeñan un papel de primer orden, de acuerdo a la lógica capitalista que ha penetrado en los espacios educativos.
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En estos momentos se renuevan los viejos programas, nunca realizados hasta ahora, de sustituir a los profesores por máquinas de enseñar, sosteniendo que esto es posible porque ya se cuenta con la tecnología que antes no existía, e inmediatamente se menciona el caso de Internet, si se tiene en cuenta que a través de la red es posible transmitir materiales llamativos, con gráficos, esquemas, uso de voz, e incluso se puede efectuar comunicaciones en tiempo real mediante el Chat, o la videoconferencias. En estos dos últimos casos se subraya la importancia que en Internet se puedan responder, aunque de manera primitiva, preguntas determinadas, con lo que se quiere enfatizar la importancia que tendrían estas formas de comunicación como canales de interactividad.
Con la introducción de las NTIC, el capitalismo puede acudir a otro ardid clásico, culpabilizar a las propias victimas. Si hay desempleo, trabajo precario, bajos salarios, miseria, no se debe al funcionamiento irracional del propio sistema capitalista, sino a que la gente es incapaz de cualificar adecuadamente su propio “capital humano”, para poder ser competitivos y “útiles” al mercado. Por supuesto, en el caso de la educación esta responsabilidad recae sobre los hombros de los profesores por no haber sido capaces de preparar idóneamente a la fuerza de trabajo con el fin de que sea competitiva y eficiente, en concordancia con las exigencias de la globalización. En consecuencia, se maldice ese sistema educativo tradicional y se promueve el nuevo sistema de educación basado en las tecnologías más sofisticadas.
Los tecnócratas de la educación, portavoces de los grandes intereses corporativos a nivel transnacional, impulsan el uso de las NTIC en los procesos educativos con la falacia, de clara estirpe conductista, de consolidar una enseñanza sin profesor, y de lograr la plena automatización del proceso de enseñanza-aprendizaje. Detrás se esconde una razón poco grandiosa, como es la de reducir costos. Por supuesto que se argumenta que la educación a través de las NTIC está en sintonía con la pretendida sociedad posindustrial con la flexibilidad, la producción de mercancías individualizadas y el aprendizaje a lo largo de toda la vida.
La promoción de las NTIC sirve para desprestigiar a los profesores, y justificar las contrarreformas laborales que contra ellos se adelantan, con el estúpido argumento tecnocrático que los desarrollos tecnológicos de la globalización han destronado a los profesores como figuras en la transmisión del saber, porque los aspectos pedagógicos y éticos que comporta todo proceso de enseñanza-aprendizaje ni siquiera son considerados. Y no puede ser de otra forma, porque en la lógica del capitalismo actual se confunde conocimiento con información, en razón de lo cual se exalta la velocidad y capacidad de almacenamiento y procesamiento de datos. En esta perspectiva, los profesores son un estorbo porque se encuentran atados a sus saberes especializados, siguen enseñando “cosas inútiles” e innecesarias en la lógica pragmática y utilitaria del capitalismo cognitivo (como ciencias sociales, arte o humanidades), y se mantienen apegados a hábitos que no afectan a las nuevas generaciones que desde su nacimiento viven en medio de televisores, pantallas, ordenadores y teléfonos celulares.
La escuela, y por lo tanto los trabajadores docentes, se encuentran enfrentados a dos velocidades y temporalidades completamente diferentes: una de transmisión oral, lenta, pausada, llena de vida, que se expresa en lo cotidiano y lo local, que es profundamente subjetiva; otra vertiginosa, veloz, instantánea, tecnológica, cuyo imperativo es la productividad medida en dinero. Ante estas dos temporalidades el asunto estriba en cómo construir otro tipo de educación no mercantil que preserve el acerbo cultural de una nación. Al mismo tiempo, cómo defender el trabajo docente como una actividad digna, que forja y produce conocimiento, y debe contribuir a formar seres humanos para la vida y no para reproducir el capital. 
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Renán Vega Cantor es historiador. Profesor titular de la Universidad Pedagógica Nacional, de Bogotá, Colombia.  Autor y compilador de los libros Marx y el siglo XXI (2 volúmenes), Editorial Pensamiento Crítico, Bogotá, 1998-1999; Gente muy Rebelde, (4 volúmenes), Editorial Pensamiento Crítico, Bogotá, 2002; Neoliberalismo: mito y realidad; El Caos Planetario, Ediciones Herramienta, 1999; entre otros. Premio Libertador, Venezuela, 2008.

octubre 19, 2012

EL EFECTO DE DALILA EN SANSÓN O LA COOPTACIÓN POLÍTICA



Por: Carlos Arturo Gamboa
Cuenta una de las narraciones ficcionales de La Biblia, que Sansón se enamoró de Dalila, una mujer del pueblo filisteo, enemigos de los judíos; y ella, gracias a sus encantos seductores, fue delegada para descubrir el secreto de su fuerza y así “atarlo y atormentarlo”. Al principio Sansón pretendió jugar a construir pequeñas mentiras y así conservar a su amada y su fuerza, ignorando las verdaderas intenciones de Dalila. Hasta que un día su amada pronunció la sentencia: “¿Cómo, pues, dices: “Yo te amo,” siendo que tu corazón no está conmigo?”, y sin poder ocultar más su mentira, decidió revelar el secreto y de esa manera terminó maniatado y la merced de sus enemigos.
En el mundo de la política miles de Dalilas acechan a los incautos Sansones, quienes aletargados por los encantos del poder, la figuración burocrática o la prebenda económica, terminan entregando la fuerza de sus ideales y al final ya no se pueden desatar del nudo de la corrupción, traicionado todo aquello que un día pregonaron. La vieja clase política, que nunca entendió el verdadero significado de la palabra “política”, sabe muy bien de las debilidades de los seudo-líderes, por eso despliegan sus Dalilas por cada rincón de las resistencias sociales, saben ubicar con certeza a los Sansones de las causas justas y bajo los embrujos del capital y las falsas democracias los cooptan, hasta hacer diluir los ideales en los entramados de la burocracia.
Por eso es que solemos ver los viejos Sansones de izquierda, deambulando por los pasillos de sus enemigos, ciegos, encorvados, soportando la risotada de los dueños del poder, recogiendo las migajas de sus amos y señalados por el dedo acusador de las ideas que algún día traicionaron. La diferencia es que a Sansón le fue permitido morir con dignidad, pero a esos “saltimbanquis de la política”, sólo les queda asumir que siempre fueron pequeños filisteos.

octubre 16, 2012

LOS TRES SOBRES: LA ESTRATEGIA DE LOS RECTORES UNIVERSITARIOS



Relato de la tradición popular
Por: Carlos Arturo Gamboa
Cuentan las lenguas viperinas de los pasillos universitarios que un rector recién posicionado encontró en el escritorio del saliente tres sobres marcados así: para abrir a los seis meses, para abrir al año y medio y para abrir a los dos años… El nuevo rector decidió guardarlos, sus conocimientos adquiridos en la facultad de ciencias ocultas le hacían sospechar que los necesitaría.
Pasado unos meses el rector se enfrentó a una serie de problemas que nunca tuvo previstos, ya que su plan de gobierno estaba diseñado bajo los estándares de la irrealidad. Entonces decidió abrir el primer sobre y encontró la siguiente frase:
  • -          ¡Échele la culpa al rector anterior ¡
Y entonces emprendió una campaña para culpar al rector saliente de todos los males de la universidad, incluso de aquello que él había creado. La reacción no se hizo esperar y en pocos meses la gente estaba de nuevo feliz con él. Pero pasaron los meses y a la vuelta de un año todo comenzó de nuevo a funcionar mal. Los profesores entraron a paro por las pésimas condiciones académicas, los estudiantes protestaban cada día por la falta de aulas, de espacios culturales, de laboratorios… Entonces decidió abrir el segundo sobre y encontró la siguiente sentencia:
  • -          ¡Es hora de reestructurar!
Obediente a las políticas del mundo moderno de la administración, emprendió una serie de cambios, que aunque banales, ayudaron a distraer la atención de los verdaderos problemas. Fue tal la magnitud de su restructuración que un vigilante terminó orientando la cátedra de democracia y un eminente profesor era quien repartía la correspondencia. Pero todo se normalizó.
Pasado un poco más de dos años de su mandato, aparecieron de nuevo los problemas. La comunidad entera estaba a punto de colapsar, nadie se preocupaba por la academia y la universidad parecía un campo de batalla. Mucho más preocupado que antes, el rector decidió acudir a la estrategia de los sobres, era lo único que podría ayudarle. Entonces abrió la gaveta, extrajo el tercer sobre y encontró la siguiente sentencia:
  • -          Todo debió salirle mal por no tener idea de lo que es una Universidad Pública. A mí me pasó lo mismo.  ¡Sólo le queda una opción, ir preparando sus tres sobres!