
A PROPOSITO DE LA CONVULSIÓN NACIONAL EN EL SISTEMA EDUCATIVO Y DE UN DESPERTAR LENTO PERO CONTUNDENTE DE LA MASA ESTUDIANTIL Y PROFESORAL EN TODA COLOMBIA, DEJO ESTE APARTE DE UNA ENTREVISTA A PETER MCCLAREN, GRAN PEDAGOGO DE LA PEDAGOGÍA CRÍTICA:
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Peter McLaren es profesor en la Graduate of Education and Information Studies of California, Los Angeles. Es autor y editor de más de 35 libros sobre tópicos relacionados desde la etnografía crítica y la sociología de la educación hasta la pedagogía crítica, teoría social crítica. Sus más recientes libros incluyen "Che Guevara, Paulo Freire y la pedagogía de la Revolución"; "la vida en las escuelas"; y "el marxismo contra el posmodernismo en la teoría educativa". El profesor McLaren da conferencias alrededor del mundo sobre la política de liberación. Sus trabajos han sido traducidos a 17 idiomas. Muchos de sus libros han sido galardonados por la Asociación de Estudios de la Educación Americana. Recientemente ha recibido el Paulo Freire Social Justicia Award, otorgado por la Chapman University, California.
Si de algo adolecen las pedagogías hegemónicas de los últimos 30 años, es de una oxidada racionalidad que excluye todo tipo de sentimiento utópico. Es precisamente Peter McLaren quien escribe con mucha pasión la pedagogía, sobre la manera cómo esa misma pasión abre nuevos caminos, habilita otras lecturas y materializa cambios. Es uno de los pocos que se anima a pensar en una pedagogía para la revolución, en tiempos donde es difícil vislumbrar horizontes y sueños nuevos, en una época donde las propuestas pedagógicas cuentan con pesados aparatajes tecnoeconómicos instrumentales que prometen cierto aséptico paraíso plagado de competencias; y en momentos difíciles para recupera
r el manto mancillado de Marx desde la tumba en la que ha sido irónica y caprichosamente arrojado en momentos de éxtasis posmoderna. Peter insiste en la importancia del compromiso político que toda pedagogía debe portar, y en este aspecto su último trabajo ofrece no solo marcos para pensar la transformación de sociedades injustas, sino también, cursos pedagógicos de acción planteando un desafió para los proyectos de izquierda en educación. Es muy difícil ser pedagogo crítico en nuestro medio, donde los discursos eficientistas, de excelencia y acreditación han seducido la subjetividad de los estudiantes desde el núcleo mismo del currículo; lo es también, para Peter, serlo --como Martí-- desde las "entrañas de la bestia", y luchar por una pedagogía que incomoden, cuestionen, denuncien, desafíen las prácticas pedagógicas de los educadores de una nación ubicada en el centro mismo de las políticas culturales imperialistas. Actualmente Marx marxista está rondando el discurso educativo, esta volviendo con una venganza a las ciencias sociales dicen varios especialistas, ¿qué relación ha tenido la pedagogía crítica con la teoría de la reproducción en boga entre los educadores progresistas de los años '70, ahí estaban los escritos de Althusser por ejemplo, y más tarde Bourdieu?
¿La pedagogía crítica es también pedagogía revolucionaria?
La pedagogía crítica se ha domesticado en los Estados Unidos. Lo que llamo "pedagogía revolucionaria" es mi tentativa de acercar a la pedagogía crítica a una conversación Marxista-Leninista, Gramsciana, y a las tradiciones revolucionarias del Marxismo-humanista. No hay discusión alguna sobre estas tradiciones entre los educadores de las universidades en los Estados Unidos. Parte de la razón es que Freire y Gramsci están leídos desde una perspectiva "culturalista", lo que significa divorciar sus trabajos de cuestiones de la lucha de clase. La tradición educativa norteamericana ha relegado en gran medida a Gramsci, domesticando su trabajo sobre la sociedad civil y el Estado.
Depende de lo que entiendes por lucha de clases. Los revolucionarios marxistas creen que el mejor camino para trascender al brutal y bárbaro límite impuesto por el capital para la liberación humana es a través de prácticas centradas alrededor de la lucha de clases. Pero hoy el grito del clarín de la lucha de clases es despreciado por la izquierda burguesa como políticamente descabellada y leída como anuncio de una película clase "C". La izquierda liberal esta menos interesada por la lucha de clases que en tratar de hacer un capitalismo más "compasivo" a las necesidades de los pobres. Déjame, Raúl, hacer esta salvedad antes de proseguir. Yo no soy uno de esos izquierdistas conservadores que observan el marxismo como una religión que explica todo lo que se necesite saber sobre la vida. El marxismo no es una fe; no es un discurso sibilino, yo no tengo nada que ver con ese marxismo eclesiástico. De hecho el marxismo sitúa su origen en buenas obras más que en la fe. Pone el énfasis en denunciar y transformar el mundo y no extrangularlo con tentáculos doctrinales, el materialismo histórico no es una confesión de una pureza prístina. ¡Creo en el poder de la salvación, pero esto, me temo, es pedir demasiado a Dios, y a Marx!. Quizá hoy esta lucha es más urgente que en algún otro momento de la historia humana. Mira lo que sucedió en Seattle, Porto Alegre, Génova: miles de jóvenes protestando contra el Banco Mundial y los interesas económicos globales. Pienso que una nueva generación de jóvenes está despertando a las injurias de las relaciones capitalistas globalizadas.
Es evidente que vivimos una época conservadora, dentro los marcos impuestos por el pensamiento único y la nueva derecha educativa, en este contexto, ¿cuál es el desafió más importante en el terreno de la investigación educativa?
El problema es que mientras las universidades sirvan como simples testigos morales del contexto social en el que ellos están alojados, serán solo un pequeño sitio funcional más para asociaciones comerciales en educación superior. El mundo corporativo básicamente controla el ámbito y alcance de los programas académicos y en los Estados Unidos la investigación militar es conducida dentro los campus. La universidad es el sitio de razón instrumental donde se hace eco a los conocimientos que pueden ser conectados con la acumulación del capital. No olvides que los Rectores de las universidades son nombrados por el gobernador, son en realidad, designaciones políticas. Mientras hablamos en nuestras clases de dignidad, justicia social, solidaridad, activismo político, etc., la universidad trata a sus profesores, los trabajadores de servicio y a los estudiantes sin ninguna consideración. Muchos de los trabajadores universitarios son pagados con salarios miserables, sin ningún, beneficio de salud, social o un pequeño seguro de trabajo. Nosotros necesitamos hacer de la universidad el espejo de la justicia social de la cual muchos profesores hablamos en nuestras clases.
Peter, durante los últimos años el proyecto neoliberal ha corroído todos los ámbitos de nuestra vida social, los sistemas e instituciones educativas han sufrido su propio "ajuste": la reforma de la educación superior es llevadas adelante más por los organismos internacionales como el Banco Mundial, modificando el sentido público de las universidades en razón de los intereses del capital trasnacional.
El Banco Mundial sirve a los intereses de un selecto grupo de Estados naciones dominantes, particularmente a los Estado Unidos. Yo no creo que el fracaso de los países de Africa y América Latina, por ejemplo, por lograr la prometida prosperidad haya sido un resultado de un efecto a corto plazo del proceso de mercado dirigido al crecimiento. Como Petras y Veltmeyer, yo creo que el hueco entre el Sur y el Norte esta en creciente desarrollo. Ahí se esta agravando las más grandes disparidades entre los segmentos más ricos y la población más pobre del mundo. Las reformas educativas enlazadas a las medidas de ajuste estructural están relacionadas funcionalmente a los fines lucrativos de la gran banca mundial. El ajuste estructural fue y es solo, claramente, beneficioso para los inversores transnacionales.
Por supuesto, en esta particular coyuntura histórica corres el riesgo de sufrir cargos de anti-patriotismo. Los educadores críticos a través de los Estados Unidos estamos atestiguando una inconsciente xenofobia Estatal, militarista, erosión de las libertades civiles. El ataque terrorista del 11 de septiembre es aprovechado por Bush y su administración para derrotar a la democracia en su vanaglorioso intento de defenderse del terror. Eso crea un clima que hace difícil a la pedagogía crítica, sino imposible. Como un sacerdote de las artes negras, Bush ha desenterrado los putrefactos restos de las retóricas de Ronald Reagan del panteón fascista, acompañado con las groseras nociones de "América la Buena", barnizada por la totalitaria jerga entre "nosotros y ellos"; y las democracias occidentales contra las hordas bárbaras del tercer mundo. Evocando el rol del divino profeta quién se identifica con el brazo de la recompensa divina, la espada de Bush revela la escatológica resaca de la guerra contra el terrorismo, quizás más evidente en su totalizantes y maniqueas declaraciones al comparar a Bin Laden y sus guerreros como el mal absoluto, y a los Estado Unidos el apogeo de la libertad y la bondad. El consejo americano de Fideicomiso (fundado por Lynne V. Chaney, la esposa del vicepresidente Dick Chaney) ha publicado un documento, condenando la opinión de muchos profesores universitarios por los ataques del 11 de septiembre, titulado "defendiendo la Civilización: cómo nuestras universidades están fallando a América, y qué se puede hacer sobre el". El reporte detalla 117 incidentes que supuestamente revelan una traición del profesorado a la defensa de la civilización y la democracia.
"Resistencia" este es uno de los conceptos más usados por los movimientos antiglobalización, y como bandera de lucha de barios movimientos progresistas actuales, ¿cómo entiende el significado de "resistencia"?
Como un intento de hacer el trabajo que Marx llamo en sus Manuscritos Filosóficos, "la libre expresión y por lo tanto el placer de vivir la vida," la resistencia es necesaria, disentir es necesario. La resistencia lleva dentro suyo las semillas de la esperanza. El desafío es crear un autentico movimiento social que sea igualitario y participativo –no una diferente forma de control de clase. Esto significa luchar contra las fuerzas de la privatización imperial, inducida no solo en la educación, sino en toda la vida social. Siguiendo a Marx, Eagleton afirma que somos libres cuando, como los artistas, producimos sin el aguijón de la necesidad física, y es esta naturaleza para Marx la esencia de todos los individuos, por eso te decía que vivo en las "entrañas de la bestia". Ésta es la barriga de la bestia, una bestia que en el proceso de acumular riqueza para unos pocos y el sufrimiento para la vasta mayoría, esta destruyendo al mundo. Desmontando los símbolos del imperialismo destruimos este impuro y nefasto matrimonio de la acumulación capitalista y la violencia neocolonial, y creando la posibilidad de reconfiguraciones anticolonialistas del espacio político-cultural en el mismo tiempo en que es iniciada como sistema de producción socialista.
Peter, quiero agradecerte nuevamente por esta entrevista. Hace casi 15 años atrás, en 1987 Paulo Freire visito Bolivia por segunda ocasión, y en la Universidad de San Simón propuso una "comprensión crítica de la pedagogía, habló de cambio social, de una "concepción subversiva del cambio que busca reinventar la sociedad, reinventar el poder". Mensaje que nos recuerda tu obra. Muchas gracias.









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